martes, 29 de septiembre de 2009

¿Friki?

Aunque un poco friki,
igual sí que soy... ;-)

Tengo que poner este vídeo que me pasó L'Esbarzer (mil gracias!!!). Porque me ha encantado, porque da un buen rollo increíble y porque me recuerda que nadie es friki cuando consigue encontrar su espacio y su gente.

Llamamos a alguien friki cuando lo consideramos extraño o extravagante. Es un término peyorativo que usamos cuando alguien no entra dentro de nuestros parámetros, dentro de lo que conocemos, de lo que nos hace sentir seguros y nos da tranquilidad. Lo desconocido nos asusta y nos aparta. Pero hablo de lo desconocido que, supuestamente, debería ser conocido; es decir, no hablo de una persona extranjera que ha venido a nuestra ciudad, a ese se le permite -en teoría- ser diferente, hablo del vecino del quinto, de ese que debería ser y pensar igual que yo pero que tiene la osadía de ser y pensar de forma diferente. Vivimos etiquetando y cuando alguien no entra dentro de alguna de nuestras categorías conocidas -y aceptadas-, “es un friki”.

Bien, pues hoy propongo darle la vuelta a este asunto. Acercarnos al otro, al que es diferente. Escucharle y ver qué nos cuenta. La buena noticia es que, si nos tomamos el tiempo de hacerlo, nos puede llegar a abrir las puertas de mundos insospechados y -¿por qué no?- maravillosos. Porque, además, si él es friki para mí, seguramente yo seré friki para él (¿hay alguien que se considere friki a sí mismo?). Entonces ¿por qué no abrir un poquito la mente y tratar de acercar nuestros diferentes universos?, ¿no consisten justamente en eso el respeto y la tolerancia?



miércoles, 23 de septiembre de 2009

Todos por todos (Tots x Tots)

Pescando en el río
(Mongolia)

Si el otro día comentaba que uno por uno puede dar muchísimos, imaginad lo que supondría que actuáramos todos por todos. Un mundo mejor. Eso seguro.

Sin embargo, para actuar, primero hay que conocer. Actuar desde el desconocimiento nos puede llevar a caer en etnocentrismos o, incluso, a realizar acciones que suponemos necesarias pero que, en realidad, son inútiles. Comentaba el otro día L'Esbarzer que es mejor enseñar a pescar a un pobre, que darle un pescado. Estoy de acuerdo. Si le das un pescado cada día, lo esclavizas, siempre dependerá de ti. Si le enseñas a pescar, lo haces libre, le pones alas. Y la pregunta es, ¿qué queremos?, ¿un mundo de seres libres e independientes o un mundo de esclavos que dependan de nuestra "generosidad"? Yo lo tengo claro.

Así pues, en mi pequeña parcela y con mis pequeños granitos de arena, sé que primero debo conocer para saber, después, dónde o cómo actuar de una manera eficiente y eficaz.

El programa Tots x Tots de COMRàdio ha organizado una muestra de documentales solidarios, dentro del IX Festival Internacional Documental de Barcelona Docúpolis. Dicha muestra, que tendrá lugar los próximos días 3 y 4 de octubre, en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, se inaugurará con el documental "Desplazados", de Josep Lluís Penadès. Además, se podrán ver una cincuentena de trabajos de documentalistas y organizaciones no gubernamentales, producciones audiovisuales hechas por periodistas y cooperantes que, a menudo, no llegan al público por la dificultad de encontrar canales de exhibición. Encontraréis más información en: http://mostradocssolidaris.wordpress.com/

Un primer paso para conocer otras realidades y descubrir cómo y dónde poner nuestro granito de arena. Yo pienso ir.

domingo, 20 de septiembre de 2009

I gotta feeling...



... that today's gonna be a good day.

Para desearos una buena semana, os invito a ver este vídeo super buen rollero que me ha enviado mi hermana (mil gracias!!!), de la fiesta sorpresa de Oprah, con The Black Eyed Peas.

La buena noticia es que es posible creer -¿por qué no?- que "hoy va a ser un buen día" (y mañana y pasado y el otro...).


También quiero compartir un texto que me envía Cristina (mil gracias también!!!!), que se atribuye a William Shakespeare, y que me ha gustado.

"Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma.
Y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.
Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni los regalos, promesas.
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto.
Y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado.
Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas…
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma…
Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida.
Aprenderás que las buenas amistades continúan creciendo a pesar de la distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por el placer de disfrutar de su compañía.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene la influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.
Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queremos imitarlos para mejorar.
Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve…
Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.
Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias.
Aprenderás que la paciencia requiere mucha practica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da derecho a ser cruel.
Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprenderás que con la misma severidad con la que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía mas.¡Y es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla!"

martes, 15 de septiembre de 2009

Con el corazón de un niño

Leyendo cuentos en el orfanato de Bal Mandir (Nepal)

Joan empezó ayer "el cole de mayores" y hoy por la mañana, cuando su padre lo dejaba de nuevo en clase, el niño le ha cogido fuerte de la mano y le ha dicho: "Papá, yo no quiero ser grande". Teniendo en cuenta que la frase viene de un enano de dos años y medio que lleva todo el verano insistiendo en que "él es mayor", me he emocionado. (Mis sobrinos me tienen robado el corazón, ya sabéis...).

Hace unos días leía en el blog de mis amigos desneuronados un post de Marcelo (Muaaaak) que se llamaba "Cuando seamos grandes..." y me encantó porque hablaba de aquello que decía el gran Anthony de Mello: "uno no puede evitar hacerse mayor, pero puede evitar envejecer". Todo esto me ha hecho pensar en que, cuando somos niños, una de las cosas que nos encantan son los cuentos y que, a veces, cuando nos hacemos mayores, lo olvidamos...

Hoy he leído que, con motivo del próximo aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, algunos de los más importantes autores contemporáneos (como Joyce Carol Oates, Henning Mankell, Paulo Coelho o David Mitchell ) donarán sus cuentos, inspirados en los Derechos Humanos, para una antología que se publicará a fines de este año, y cuyos beneficios serán para Amnistía Internacional. Y me ha parecido una super buena noticia que escritores consagrados ofrezcan gratuitamente sus palabras por los Derechos Humanos.

Dar con el corazón de un niño.
Leer y escuchar con el corazón de un niño.
Creer con el corazón de un niño.
Soñar con el corazón de un niño.

Mi gemela de alma, Marina, me ha regalado un cuento (moltíssimes gràcies, zapatilla...) que quiero compartir con vosotros:

"Cuenta un relato africano que una niña estaba mirando un trozo de madera y, cuando le preguntaron qué pensaba hacer con él, dijo: tallar un elefante. ¿Pero cómo? –insistieron. Es fácil -contestó la niña- sólo quitaré poco a poco lo que os impide verlo".

Y ver con el corazón de un niño.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Uno por uno, cuando las matemáticas fallan

Sin zapatos en las calles de Katmandú (Nepal)

Siempre nos han dicho que uno por uno es uno, ¿verdad? Pues acabo de darme cuenta de que eso no siempre es cierto, de que -en ocasiones- uno por uno puede llegar a ser... muchísimos. Pero, para que no os penséis que se me ha ido la pinza mucho más allá de lo que es normal en mí, paso a explicaros mi teoría.

