jueves, 21 de julio de 2016

lunes, 18 de julio de 2016

Lo que nos hace humanos

Buscando un vídeo sobre Pepe Mújica, para poner a mis alumnos en clase, encontré una maravillosa entrevista de 10 minutos, que forma parte de un precioso documental titulado “Human”.

Human” es un proyecto de Yann Arthus-Bertrand. Tres películas sobre el amor, sobre la familia, la felicidad, las mujeres… sobre todo aquello que nos hace humanos. Es un trabajo valiente y emocionante cuyos protagonistas te miran a los ojos y te abren la puerta a su realidad. Imposible quedarte indiferente. Imposible no conmoverte. Imposible no reflexionar.

Es largo. Pero vale la pena verlo hasta el final.

¿Qué es lo que nos hace humanos? ¿Qué es lo que amamos, por qué luchamos, de qué nos reímos, por que lloramos? ¿Cuál es la curiosidad que nos mueve? ¿La búsqueda de descubrimientos? Dirigido por estas preguntas, el cineasta y artista Yann Arthus-Bertrand pasó tres años recogiendo historias de la vida real de 2000 hombres y mujeres de 60 países. Trabajando con un equipo de traductores, periodistas y cámaras, Yann captura temas muy personales y profundos que nos unen a todos: la lucha contra la pobreza, la guerra y la homofobia y el futuro de nuestro planeta. Todo ello mezclado con momentos de amor y felicidad.

VOL.1 sobre el amor, las mujeres, el trabajo y la pobreza.



VOL.2 sobre la guerra, el perdón, la homosexualidad, la familia y la vida después de la muerte.



VOL.3 sobre la felicidad, la educación, la discapacidad, la inmigración, la corrupción y el significado de la vida.



lunes, 11 de julio de 2016

Felicidad



Mi amiga Marta me envió (mil gracias) un texto que me encantó y que hoy me gustaría compartir:

“La señora Elsy se mudó a un asilo de ancianos. Era una mujer de 92 años, bien equilibrada y orgullosa, que cada mañana, a las 8 en punto, estaba preparada para empezar el día: el cabello peinado y un maquillaje perfectamente aplicado –aun siendo casi ciega–. Su marido, con el que estuvo casada durante 70 años, había muerto recientemente, y ella se vio forzada a realizar la mudanza.
Después de muchas horas de esperar pacientemente en la recepción del asilo de ancianos, sonrió muy dulcemente cuando le avisaron que su habitación estaba lista. Mientras maniobraba su andador hacia el ascensor, la empleada le daba una descripción detallada de su nuevo pequeño cuarto, incluyendo las sábanas y cortinas que habían sido colgadas en su ventana.
- “Me encanta” –dijo ella con el entusiasmo de un chiquillo.
- “Sra. Elsy, usted aún no ha visto el cuarto… espere a verlo”.
- “Eso no tiene nada que ver” –contestó la anciana. “La felicidad es algo que uno decide con anticipación. El hecho de que me guste mi cuarto o no me guste, no depende de cómo esté arreglado el lugar, depende de cómo yo arregle mi mente. Yo ya había decidido de antemano que me encantaría. Es una decisión que tomo cada mañana al levantarme.
Estas son mis posibilidades: puedo pasarme el día en cama enumerando las dificultades que tengo con las partes de mi cuerpo que ya no funcionan, o puedo levantarme de la cama y agradecer por las que si funcionan. Cada día es un regalo, y por el tiempo que mis ojos se abran me enfocaré en el nuevo día y en las memorias felices que he guardado en mi mente… sólo por este momento en mi vida. Entonces, mi consejo para ti sería que deposites gran cantidad de momentos de felicidad en la cuenta bancaria de tus recuerdos.”

