miércoles, 28 de julio de 2010

Where is it written?

There’s not a morning I begin without
A thousand questions running through my mind,
That I don’t try to find the reason and the logic
In the world that God designed.
The reason why
a bird was given wings,
If not to fly and praise the sky
With every song it sings.
What’s right or wrong,
Where I belong
Within the scheme of things...
And why have eyes that see
And arms that reach
Unless you’re meant to know
There’s something more?
If not to hunger for the meaning of it all
Then tell me what a soul is for?
Why have the wings
Unless you’re meant to fly?
And tell me please, why have a mind
If not to question why?
And tell me where-
Where is it written what it is
I’m meant to be, that I can’t dare
To have the chance to pick the fruit of every tree,
Or have my share of every sweet-imagined possibility?
Just tell me where, tell me where?
If I were only meant to tend the nest,
Then why does my imagination sail
Across the mountains and the seas,
Beyond the make-believe of any fairy tale?
Why have the thirst if not to drink the wine?
And what a waste to have a taste
Of things that can't he mine?
And tell me where, where is it written what it is
I'm meant to be, that I can't dare-
To find the meanings in the mornings that I see,
Or have my share of every sweet-imagined possibility?
Just tell me where- where is it written?
Tell me where-
Or if it's written anywhere?


Happy holidays!!!

STARWALKER

lunes, 26 de julio de 2010

Oración de Gandhi


Señor...

...Ayúdame a decir la verdad
delante de los fuertes y a no decir
mentiras para ganarme el aplauso
de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra
cara de la moneda,
no me dejes inculpar de traición
a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente
como a mí mismo y a no juzgarme
como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo,
ni en la desesperación si fracaso.

Más bien recuérdame que
el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar
es un signo de grandeza y que la venganza
es una señal de bajeza.

Si me quitas el éxito,
déjame fuerzas para aprender del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente,
dame valor para disculparme
y si la gente me ofende,
dame valor para perdonar.

¡Señor...si yo me olvido de ti,
nunca te olvides de mí!

Mahatma Gandhi

domingo, 25 de julio de 2010

Guru Purnima

Guru purnima, el cumpleaños del guru, es el día del año en el que se homenajea al maestro espiritual. La fecha de la celebración se mueve cada año de acuerdo al calendario védico. En este día se adora no sólo al guru personal, sino también a todos los demás maestros.

domingo, 18 de julio de 2010

Mundo 10.0


Irene, gran proveedora de buenas noticias, me cuenta (mil gracias) que el próximo jueves, a las 12 de la noche, Televisión Española empieza a emitir un nuevo programa. Se llama Mundo 10.0 y ha sido producido por la editorial RBA. El objetivo: contar historias positivas. Historias de personas que se niegan a dejarse llevar y que actúan, aquí y ahora, para cambiar a mejor el mundo en que vivimos. Que una televisión pública y una editorial se unan para hacer este tipo de programa DA ESPERANZA, ¿no creéis? (Me acaban de comentar que el programa se pospone hasta septiembre para tener más audiencia. Buena noticia!!).

Porque hay cientos, miles de pequeñas historias positivas que vale la pena contar. Historias de personas que no se dejan manipular, que luchan por la justicia, que creen en sus sueños. Porque vivimos en un mundo lleno de gente estupenda.

En Kenia, la ong Africa Yoga Project ofrece clases gratuitas de yoga a todo el que quiera mejorar su calidad de vida. Gracias a este programa, muchas personas se han convertido en monitoras de yoga, han salido de la pobreza y están enseñando yoga en sus propias comunidades.

José María (muchísimas gracias) me envía información de la ong Juegaterapia.org, que se dedica a recoger consolas usadas para distribuir entre los niños enfermos de cáncer de los diferentes hospitales de Madrid. Su idea es intentar que sus sesiones de quimio sean más llevaderas.