El otro día leía en el blog de Pablo una noticia genial, se trata del proyecto One for One, de la empresa americana Toms Shoes. Toms Shoes se dedica -of course- a la fabricación de zapatos y fue fundada por el americano Blake Mycoskie, en el año 2006. Hasta aquí, nada sorprendente. Lo interesante viene en la principal premisa que se adoptó al crear la empresa: por cada par de zapatos que se compran, Toms da un par de zapatos nuevos a un niño necesitado. Uno por uno. Hasta la fecha, llevan entregados unos 150.000 zapatos. Uno por uno, ¿cuánto es, entonces?

Y, siguiendo con las multiplicaciones, me he acordado de aquella película que se llamaba Cadena de favores. La idea era que uno hacía un favor a tres personas y estas tres personas tenían que hacérselo, a su vez, a tres más, y así hasta el infinito. En este caso sería uno por tres. Teóricamente el resultado es tres pero, en la práctica -y si nadie corta la cadena-, ¿cuántos favores son?

Cuando das, multiplicas.
Cuando guardas, divides.
¿Qué haces tú con tu vida?, ¿multiplicas o divides?


domingo, 6 de septiembre de 2009

Momentos

¿Has visto la belleza de los olivos iluminados por el sol?
Sus hojas parecen de plata...

Hace unos meses escribí una entrada sobre la importancia de disfrutar de cada instante pero hoy quiero volver a hablar del tema porque, en el blog de Clementine, he encontrado un vídeo que me ha fascinado. Es un corto realizado por Will Hoffman y se titula "Moments". Creo que vale la pena verlo porque, además de ser precioso, nos recuerda que la vida está hecha de momentos únicos e irrepetibles. Momentos grandes y momentos pequeños. Momentos alegres y momentos tristes. ¿Por qué no celebrarlos todos? Al final, la suma de todos ellos es lo que conforma nuestros días.

Estar vivo no es llenarte las horas para que pasen sobre ti sin dejar huella, no es correr y correr sin llegar a ningún lado, no es buscar parches -del tipo que sea- para evitar enfrentar aquello que no te gusta. Estar vivo es ser consciente, ser consciente y despertar a la belleza que encierran todos y cada uno de los instantes que te han sido regalados. Estar vivo quizás consista, solamente, en ver... (ver desde el corazón, of course).



martes, 1 de septiembre de 2009

Retales, hilos y una colcha voladora

"Jamás la perderé. Cuando me instale en Inglaterra enmarcaré esta pequeña manta, (...) la colgaré en mitad de mi salón, encima de la chimenea. Cada año, el primero de enero, se la señalaré a mis hijos y les explicaré: Mirad bien este tejido, es la manta de vuestra abuela. Aparentemente, uno diría que no es más que un viejo tapete bastante feo; pero en realidad es una alfombra voladora."
(Eric-Emmanuel Schmitt,
Ulises from Bagdad)

¿Sabéis?, estoy cosiendo una colcha voladora. Este mes de agosto he empezado a recibir y a coser los primeros retales de mi colcha de los 100 deseos. Y, es curioso, se ha convertido en un proceso mágico que me ha dado mucho que pensar (qué raro, ¿verdad?, je je je). Cada retal que llega es una sorpresa maravillosa y siento que, de alguna forma, mi corazón viaja sobre él y se une, con un hilo invisible, a la persona que me lo ha enviado. Los hilos que utilizo para coserlo simbolizan esa unión y, así, cada vez que llega un retal, saco la aguja y enhebro el hilo, me siento más y más llena de amor.

Este proceso ha hecho que me dé cuenta de que las cosas que realmente importan -y que están siempre relacionadas con el amor- requieren tiempo para desarrollarse y crecer. Yo había pensado coser la colcha aprovechando el verano, el mes de agosto. Pero resulta que no todo el mundo ha podido enviarme su retal en agosto y, por eso, creo que tardaré todavía unos meses en terminarla. Y me ha parecido genial porque he comprendido que, cada minuto que dedico a mi colcha, es un minuto mágico, que hace que ésta me importe un poquito más.

También he descubierto que las personas están unidas por hilos. Hay veces que los hilos son fuertes e irrompibles, otras veces son hilos de colores, también hay hilos que son débiles y quebradizos. Pero, al final, la calidad de cada hilo depende solamente de las dos personas que lo sujetan. Cuando, desde ambos extremos, se sostiene con decisión, amor y sabiduría, el hilo es indestructible.

Ya ha llegado septiembre. Para mí, empieza el año y es el momento de abrir ventanas para que corra el aire, es el momento de cerrar algunas puertas y de abrir otras, de revisar mis proyectos y mis ilusiones y de volver a enfocarme en ellos. Y, también, de comprobar todos mis hilos para enviar trocitos de mi corazón a las personas que sujetan los otros extremos, para que sepan que estoy aquí y que aquí me tienen. Para lo que quieran y cuando quieran.

Así que espero que me perdonéis si esto no es estrictamente una buena noticia pero sentía que tenía que hacer esta pequeña "declaración" a las personas que quiero y, además, debía una entrada sobre el tema a las personas que me han enviado su retal y a las que están a punto de enviarlo y a las que todavía tardarán unos días más. Muchísimas -MUCHÍSIMAS- gracias por ayudarme, desde todos los rincones del mundo, a fabricar una colcha voladora para mis sueños. Estáis en mi corazón. Y aquí os quedáis. Para siempre.
Elena
(Flying and Dreaming)

martes, 25 de agosto de 2009

Historias cercanas IV

http://www.goear.com/listen/e2f14be/oh-my-love-john-lennon

Maravillosa "Oh my love" de John Lennon,
dedicada a mi amiga M.,
para que nunca deje de brillarle la mirada...

Me gusta contar historias cercanas, porque están tan cerquita que me tocan profundamente el corazón. Hoy quiero hablar de mi amiga M. Mi amiga M. tiene alrededor de 60 años. Trabaja en el mercado. Sus hijos son mayores y hace mucho mucho que se separó. Mi amiga M. no ha tenido pareja desde entonces. Es una mujer divertida, estupenda y muy pero que muy potente.

Este verano mi amiga M. se ha ido a pasar una semana de vacaciones a una isla. Y, allí, ha conocido a un hombre. "Un hombre que me escucha", me dijo. Un hombre que no sólo la ha escuchado sino que también la ha cuidado y la ha valorado. Un hombre que la ha llevado a ver el amanecer en la playa, y le ha servido cava en copas de cristal. Un hombre que le ha hecho reír y que le ha respetado sus momentos, tanto los de soledad como los de compañía. Un hombre que le ha regalado una ilusión.

Mi amiga M. ha regresado nueva a Barcelona. Y le salen chispitas de los ojos. Y me cuenta que él la llama casi cada día y que ya han hecho planes para que venga un fin de semana a verla. Mi amiga M. está preciosa. Y, de verdad, le salen chispitas de los ojos.