Para ser feliz:
1. Libera tu corazón de odio.
2. Libera tu mente de preocupaciones.
3. Vive humildemente.
4. Da más.
5. Espera menos.

lunes, 4 de julio de 2016

Tanta belleza


(Imagen de Elena Shumilova)


“Lo que buscas
te está buscando.
Lo que ayudas a descubrir en los demás
te enlaza a la luz.
Lo que no agradecemos
no lo vemos.
Lo que no indagamos
en nosotros mismos
por andar en el ruido del mundo
son dones que no crecen.
Lo que sembramos en la sombra
crece y es un árbol y todos lo ven.
Lo que sembramos en la luz
crece y es un árbol y todos lo ven.
Hay un hilo dorado
que une a las personas.
Hay Dios en cada gota de lluvia.
Todo lo verdadero y espontáneo
nace del corazón.
Se puede hacer todo lo que estás haciendo
con una sonrisa.
Hay héroes cotidianos en cada pasillo del mundo.
Hay un espíritu en vos que jamás se daña.
Hay tanta belleza
que es imposible no ser absorbido por ella.”

(Esteban Simón Baldomar)

lunes, 27 de junio de 2016

Una buena conversación

(Si no aparecen directamente los subtítulos en español, los podéis activar en la zona inferior del vídeo)


Una de mis alumnas compartió el otro día en Facebook una conferencia de Celeste Headlee que me pareció interesantísima. Según ella, “en este mundo en el que vivimos, toda conversación tiene el potencial de derivar en una discusión; los políticos no pueden hablarse entre sí e incluso el más trivial de los temas tiene a una persona debatiendo intensamente en pro y a otra en contra”.

Según Headlee, Pew Research hizo un estudio entre 10.000 adultos de EE.UU. y descubrió que hoy, “estamos más divididos que nunca en la historia. Somos menos propensos a conectar, lo que significa que no escuchamos al resto. Y, tomamos decisiones sobre dónde vivir, con quién vivir e incluso quiénes serán nuestros amigos, con base en lo que ya creemos. Ahora, en parte se debe a la tecnología.”

Headlee nos recuerda que “todos hemos tenido grandes conversaciones y sabemos cómo son. El tipo de conversación de la que te marchas sintiéndote involucrado e inspirado, o en la que sientes que has hecho una conexión real o has entendido perfectamente”.  Ella propone diez reglas para que muchas de nuestras interacciones puedan ser así:

1) No sean multitareas. Y no solo quiero decir que dejen su móvil, su tablet, las llaves del auto o lo que tengan en las manos. Quiero decir, estén presentes. Estén en "ese" momento.

2) No sean dogmáticos. si quieren establecer su opinión sin oportunidad a réplica, discusión, aportación o crecimiento, escriban un blog.

3) Usen preguntas abiertas. Porque entonces puede que tengan que detenerse un tiempo y pensar en ello, y van a tener una respuesta mucho más interesante.

4)  Sigan el ritmo. Eso significa que vendrán pensamientos a su mente y necesitan permitirles salir de su mente.

5) Si no saben, digan que no lo saben. Pequen de precavidos. La charla no debería ser común.

6) No equiparen sus experiencias con las de ellos. No es lo mismo. Nunca es lo mismo. Toda experiencia es individual. Las conversaciones no son una oportunidad promocional.

7) Procuren no ser repetitivos. Es condescendiente, y es en verdad aburrido, y tendemos a hacerlo mucho. Especialmente en conversaciones de trabajo o con nuestros hijos. Cuando tenemos una idea, la seguimos parafraseando una y otra vez. No hagan eso.

8) Eviten los detalles. Francamente, la gente no está interesada en los años, los nombres, las fechas, todos esos detalles que luchan por traer a su mente. 

9) Esta no es la última, pero es la más importante. Escuchen. No puedo decirles cuántas personas importantes han dicho que escuchar tal vez sea la capacidad más importante que podrían desarrollar.

10) Sean breves.

Todo esto se reduce al mismo concepto básico, y es este: Tengan interés en las personas. Salgan, conversen con la gente, escuchen a la gente, y, más importante, estén preparados para sorprenderse.