Joaquín (muchísimas gracias, también) ha querido compartir una de las crónicas del Gaiato, un orfanato de Angola, que recibe cada semana. El protagonista de la historia es Fabio, un chico con una enfermedad mental, heredada de su madre, que ha conseguido superarla y trabajar en una panadería con el objetivo de comprarse un terreno y hacerse una casa donde pueda vivir con su madre y cuidar de ella.

Yolanda me recuerda (mil gracias), con un vídeo, el poder de una sonrisa.




Y, para terminar, otro vídeo que me envía Aurora (muchísimas gracias) porque también en La Garriga (Barcelona) “are playing for change”.


lunes, 12 de julio de 2010

¿Conoces el "BOOK"?


Esta semana tengo una buena noticia que encontré en el blog de mi amiga Marta: la aparición de un “nuevo” dispositivo de conocimiento bio-óptico organizado que transformará nuestras vidas. Os lo recomiendo…


Y para complementarla, dos webs: Leer está de moda y El Placer de la Lectura.

Porque los libros...
siempre son una buena noticia.

jueves, 8 de julio de 2010

Pensamiento Noguchi


Un pensamiento que justamente hoy...
me viene genial ;-)
Del blog de Pedro

lunes, 5 de julio de 2010

Un hombre anónimo y sus mensajes optimistas

"¿Por qué no?”, “No hay nadie como tú”, “Sigue a tu corazón”, “Enciende tu luz” son algunos de los mensajes que han aparecido escritos en uno de los márgenes de la autopista del norte de Tenerife. Su autor: Anoniman. Y, ¿quién es Anoniman? Nadie lo sabe. Un hombre anónimo. Un hombre anónimo que lo único que quiere es hacer sonreír a los conductores que circulan por dicha autopista, regalarles mensajes optimistas para alegrarles el día. No necesita ser famoso. Opina que su identidad es lo de menos, que Anoniman puede ser cualquiera de nosotros. Mucha generosidad y ningún ego, ¿no es genial?

En vista de su éxito, ha abierto un blog y tiene una página de Myspace, también anónimos, para que sus mensajes puedan llegar a más gente. Qué bueno que existan personas así...


A través de todo ello, Anoniman nos invita a ir más despacio, a disfrutar de la vida, a sonreír, a valorar lo que tenemos, a usar nuestra magia, a no perder ni un segundo, a ser soles inmensos que, como él, iluminen a todas las personas con las que se cruzan.
¿Te atreves a encender tu luz?



(Mil gracias, Irene, por la noticia, me ha encantado...)

domingo, 27 de junio de 2010

Deseos


Últimamente estoy pensando sobre los deseos. Mi hermano se ha ido de viaje a Israel y, antes de partir, me dijo que le diera un papelito con mis deseos para que lo pusiera en el Muro de las Lamentaciones. Por lo visto, los deseos que se dejas allí, se cumplen. Mi primera reacción fue -¡qué guay!- irme corriendo a casa para escribir uno (o varios) papelitos con mis deseos. Deseo que… deseo que… deseo que… Pero me pasó una cosa curiosa: cada vez que escribía un deseo, al leerlo después en voz alta me parecía una solemne chorrada y me sentía ridícula y egoísta por pedir, pedir y pedir. Y, en un arranque de humildad, pensé: “¿Estás segura, Elena, de que esto es lo que deseas que te suceda?, ¿crees, de verdad, que es lo mejor para ti?”

Entonces me puse trascendente, voy a desear -para mí y para el mundo- Sabiduría, Amor, Paz… Pero, de nuevo, me entraron las dudas. ¿Cómo sé yo que lo que estoy viviendo no es, realmente, lo mejor para mí?, ¿que lo que sucede en el mundo no servirá de enseñanza para alguien? ¿Cómo puedo tener el orgullo de pensar que la vida no es perfecta tal cual es? Y, ¿cómo estar segura de que los procesos que yo estoy viviendo y los caminos que estoy recorriendo no son los que necesito para aprender, para crecer, para llegar a ser la mejor Elena que puedo llegar a ser?