Y, a mí, me hace muy feliz verla tan feliz. Y me hace muy feliz poder contarlo. Porque, a veces, parece que la vida se nos acabe a cierta edad. Y me alegra saber que no es verdad. Que la vida está llena de sorpresas, que siempre hay tiempo para ilusionarse, y que, cuando menos te lo esperas, tus sueños se hacen realidad (y que conste que no hablo, solamente, del amor). Mi amiga M. está viviendo un sueño que ni siquiera se atrevió a soñar. Mañana te puede pasar también a ti. Así que... abre bien los ojos. Y abre también, de par en par, tu corazón.

jueves, 20 de agosto de 2009

Vivir con dignidad

Bebés en un orfanato de Dakar (Senegal)
Sunita, una madre cuyo hijo fue robado para darlo en adopción (Nepal)
Lhamo, una chica tibetana que tuvo que huir de su país por sus creencias religiosas y hoy vive refugiada en Dharamsala (India)

Leo en la revista de Amnistía Internacional que cada vez hay más gente, de todos los rincones del mundo, que participa en su campaña "Exige dignidad", cada vez hay más personas que elevan su voz por los Derechos Humanos y por la dignidad de las personas. En la web, plantean una pregunta: ¿Qué significa para ti vivir con dignidad?

La Declaración Universal de Derechos Humanos lo dice bien claro: todos los seres humanos somos libres e iguales y tenemos derecho a la seguridad, a la protección, a la propiedad, a la libertad de pensamiento y de reunión, al trabajo, a la educación, a un nivel de vida adecuado para asegurarnos la alimentación, el vestido, la vivienda, la atención médica...

Ya todos sabemos que los Derechos Humanos se incumplen en todos los rincones del mundo. ¿Hay algo que podamos hacer para cambiar las cosas?

He viajado por muchos lugares. Y he conocido a niños con la barriga hinchada por el hambre, a mujeres a las que les han robado a sus hijos para darlos en adopción, a niños que han sido abandonados en las calles y que no reciben educación ni atención médica ni siquiera una sola caricia, a personas que han sido torturadas por dar su opinión, a gente que no se le permite sonreír por haber elegido una opción diferente.

He vivido muchas vidas. Y he aprendido muchas cosas. Y estoy cansada de no hacer nada. Porque hoy sé que si no hago algo para cambiar las cosas, estoy manteniendo el statu quo. Si veo lo que sucede y miro hacia otro lado, soy igual de responsable. Pero, ¿qué puedo hacer?

Hoy no tengo una buena noticia, hoy tengo una pregunta, ¿qué puedo hacer? ¿Alguien puede ayudarme?

viernes, 14 de agosto de 2009

Equivocarse

Amanecer en Creta
(¿Te imaginas que, un día,
el sol no saliera, por temor a equivocarse?)

Hay palabras que parecen malditas. "Equivocarse" es una de ellas. Según la RAE, equivocarse significa "tener o tomar algo por otra cosa, juzgando u obrando desacertadamente". Pero, ¿es eso cierto? ¿Equivocarse es no acertar? ¿Qué es, realmente, equivocarse?

Y me lo pregunto porque yo me he equivocado cientos (o miles) de veces. Y, en muchas ocasiones, eso me ha llevado, al final, a elegir el camino correcto. Así pues, no creo que las equivocaciones sean siempre malas o desacertadas. Aunque he decidido tratar de pensar -al menos, un poco- antes de actuar, la verdad es que soy de naturaleza impulsiva y, a menudo, actúo por instinto más que por verdadero conocimiento. Y eso me ha llevado a equivocarme, sí. Pero mis equivocaciones me han acabado acercando a lugares maravillosos que, tal vez, no me estaban destinados pero que, gracias a mis tropiezos, me fueron regalados.
Nunca podemos saber si algo que al principio parece una equivocación lo es realmente. De hecho, intuyo que no existen las equivocaciones, que son solamente una manera de inculcarnos el miedo a actuar. Si tienes miedo a equivocarte, a menudo, no actúas. Y ese es, al final, para mí, el mayor error: no actuar por miedo a equivocarse.

La Buena Noticia es que no pasa nada, que puedes equivocarte. Que equivocarse forma parte del proceso maravilloso de aprender, de vivir, de crecer. Destierra, pues, el miedo. Nadie dejará de quererte por que te hayas equivocado, no se te cerrarán caminos, no se te impondrán destierros. Equivócate. Equivócate, aprende de ello, reestructúrate y, después… sigue adelante.

"No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar.
Se equivoca el agua que, por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.
No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta;
se equivoca la que, por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.
No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo; se equivoca aquél que por temor a caerse renuncia a volar por la seguridad del nido.
No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas; se equivoca aquél que por temor a equivocarse nunca acciona.
Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre es buscarse a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente.
Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres,
sino por aquello que hayas buscado honestamente.
El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte,
te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.
"
Rabindranath Tagore

miércoles, 5 de agosto de 2009

La belleza

Creta
(esta foto va dedicada a mi amiga siberiana)

Tengo una mancha en mi piel. Hace muchos años, cuando era adolescente, mi mancha suponía un problema. Hoy ya no lo es. Sin embargo, descubrí que Inés también tiene una mancha. Y para que, cuando creciera, no se sintiera acomplejada, se me ocurrió decirle que la mancha era una isla. Una isla que guardaba un gran tesoro. Le mostré la mía, tan grande que había formado un archipiélago. Le dije que, un día, viajaríamos juntas para encontrar el tesoro que esconden nuestras islas.

He contado esto porque el otro día me sucedió algo que me descolocó. Hace muchos años que ya no escondo mi mancha pero, por primera vez en mi vida, alguien la señaló y me dijo: "Qué bonita mancha tienes en el brazo. Te hace única y diferente". Si no fuera por que la persona que me lo dijo merece todos mis respetos, hubiera pensado que me estaba tomando el pelo. Sin embargo, no era así.

Y, de esta manera tan sencilla, descubrí que la belleza no está en mí sino en los ojos de la persona que me mira. Y, mira por dónde, el descubrimiento supuso una liberación.

La vida va poniendo semillitas de sabiduría en el camino. Y de nosotros depende cogerlas o desecharlas. Hace muchos años también, mis pasos me llevaron a un lugar maravilloso. Al llegar dije: "Estoy en el paraíso". Por suerte, cerca había un sabio, dispuesto a regalarme otro rayito de sabiduría: "Elena, si puedes ver el paraíso, es que lo llevas dentro de ti".

Ahora lo he comprendido. Y sé lo que debo hacer. Voy a limpiar bien mis ojos y mi corazón. Porque quiero ver bien clara la belleza. En todos mis días. En todas las personas con las que me cruzo. En todos los instantes que me sean regalados.

martes, 28 de julio de 2009

Love letters


"Straight from your heart", decía la canción. Cartas de amor que vienen, directamente, del corazón. Llamadme cursi pero me encantan las cartas de amor, me chiflan las historias de amor, me apasiona que me cuenten maravillosos cuentos románticos que han vivido personas conocidas o desconocidas. Sí, me encanta. Me da esperanza...

Mi amiga Alhy me ha enviado una de esas historias (muchísimas gracias!!!!! me encantó, ya sabes...). Decía en su correo que ella necesita creer en este tipo de cosas. Yo también. Por eso, y porque el amor siempre es una buena noticia, la quiero compartir aquí. Ésta es la historia:

Carmen Ruiz Pérez y Steve Smith, que hoy tienen ambos 42 años, se enamoraron hace 17 en el condado de Devon (Inglaterra), donde ella estudiaba en el marco de un programa de intercambio. Pero, después de un año de relación, sus vidas se separaron al trasladarse ella a París para trabajar. Unos años después, en un intento desesperado por resucitar su amor, Steve encontró la dirección de la casa de la madre de Carmen en España y le envió una carta, pero la misiva, colocada sobre la repisa de la chimenea, terminó cayéndose y perdiéndose durante más de una década. La carta de amor sólo reapareció al ser retirada la chimenea para unas obras de renovación."Cuando encontré la carta, no llamé a Steve en seguida porque estaba demasiado nerviosa", declaró Carmen Ruiz al diario local Herald Express. "Casi ni le llamo. Cada vez descolgaba el teléfono y lo volvía a colgar. Pero sabía que tenía que hacer esa llamada", precisó la española, que seguía soltera. Cuando ambos se reunieron en París unos días después, fue como si el tiempo se hubiera detenido, dijo Smith, que trabaja como supervisor en una fábrica."Cuando nos reencontramos fue como una película. Corrimos por el aeropuerto hasta caer el uno en los brazos del otro. En 30 segundos (...) nos estábamos besando", explicó al mismo diario local. "Me alegro de que la carta terminara finalmente donde tenía que terminar", agregó el flamante novio después de la boda, celebrada el pasado viernes.

Una historia maravillosa, ¿no es cierto?

Buscando algún vídeo o foto con el que acompañar esta noticia tan especial, encontré el siguiente vídeo, titulado "Love letters". Me gustó el clip pero cuando leí la historia me chifló: su autor, Jeff Paul, lo hizo para pedirle matrimonio a su novia, Natasha. Evidentemente, ella dijo sí.



Este post lo dedico a mi amiga Tamara que, una vez, hace ya mucho tiempo, dijo que era mi “par romántica” y que hoy, desde donde quiera que esté, sé que cuida de mi corazón.



jueves, 23 de julio de 2009

El camino menos transitado


I shall be telling this with a sigh
Somewhere ages and ages hence:
Two roads diverged in a wood, and I—
I took the one less traveled by,
And that has made all the difference.

(Fragmento de "The Road not taken", Robert Frost)


Está el camino de todos.
Y está tu camino.
Hace unos meses hablé de caminantes.
Hoy quiero hablar de caminos.
Porque está el camino de todos.
Y está tu camino.
Pero, ¿cómo saber que no te equivocas?,
¿cómo saber que tu camino es EL CAMINO?

"Observa el camino muy atentamente. Ponlo a prueba el tiempo que sea necesario y luego formúlate la única pregunta que haría un viejo sabio. La pregunta que me hizo mi maestro cuando yo era joven y mi sangre demasiado impetuosa para poder comprenderla. Ahora te haré la misma pregunta: ¿ese camino tiene corazón? Si lo tiene, el camino es bueno. Si no, resulta absurdo emprenderlo". (Carlos Castaneda) (Gracias por recordarme y prestarme la cita, Alhy)

No importa si es el menos transitado, no importa si tienes que recorrerlo en solitario, no importa si la oscuridad te acecha y los fantasmas te persiguen, no importa si te caes y te cuesta levantarte, no importa si estás alegre o triste –de hecho, a veces estarás alegre y, a veces, estarás triste-, no importa si llueve o hace sol. Lo único que importa –te lo aseguro- es que tu camino tenga corazón.

domingo, 19 de julio de 2009

Personas como faros





Si no fuera una caminante de las estrellas, me gustaría ser un faro. Porque me encantan los faros. Es mágico saber que existe una torre con luz, que guía a los navegantes en las noches oscuras.

Todos necesitamos faros. No para cuando es de día, cuando brilla el sol, cuando todo está bien. Sino para cuando oscurece, cuando te acechan los miedos convertidos en fantasmas, cuando tu barco va a la deriva y has perdido el rumbo. Un faro impide que, en la oscuridad, te golpees contra las rocas. Por eso, si no fuera una caminante de las estrellas, me gustaría ser un faro.

Este post quiere ser un homenaje a todas las personas que son y han sido como faros en mi vida. Un homenaje y un agradecimiento. Porque, gracias a vosotros, aunque mil veces haya perdido mi rumbo, nunca he llegado a destrozar mi barco, y, tarde o temprano, vuestra luz me ha guiado con suavidad hasta las maravillosas bahías y calas que hay en mi vida.

Sois muchos. Pero dais forma a mi corazón. Por eso, gracias. Muchísimas gracias.

miércoles, 15 de julio de 2009

Lo que me hace feliz

El otro día me enviaron, de una revista con la que a veces colaboro, a cubrir una rueda de prensa que tenía lugar en Barcelona, en la clínica Dexeus. El tema era el 25 aniversario del primer bebé probeta español.

Tanto el tema como el lugar removieron muchas cosas en mí y me hicieron darle vueltas a un asunto que creo que es importante. ¿Por qué a las mujeres (al menos a las de mi generación, tal vez la cosa ahora haya cambiado... ojalá…) se nos inculca que estamos incompletas si no tenemos pareja e hijos?

Durante muchos años pensé que no sería feliz si no tenía ciertas cosas y, entre ellas, una pareja y un hijo. Nunca he sido muy materialista pero dentro de la lista de cosas necesarias entraban, también, una casa (piso, apartamento, techo donde refugiarme...), un trabajo medio decente y una mínima cantidad de cosas que me proporcionarían bienestar.

Sin embargo, en este año complicado, en el que no he tenido nada de lo que pensaba que necesitaba para ser feliz, he descubierto qué es lo que me hace verdaderamente feliz. Y, es curioso, no tiene nada que ver con la lista que siempre tuve en mente.

Lo que me hace feliz es darme cuenta de que tengo todo lo que necesito para ser feliz. Lo que me hace feliz es, precisamente, concentrarme en todo eso que tengo y no en lo que -supuestamente- me falta. Lo que me hace feliz es sentarme cada mañana y cada noche a meditar y descubrir el inmenso amor y la brillante luz que hay en mi corazón y que he apagado tantísimas veces al pensar que no tenía "lo que necesitaba para ser feliz". Finalmente, lo que he descubierto es que lo que me hace feliz es SER, más que TENER. Así que, ahora, he cambiado de verbo y camino sonriente, muy sonriente. Porque sé que, cuando me conecto con lo que verdaderamente soy, la vida me regala todo lo que necesito para ser feliz.

La buena noticia de hoy es, pues, que tienes todo lo que necesitas para ser feliz. Mira a tu alrededor y sonríe. ¿Te das cuenta?

viernes, 10 de julio de 2009

Bai Jia Bei


Después de unos meses de convivencia circunstancial, mi madre está empezando a confirmar sus eternas sospechas de que estoy completamente turuleta. Y, quizás, tenga razón. Como todo tiene un motivo, pasaré a explicaros la historia porque, además, me gustaría pediros (a los que queráis) vuestra colaboración.