La Sabiduría, ¿cómo me va a venir de golpe?, ¿no es mejor que crezca, día a día, enraizando de forma sólida y profunda en mi corazón? Y lo mismo el Amor o la Paz. Me di cuenta, así, de que el ser humano –al menos yo- necesita convivir con la oscuridad para ser capaz de encontrar la luz. Si todo me fuera dado sin ningún esfuerzo por mi parte, ¿sería realmente capaz de valorarlo?

Vaya que, al final, las luchas entre mi orgullo y mi humildad hicieron que Juan se fuera a Tierra Santa sin mis papelitos. Pero a mí me sobrevino una absoluta y enorme paz. Sabiendo –por fin- que lo que estoy viviendo en este momento es lo que tengo que vivir, que lo que me sucede es lo que mi alma necesita experimentar. Siempre he dicho que la vida es más sabia que yo pero, ahora, además me lo creo…

La buena noticia es justamente esa, que lo que te está pasando, por duro, doloroso o feliz que te pueda parecer, es lo que necesitas vivir para ser la gran persona que un día, tal vez, llegarás a ser.

Hace muchos años, alguien me contó al oído esta historia:

Érase una vez, un poblado que tenía entre sus habitantes a un anciano muy sabio. Los habitantes confiaban en este hombre para que diera respuestas a sus dudas y preocupaciones.
Un día, un hombre fue a ver al sabio y le dijo con tono de agitación: “Anciano ha pasado algo terrible, mi buey ha muerto y no puedo arar la tierra de mi campo, esto es lo peor que podía pasarme".
El sabio le respondió: “Puede que sí, puede que no”.
El hombre se apresuró a informar a la aldea que el sabio se había vuelto loco porque sin duda esto era lo peor que le podría haber sucedido. ¿Por qué el sabio no lo veía así?

Al día siguiente, un caballo fuerte y joven fue visto en las cercanías del campo del hombre. Debido a que el hombre no tenía buey para arar su campo, se decidió a capturar el caballo para reemplazar al buey muerto. ¡Y así lo hizo! Qué contento estaba el hombre, nunca fue tan fácil arar su campo. Volvió a visitar al anciano para pedirle disculpas: “Anciano, tenías razón que la muerte del buey no era lo peor. Fue una bendición. ¿Piensas que esto es lo mejor que podía pasarme?”
El anciano le contestó: “Puede que sí, puede que no”.
Otra vez no, pensó el granjero. Ahora sí que el anciano se ha vuelto loco.

Pocos días más tarde, el hijo del granjero, salió a montar el caballo. Este lo arrojó al suelo y el chico se rompió una pierna. No podría ayudar en la cosecha. “¡Oh no! pensó el granjero, ahora moriremos de hambre”.
Una vez más, acudió al sabio y le preguntó: “¿Cómo sabías que la captura de mi caballo no era algo bueno? Has tenido la razón otra vez. Ahora estoy seguro que esto es realmente lo peor que me puede haber pasado”.
Pero el anciano lo volvió a mirar y, con tono paciente, le dijo: “Puede que sí, puede que no”.
Enfurecido a causa de lo que creía ignorancia del anciano, el hombre volvió al pueblo muy enojado.

Al día siguiente, llegaron soldados para llevarse a todos los hombres jóvenes físicamente capaces, a la guerra que acababa de estallar. El hijo del granjero fue el único joven que no tuvo que marcharse. Todos murieron en combate…

domingo, 20 de junio de 2010

Deja que la vida te despeine


Hay un texto que corre por internet y que mi amiga Marta y mi hermana Gloria han coincidido en enviarme porque sabían (¿será que me conocen?) que me iba a gustar. Evidentemente, me ha encantado. Mil gracias a ambas.

Vivir despeinada

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad… El mundo está loco.. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria…

Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser!

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que quiero ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres y, ¿por qué no?, hombres...:

Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta,

y sobre todo, deja que la vida te despeine!!!!

Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

lunes, 14 de junio de 2010

Los cuatro acuerdos


1) Sé impecable con tus palabras.

2) No te tomes nada personalmente.

3) No hagas suposiciones.

4) Haz siempre lo máximo que puedas.


(Miguel Ruiz: Los cuatro acuerdos)

¿Lo intentamos?

domingo, 6 de junio de 2010

El mismo mundo

La fotografía es de Cristina Senserrich

Esta semana he estado dando vueltas a un pensamiento: ¿cómo es posible que personas que tienen vidas tan diferentes vivan en un mismo mundo? Hablamos de primer y tercer mundo, decimos que no sé quién vive en otro mundo, pero no es verdad, TODOS VIVIMOS EN EL MISMO MUNDO y, tanto si lo sabemos como si lo ignoramos -o queremos ignorarlo-, lo que uno hace aquí, tiene consecuencias para el que está allí.
Esta semana me crucé con el amigo del amigo de un amigo, que estaba subiéndose en su moto gigantesca, último modelo. En la misma tarde, me presentaron al amigo del amigo de otro amigo, que, hace unos años, llegó desde África en una patera. ¿Cómo es posible que personas que tienen vidas tan diferentes vivan en un mismo mundo? Pero, todavía más importante, ¿cómo es posible que vivamos de espaldas a esas diferencias?

Quizás ya va siendo hora que dejemos de dar la espalda y empecemos a dar la cara. Y, para ello, lo primero es informarse a partir de fuentes fiables. La ong Mans Unides ha creado un interesante juego para poner a prueba nuestros conocimientos sobre la situación mundial, vale la pena probarse (y descubrirse…). Además, por si piensas que no puedes hacer nada para cambiar las cosas, ofrecen una serie de sugerencias para que todos podamos poner nuestro granito de arena.

Mónica me manda (mil gracias!!) la información de una página web, Kopernik que se dedican a poner en contacto –a través de donaciones individuales- a pequeñas empresas que tienen tecnologías innovadoras con organizaciones locales que necesitan dichas tecnologías. Vale la pena echar un vistazo a su página, es muy interesante.

Por otro lado, Chony me ha enviado (mil gracias, también!!) una crónica de su estancia en Cochabamba, en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el cambio climático y los derechos de la Madre Tierra. Podéis encontrar más información aquí.

En esta línea, Joaquín comparte (muchísimas gracias!!) una interesante entrevista de Iñaki Gabilondo a Carlos Martínez, presidente de ATTAC España, movimiento que plantea que otro mundo no sólo es necesario sino también posible. La entrevista aquí.

Hace poco he conocido a Sergi Agustí, fotógrafo y documentalista cuyo último trabajo, “One Goal”, me ha impactado. Un equipo de fútbol formado por antiguos niños-soldados de Sierra Leona que, con sus piernas amputadas, juegan para hablar de la paz y la esperanza.



Si un boxeador puede convertirse en monje budista (Buddha’s Lost Children) y dedicar su vida a educar y ayudar a niños huérfanos, nosotros deberíamos saber -¿recordar?- que el ser humano no tiene límites cuando de amar se trata.

¿Qué vas a hacer tú con todo tu amor?



lunes, 31 de mayo de 2010

De forma poética


Creo que existen dos maneras de hacer las cosas: de forma poética o de forma ordinaria.

En estas últimas semanas, dos personas me han hecho pensar sobre la poesía. Por un lado, María me enviaba (mil gracias) un artículo de El mundo que hablaba de una iniciativa, surgida en facebook, para crear un poema colectivo en homenaje a Mario Benedetti, en el aniversario de su muerte. La idea es que, de todos los rincones del mundo, se envíen mensajes que se irán colocando en el mausoleo del poeta. Me parece una iniciativa genial. La noticia está aquí.

Por otro lado, Laura me hizo llegar (mil gracias, también) un breve texto de Luis Antonio de Villena, titulado Poesía en todo. El autor, recordando un poema de Juan Bonilla –Encuentras poesía en todas partes-, habla de la necesidad de recordar que la poesía está a nuestro alrededor y se pregunta por qué, a veces, no sabemos encontrarla.