He decidido coserme una "colcha de los deseos". Sí, lo sé, nunca pensé que la palabra "coser" y la palabra "yo" estarían juntas en una frase pero.... ayer descubrí, en el blog de Bet, una historia que me encantó. Se trata de la tradición del Bai Jia Bei. Viene de China y, normalmente, se relaciona con la celebración del nacimiento de un niño y de la felicidad por una nueva vida. Un Bai Jia Bei es una “colcha de los 100 deseos” (más abajo tenéis la leyenda). Y se realiza con 100 retales de telas diferentes (patchwork) que son aportadas por 100 personas, entre familiares, amigos y conocidos. Cada uno de estos retales viene acompañado con un deseo, poesía, proverbio, cita, etc., escrito en una hoja, tarjeta o postal, en la que también aparece un trocito menor de esa misma tela, que identifica el cuadradito de la colcha con el deseo y la persona que lo pidió. Estos deseos se recopilan, posteriormente, en un álbum. Es una colcha que guarda la suerte, la energía y los buenos deseos de todos los familiares y amigos que contribuyen con el retal. (La historia me hizo recordar una peli cursi, pero que me encantó, en la que un grupo de mujeres maduras hacían una colcha para la nieta de una de ellas: "Donde reside el amor").

Por circunstancias que muchos conocéis y otros desconocéis, estoy a punto de iniciar una nueva vida. En una nueva casa. Y he pensado que me gustaría que, ya que se me da la oportunidad de comenzar de nuevo, mi nueva casa tenga solamente cosas que me gusten muchísimo, cosas que signifiquen algo, cosas que toquen, de alguna forma, mi corazón. Porque la vida me ha enseñado que las únicas cosas importantes son las que salen del corazón. Así que pensé que, para mi nueva cama, voy a intentar coserme una colcha de los deseos que me abrigue muchísimo cuando fuera (o dentro) haga frío.

Y, aunque supongo que os lo estabais temiendo... aquí viene vuestra colaboración (insisto, a los que queráis). Esta colcha se fabrica, como ya he comentado, cosiendo los retales de tela que te envían tus familiares, amigos y conocidos, con sus buenos deseos. Así que si tenéis ganas, os invito a que me enviéis un retal de tela para mi colcha del buen rollito, de mi nueva y super brillante vida ;-)


Lo que necesito recibir es:
- Un trozo de tela de algodón (finita) de 25x25 cm., que os de muy buen rollo.
- Una tarjeta, carta, nota, con un deseo, poema, proverbio o lo que queráis, con vuestro nombre, la cual deberá tener pegada en alguna parte un trozo pequeñito de la misma tela.

Si os animáis, enviadme un mail a buenas_noticias@hotmail.es y os paso mi dirección. La idea es recibir 100 retales (madre mía!!!!). Sería genial pero si sólo recibo 10 estaré contenta igualmente y me haré una mantita de buen rollo para los pies, je je je

¿Cómo lo veis? ¿Me he "chiflao"?


“La última emperatriz de la dinastía Quing fue una simple concubina hasta el día que tuvo la suerte de dar a luz al único hijo varón del emperador. Durante un tiempo se vio forzada a dejar solo a su hijo y concibió un plan para protegerle de las viejas esposas del emperador y obligar a las poderosas familias Manchúes a cesar en su empeño de reclamar el trono. A cada uno de los jefes de los cien clanes más poderosos del Imperio les pidió una bobina de la mejor seda. Encargó a los costureros del palacio que cortaran estas piezas en pedacitos más pequeños y con estos trozos hicieran un traje para su hijo. Así, simbólicamente, pertenecería a cada una de estas cien nobles y poderosas familias. Y bajo su protección los dioses no osarían hacerle daño.”

lunes, 6 de julio de 2009

Cosas que son (im)posibles

Tu mundo será tan mágico como tú creas que es...

"Como no sabían que era imposible...
lo hicieron"

“Eso sí que no lo puedo creer", exclamo Alicia.
“¿Qué no lo puedes creer?”, repitió la Reina con un aire triste, “inténtalo de nuevo, respira hondo, cierra los ojos y cree”.
Alicia se rió. “No tiene sentido intentarlo", dijo, “nadie puede creer en cosas imposibles”.
“Yo más bien diría que es cuestión de práctica”, dijo la Reina. “Cuando yo era joven, practicaba todos los días durante media hora. Y muchas veces llegué a creer en seis cosas imposibles antes del desayuno”.
(Alicia a
través del espejo. Lewis Carroll)

Para esta semana tengo una buena noticia mezclada con una propuesta. Sólo por esta semana te propongo borrar de tu vocabulario la palabra “imposible”, te propongo dejar abiertas las puertas de todas las posibilidades.

Si defines algo como imposible, lo estás condenando a que así sea. Hay muchas cosas que el ser humano creyó utópicas hasta que se hicieron realidad. Y ¿cómo sucedió? Pasó que, en algún momento, alguien dejó de verlas como irrealizables y las hizo posibles, las materializó. Hay quien dice que nada –NADA- es imposible. Así que, por esta semana celebra tu no cumpleaños, pinta una flor, persigue a un conejo blanco, comparte una merienda disparatada, sé un poco loco y, sobre todo, trata de creer en seis –o más- cosas imposibles antes del desayuno. Verás como alguna se hace realidad…

Y que tengas varios... Felices No Cumpleaños


STARWALKER

jueves, 2 de julio de 2009

Un puente indestructible

Puente la Reina (Navarra)

El otro día vi en el blog de mi amigo Pablo un post muy interesante, sobre un hombre, Toni Ruttimann, que construye puentes colgantes en lugares recónditos del mundo y que realiza su trabajo de forma gratuita, utilizando materiales de descarte o donados por empresas. Lo hace para ayudar a gente con pocos recursos y muchas necesidades. Y su trabajo puede verse en lugares tan distantes como Colombia, Honduras y Nicaragua o Camboya, Tailandia y Myanmar. Para saber más: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1141451&pid=6706246&toi=6263

Me encantó la noticia y me quedé pensando sobre puentes. Para la RAE, la palabra "puente" tiene varias acepciones pero todas ellas me gustan, porque el puente siempre define algo que une dos elementos -contrarios o no- que se encuentran separados. Tal vez, su opuesto sería el muro. Mientras el puente acerca e incluye, el muro divide, aisla, excluye.

He seguido pensando (el tema da mucho de sí...) y me he dado cuenta de que en nuestra vida -y en nuestras relaciones- tenemos, siempre, la posibilidad de escoger entre construir puentes o levantar muros. Se construyen puentes con sonrisas, con abrazos, con el corazón abierto y confiado. Se levantan muros con prejuicios, con sospechas, con temores. El perdón y el amor son puentes. El miedo y el odio son muros. Así pues, de nuevo, la buena noticia es que podemos elegir. Elegir entre construir puentes o muros. ¿Cuál es tu opción?

"Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible."
(Fragmento de "Táctica y Estrategia", de Mario Benedetti)

Hablar y escuchar son, también, herramientas
del constructor de puentes...

domingo, 28 de junio de 2009

Una esperanza de futuro

Niñas jugando con un gato
Lago Titicaca (Perú)

Aunque sé que el sufrimiento es parte importante de la vida y del crecimiento de toda persona, me duele ver a la gente sufrir. Sin embargo, lo que no tolero es ver a un niño que sufre. Porque creo que la infancia debería ser un lugar de inocencia en el que se pudiera soñar, ser feliz, sonreír. Un lugar seguro en el que se te permitiera, verdaderamente, ser niño y construir las herramientas -la seguridad, la fuerza, la solidez...- que te posibilitaran, después, llegar a ser un adulto responsable, comprometido y sin miedos.

Sin embargo, en el mundo hay muchísimos niños y niñas que tienen su infancia rota. Por la guerra. Por el hambre. Por la muerte. Hoy quiero hablar de una ong, Save the Children (http://www.savethechildren.es/), que celebra su 90 aniversario, ayudando a todos esos niños que perdieron su infancia. La organización fue fundada en Londres, en 1919, por Eglantyne Jebb, para ayudar a los millones de niños refugiados y desplazados, diseminados por Europa después de la Primera Guerra Mundial. Desde entonces, ha crecido y se ha extendido a 27 países desde los que se trabaja por y para la infancia.

Muchos de estos niños no sólo han perdido su infancia, sino algo aún peor, la esperanza de futuro. Y Save the Children trabaja por devolvérsela. Sobre el terreno, ofreciendo seguridad, sanidad y educación. Para que los niños a los que no dejaron ser niños, puedan reescribir su futuro. Porque nada está perdido si se recupera la esperanza...


jueves, 25 de junio de 2009

A veces...

A veces, soy una niña que duerme tranquila sobre un pez rojo. Y, mientras mi melena flota, sueño que me sueño en un hermoso sueño.


Pero... a veces, me duelen las alas de tanto volar.
Y me siento en un columpio azul para mecerme entre las nubes.
Y, a veces, me asusto y te abrazo para sentirme más fuerte.

Otras veces soy una princesa valiente, capaz de luchar contra mis propios dragones.

A veces, -muchas veces-, mi cabeza está en las nubes. Y mis pies no tocan el suelo.

A veces, soy una rosa llena de espinas. Pero, luego, renazco convertida en bailarina.

A veces, mi príncipe azul entra por la ventana y me besa. Pero viene disfrazado de pez rojo.

A veces, mis fantasmas salen a recorrer mundos. Y me inquietan un poco.

Otras veces, duermo en la nieve, mientras me cuidan los enanitos.

A veces, extiendo mis alas y soy una mariposa que vuela entre mariposas.

A veces, soy una princesa que quiere escapar del castillo que ella misma construyó.

Y, a veces, atrapo luciérnagas y las guardo para cuando me falte la luz.

Pero, al final resulta que todo -TODO- no es más que un hermoso sueño que sueño en la noche...

Este post se lo dedico a Inés para que, un día,
cuando crezca,
sepa que puede ser
todas las “Ineses” que quiera ser.

Porque, a veces, nos equivocamos y, otras veces, hacemos las cosas bien. Pero los que de verdad nos quieren, SIEMPRE SIEMPRE, estarán ahí... para abrazarnos.


(Estas imágenes maravillosas son de la diseñadora italiana Nicoletta Ceccoli, que me ha dado su permiso para colgarlas en el blog. Su trabajo es fantástico, os lo recomiendo: http://www.nicolettaceccoli.com/index.html).

lunes, 22 de junio de 2009

Un aplauso para la gente que se mueve desde y hacia el corazón

La foto de Vicente Ferrer la encontré en el blog de Adri

La vida es movimiento. Movimiento hacia delante. Aunque quieras pararte, la vida te empuja, no te deja detenerte. Pero, la buena noticia es que tú puedes decidir hacia dónde quieres moverte y qué es lo que te impulsa. Este post tal vez sea un poco largo pero es que quiero hablar de la gente que se mueve desde y hacia el corazón. Porque me gusta saber que son muchos (aunque hagan menos ruido).

La entrada la dedico, hoy, a Vicente Ferrer. Este gran hombre que, hace unos días, murió en la India. Vicente Ferrer consagró su vida a ayudar a los más necesitados de este país, se hizo uno con ellos, levantó escuelas, construyó hospitales, puentes, pozos y caminos. No hace falta decir mucho más. Creo que todos lo conocemos. Una vez coincidí con él. Creo que nunca había visto a una persona que desprendiera tantísima luz. Él decidió moverse hacia esa luz. Para acercarte hacia ella: http://www.fundacionvicenteferrer.org/esp/index.php

Moverse. Unirse. En este caso en favor de la Tierra, de la naturaleza. Es lo que sugiere el vídeo de Macaco y National Geographic que me envía Mari Ángeles.


También relacionado con la música y el desarrollo sostenible está el Movimiento Help Me (http://www.movimientohelpme.org/), del que me habló Adriana.

Por otro lado, Pepa me cuenta que la gente de Amnistía Internacional ha hecho posible que 15 menores de Jerusalén, que necesitaban una operación urgente de corazón, que no podía practicarse en Gaza y a los que el Gobierno de Israel les denegaba el permiso de salida de la franja, pudieran acudir al hospital de Makassed para ser operados. Para moverte con ellos: http://www.es.amnesty.org/

Mari Ángeles me habla, también, de su experiencia con la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui. Éstas son sus palabras: “Nosotros somos colaboradores de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui. Cada verano tenemos un niño en acogida durante un par de meses. La idea es quitarlos de los campamentos, que en esta época del año alcanzan los 50º, y alimentarlos, proveerlos de ropa, productos de primera necesidad, etc. para ellos y sus familias cuando los devolvemos a casa. La primera vez, yo tuve muchas dudas. Me planteaba lo mismo que se plantea mucha gente: si era lícito sacarlos de su mundo y mostrarles el nuestro para luego devolverlos al desierto, pero después de la primera experiencia soy una convencida. Son niños que provienen de familias estructuradas y tienen claro que esto son unas vacaciones con una familia española. Cuando vuelven lo hacen felices de volver a su casa y con ayuda para su familia. En el caso de las familias acogedoras, también debes tener claro que es sólo para dos meses y no confundir los términos. De esa manera, funciona perfectamente y es una experiencia maravillosa.
Además, en la asociación hay una coordinadora estupenda y un grupo increíble de jóvenes que colaboran, desinteresadamente, por supuesto, y que me dejaron boquiabierta el verano pasado cuando los conocí por la cantidad de horas de su "vida de veinteañeros" que dedican a esto”.

Irene me cuenta sobre un grupo de personas que se mueven hacia una actividad maravillosa. Se trata del Centro Ocupacional Sínia (http://www.babasonica.com/portada.htm ), que se dedican a la atención de personas, en edad laboral, con discapacidad física, proporcionándoles una terapia ocupacional para que puedan integrarse en la sociedad, potenciando su autonomía. Tienen un taller de audiovisuales en el que se elaboran ideas fantásticas. Irene recomienda el vídeo “Siniacció”.

Para terminar, el otro día encontré en el blog de Martita (http://martamiraalrededor.lacoctelera.net/ ), el vídeo de La Unión, Central Musical y Greenpeace (http://www.greenpeace.org/espana ) con el que quieren “hacer un homenaje a las criaturas que comparten este planeta con nosotros, a los ecosistemas en los que viven y a aquellas personas y organizaciones que luchan por defenderlos”.

Mucha gente se mueve.
Y tú, ¿hacia dónde diriges tus pasos?

¡¡¡Mil gracias, Mari Ángeles, Adriana, Pepa, Irene y Marta por la información!!!

viernes, 19 de junio de 2009

Vacaciones de verano

El pato de Inés viajando por su gran mundo:
la piscina de Tamariu...

Hoy estoy super contenta y tengo ganas de compartirlo. La mitad de esta buena noticia es para mí. Porque ya tengo en mis manos (es un decir) los billetes de avión para mis próximas vacaciones. Y, esta vez, voy a ir a un lugar que me espera hace miles de años... Nada más. Y nada menos.

Quizás es que soy como el pato de Inés: un día nos dimos cuenta de que pocas cosas le gustaban tanto como viajar.

La otra mitad es para todos, especialmente españoles y argentinos (de momento sólo está en estos dos países). Se trata de una página web que me pasó Irene (muchísimas gracias!!!) y que se llama http://www.viajamosjuntos.com/. Como ellos mismos dicen, es "una forma sencilla y totalmente gratuita de ponerte en contacto con gente para compartir trayectos en coche", para viajar en compañía. Puede ser un plan, ¿por qué no?

Llega el veranito. Aquí está empezando a hacer un calor horripilante pero.... yo llevo todo el día de buen rollito y cantando esta canción (el vídeo, del año de la catapum, es lo más):

martes, 16 de junio de 2009

El silencio

Meditando frente al Ganges
(Rishikesh, India)

El otro día mi prima Inés (un amor de prima que me ha tocado en suerte) me enviaba un texto taoísta sobre el silencio, más concretamente sobre el silencio interno. A raíz de esto, estuve pensando en lo difícil que es conseguir un instante de silencio -externo muy complicado, interno casi imposible-. Nos hemos acostumbrado a vivir rodeados de ruidos, tanto que ni siquiera nos damos cuenta del traqueteo interno de nuestros propios pensamientos. Y nos dejamos ir. Y, cuando llegamos (a menudo adonde ni siquiera sabíamos que íbamos), no comprendemos cómo estamos donde estamos. Por eso, el silencio es también una buena noticia.

Porque, en muchas ocasiones, hablamos por hablar. Hablamos para criticar. Hablamos para quejarnos. Hablamos, hablamos, hablamos. Y, muchas veces, sin tener nada que decir. Casi podría decirse que tenemos miedo al silencio. ¿Por qué? ¿tal vez, porque nos da terror escuchar nuestra propia voz?

Yo te invito a que, si tienes ganas, leas este texto taoísta y, después, te regales un ratito de silencio. Cuando escuches tu propia voz, la voz de tu corazón, volverás a enamorarte de ti mismo...

(Mil gracias, primi)

sábado, 13 de junio de 2009

Te querré siempre


Hoy, que todo parece ser efímero y que las relaciones eternas son vistas como un milagro o una cursilería, yo quiero dedicar un post a los sentimientos que no borra el tiempo ni la distancia, a aquéllos que crecen con los años, a los que aumentan y se fortalecen incluso en los malos tiempos.

En el blog de Mila he encontrado una información que me ha encantado. Se trata del proyecto de la artista holandesa Lindley Warren que ha creado un diccionario a base de fotografías que apoyan la definición de las palabras. Muy mágico, os lo recomiendo. Pero a lo que iba, he buscado en este diccionario cuál es la fotografía que define "amor" y, claro, no podía ser otra cosa: la imagen del amor son dos viejitos, caminando de espaldas, y cogidos de la mano.

Parece que hoy no me quedaba más remedio que escribir sobre el amor porque, en el blog de mi amigo Antonio, al que le gusta colorear la vida, he encontrado un vídeo de la canción "1,2,3,4", del grupo Plain White T's que, además de ser super buen rollero y de tener una letra preciosa, está filmado en la calle y explica la historia de amor de las personas anónimas que aparecen: el tiempo que llevan juntos, dónde se conocieron, y cuánto cuánto cuánto se quieren. Si algo llama la atención es que todos salen sonriendo.


Para mí el verdadero amor -estoy hablando del amor de pareja, of course- es un sentimiento que se construye con el tiempo. Cuando la pasión empieza a tranquilizarse, cuando las ansias se han calmado, cuando la necesidad de deslumbrar se ha fundido y descubres que puedes, al fin, relajarte. Es, entonces, cuando se te revela el resplandor de ese ser que llamas tu pareja. Cuando puedes ver su luz, a pesar de la oscuridad; cuando, en sus ojos, vislumbras su alma, a pesar de sus miedos; cuando te enfadas o te alegras pero, sea como sea, tomas su mano. Con las inseguridades y las certezas, con las broncas y las reconciliaciones, con los errores y los aciertos, con los miedos y las valentías, con los buenos y los malos momentos. Pero sabiendo, siempre, que está a tu lado. Y que ahí se queda.

Pasa pocas veces. Pero, si pasa, es una buena noticia. No lo dejes escapar...

martes, 9 de junio de 2009

Practicar yoga


Hace muchos años que el yoga forma parte de mi mundo. De hecho, puedo decir, sin ninguna duda, que me cambió la vida. Empecé en un momento de caos y oscuridad absolutos y tuve la suerte de encontrar, a la primera, a una grandísima profesora -que, con los años, se ha convertido en una grandísima amiga-. Por si alguien se anima, ésta es su dirección: http://www.sisespaidesalut.com/

Por eso, y porque creo que el yoga es una buena noticia (de hecho, para mí, ha sido de las mejores), hace ya tiempo que quería escribir una entrada sobre este tema. Además, una amiga del blog, Laura Gracia, me envió (muchísimas gracias!!!) un interesante artículo de El Periódico, en el que entrevistaban a un profesor de yoga: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=607970&idseccio_PK=1006.

Y hoy, finalmente, me he decidido a hablar sobre el tema ya que he encontrado también un vídeo que me ha parecido genial. Sobre todo, porque pone en evidencia algunas de las trampas en las que puede caer el practicante de yoga. La primera y más evidente: el orgullo. El vídeo es mágico, como casi todas las cosas que me gustan. En él, el maestro está, tranquilamente, meditando en una alta cumbre de los Himalayas, cuando se presenta el discípulo, dispuesto a demostrar todo lo que sabe... Ya lo decía Swami Vijayananda, una de las cosas más difíciles que hay en este mundo, es ser un buen discípulo.

Yo llegué al yoga en medio de mi oscuridad y encontré un camino de luz. He sido, en algunos momentos, una discípula horrible, estoy segura. Porque el yoga te evidencia cosas que, a veces, te niegas a ver. He pasado por la sorpresa inicial, por el orgullo, por el desconocimiento, por el egoísmo, por el reconocimiento... (la lista es muuuuuuuy larga). Y he descubierto que, con el tiempo y con mucha paciencia (y mucho amor), vas conquistando pequeños espacios en tu interior. Aprendes a descubrirte, a conocerte. Aprendes a perdonarte, a escucharte, a respetarte, a quererte. Aprendes que te queda mucho por aprender. Y aprendes a respirar, a seguir teniendo paciencia, a aceptar, a fluir. Aprendes que, como dice un gran maestro, "para tener paz debes hacerte la guerra".

viernes, 5 de junio de 2009

La fábula del águila, renovarse o morir


Es curioso porque hoy, en Barcelona, el tiempo ha cambiado y está empezando a llover. Sin embargo, en mi vida ha vuelto a salir el sol. Sí, así es, después de una larga temporada de monzones persistentes, la luz vuelve a recuperar los dominios que, por derecho, le pertenecen. O, al menos, así es como yo lo quiero.

Todo cambia. Todo pasa. Todo vuelve. Y todo se marcha, de nuevo. En las religiones orientales lo tienen muy claro, lo único que es permanente es el cambio. Parece un contrasentido pero, curiosamente, no lo es. Es, más bien, un reto.

Un reto ante el cual, lo más inteligente que puede hacer el ser humano es fortalecerse para que esos cambios no lo arrastren, como lo haría la fuerte corriente de un río. Huir no sirve. Esconderse tampoco. Los cambios te persiguen, te atrapan, te desconciertan. Y eso es, precisamente, lo mágico. La descomposición te lleva a la búsqueda, al intento de recuperar el orden y, finalmente, al crecimiento, a la renovación. Y, para ello, no siempre es necesario prestar batalla, a veces es mejor, incluso, batirse en retirada, refugiarse en la retaguardia y combatir a los propios fantasmas en el silencio de la soledad.

El águila, es el ave que posee la mayor longevidad de su especie. Llega a vivir 70 años. Pero para llegar a esa edad, a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión. A los 40 años, sus uñas curvas y flexibles, no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta. Su pico alargado y puntiagudo, también se curva apuntando contra el pecho. Sus alas, están envejecidas y pesadas y sus plumas gruesas. ¡Volar es ahora muy difícil! Entonces el águila, tiene sólo dos alternativas: morir o... enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared donde no necesite volar. Entonces, apenas encuentra ese lugar, el águila comienza a golpear con su pico la pared, hasta conseguir arrancárselo. Apenas lo arranca, debe esperar a que nazca el nuevo pico con el cual después, va a arrancar sus viejas uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas. Y después de cinco meses, sale victoriosa para su famoso vuelo de renovación, y entonces dispone... de 30 años más.

lunes, 1 de junio de 2009

Leer y escribir - Starwalker

Alfabetización de mujeres en Katmandú (Nepal)

Hace, más o menos, un año volvía yo de uno de los viajes más maravillosos que he hecho jamás y, durante las tropecientas mil horas que duraba el vuelo, me distraje mirando la revista que ofrecía la compañía aérea. Normalmente, cuando llego a las páginas de las compras, las salto rápidamente porque no tengo demasiado interés en los artículos que allí se ofrecen pero, esta vez, me entretuve mirándolas. Y, de pronto, ahí estaba: un bolígrafo que llevaba mi nombre, STARWALKER.

Durante mi viaje, había descubierto una constelación. Una constelación que me llevó, meses después, a escribir una novela (¿una novela?) con su nombre. Pensaba que volaba pero, en realidad, iba caminando por las estrellas. Se lo dije a Inés, "saltaré de estrella en estrella hasta alcanzar la luna". Y me respondió: "Llévame contigo, tía Elena". Así que la llevé. A ella y a alguien más. De estrella en estrella hasta la luna que brilla en mi corazón.

Hoy recibo una carta de Montblanc (http://www.montblanc.com.es/), creadores del bolígrafo con mi nombre, en la que me cuentan que se han unido con Unicef para luchar contra el analfabetismo a nivel mundial. Y que, a través de sus ediciones especiales, han recaudado ya más de un millón de dólares para esta campaña.

Conocí, una vez, a una madre que quería aprender a leer para poder entender la correspondencia que le llegaba del colegio de sus hijos.

Me alegra saber que Montblanc está tomando cartas en el asunto.

jueves, 28 de mayo de 2009

Dar un trocito de ti

"Hoy, en la ciudad, todos, absolutamente todos, se levantaron con granos de azúcar en los labios. Pero sólo se dieron cuenta los que, al despertarse, se besaron."

:-) Hace unos meses, poquitos, yo hablaba de que había alguien en mi vida que me regalaba canciones. Y me hacía feliz. Me pareció maravillosa la idea de regalar canciones.

:-) El otro día, alguien me contó que su pareja se le había declarado regalándole un poema de Benedetti. Y, uffff, también me pareció algo fabuloso.

:-) El lunes, cuando llegué a casa, little Inés había dejado un dibujo para mí sobre el sofá que, hoy en día, es mi cama. Era una pecera con pulpos, caballitos de mar, delfines y peces de colores. ¿Qué voy a decir?, me encantó, claro.

:-) Esta tarde he ido a un lugar donde parece que trabajo o que trabajaré y mi nueva compañera o, tal vez ya, amiga, Ainoa, me ha regalado el cuento que, según sus palabras, le hizo amar la lectura. Lo ha impreso y le ha puesto un lazo. Para mí.

Estas cosas me tocan, me dejan sin palabras. Ya había hablado de lo grandes que son las cosas pequeñas, de lo feliz que te hacen. Hoy quiero, además, recordar que el regalo más maravilloso que puedes dar es un trocito de ti, una parte de tu corazón. Y si tú no la sabes expresar, puedes echar mano de la música, de la poesía, de las flores, del arte. Ya lo decía el cartero de aquella maravillosa película: "Los poemas no son de quien los escribe, los poemas son de quien los necesita".

Actualmente, no hay nadie que me regale canciones, pero la vida -y las personas que hay en la mía- no dejan de sorprenderme. Así, Cristina me manda poemas que sabe que me gustarán, Juan me lee frases del último libro que está leyendo porque está seguro de que me interesan, Marta me propone viajar juntas a la India, Pepa prepara croissants de fuet para mí, Joan me da miles de besos, David me invita a merendar, Inés a comer, Eva me envía un sms para recordarme que está ahí, Eli me manda un mail con las fotos de su hijo, Natalia me trae una peli y una pizza...

Constantemente, la vida y los que nos rodean nos hacen grandes regalos, ¿nos damos cuenta?, ¿los reconocemos?, ¿nos atrevemos a disfrutarlos? Y, aún más importante, ¿somos capaces de dar trocitos de nuestro corazón a todos los que queremos? Curiosamente, -y ésta es la buena noticia-, el corazón, cuanto más lo repartes, más crece...

Os dejo aquí un pequeño regalito que a mí me hizo Vane (mil gracias!!!), una emisora de música a la carta: http://www.rockola.fm/