¿Tendremos que volver a aprender a mirar?

"Las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo", decía el fantástico profesor Keating de El club de los poetas muertos, "prosigue el poderoso drama y tú puedes contribuir con un verso". Pero, ¿cuáles son las palabras, las ideas, los versos que realmente cambian el mundo?, ¿cuáles son los actos que hacen de tu vida algo poético?

“Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse”, escribía Gabriel Celaya.


¿Haces de tu vida un acto poético?
En tus palabras, en tus ideas, en tus actos diarios,
¿cuántas veces te manchas?




martes, 25 de mayo de 2010

lunes, 17 de mayo de 2010

La gente que me gusta


La gente que me gusta - Mario Benedetti

"Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace.
Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen animo, dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo y de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A estos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica, la gente que mediante bromas, nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía contagia. Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. La gente que lucha contra adversidades. Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes, no por un estereotipo social ni como lucen. La gente que no juzga, ni deja que juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente que es capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza, aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad , el coraje, la solidaridad , la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, las alegrías, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, los sueños, la humildad, el arrepentimiento, el amor propio y para los demás, son cosas fundamentales para llamarse GENTE. Con gente como esa me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi, me doy por bien retribuido."

lunes, 3 de mayo de 2010

El elefante en la oscuridad


El elefante en la oscuridad es un relato del poeta sufí Rumi. Cuenta que, una vez, llevaron al pueblo un elefante. En aquella zona, jamás habían visto un animal semejante y tenían tantas ganas de conocerlo que, aunque era de noche y estaba a oscuras, entraron en el establo para poder, al menos, percibir cómo era, a partir del tacto. Sin embargo, cada uno de ellos palpó una parte distinta y, al salir, lo iban describiendo a los demás: el que tocó la trompa, decía que un elefante era como una manguera; el que tocó una oreja, lo comparaba con un abanico; uno de ellos, que había tocado el lomo, los contradecía diciendo que era como un trono; el cuarto, que palpó una pata, decía que todos mentían puesto que el animal era como una columna; el que tocó la cola, lo describía como una cuerda con un plumero; y, por último, el que palpó un colmillo lo comparaba con una lanza. Empezaron una discusión. Todos afirmaban estar en posesión de la verdad y se acusaban mutuamente de locos o mentirosos. Terminaba, Rumi, diciendo que simplemente encendiendo una vela, hubieran podido darse cuenta de que cada uno de ellos veía, solamente, una parte de la realidad.

La vela, en este cuento, simboliza una conciencia iluminada.

Y tengo dos buenas noticias: la primera es que los otros ni están locos ni mienten, sencillamente ven una parte diferente de la realidad (uno de los problemas de vivir a oscuras). La segunda es que, aunque ahora vivas a oscuras, tú también tienes una vela. Y -cuando quieras- puedes encenderla. No lo olvides…

lunes, 26 de abril de 2010

Hacer montones


No sé si a vosotros también os pasa pero yo, a veces, hago montones. Sin darme cuenta, claro. Y según el color que tengan mis montones, me pongo contenta o me pongo triste. También sin darme cuenta, claro. Pero, últimamente, algo ha cambiado en mi vida. Algunos sabéis por qué... Y, aunque sigo haciendo montones, ahora lo hago –o intento hacerlo- a conciencia. Para poder, así, elegir los colores. Y elegirlos tan brillantes como me sea posible.

Así que hoy quiero regalaros uno de mis montones alegres. Aunque, en realidad, no es verdaderamente mío, yo sólo lo he recopilado. En realidad, está hecho de pedacitos de buenas noticias que me habéis ido enviando:

Natalia me habla de Earth United, una iniciativa que quiere ser un punto de encuentro entre la necesidad y la generosidad e intenta poner en contacto a las personas para compartir pequeños proyectos personales. Su lema es: “Se puede construir felicidad con muy poco”. Ésta es su dirección: http://www.earthunited.info/

Sarvavita, en su blog anterior, compartía la historia de un médico indio, el Dr. Chandra Sankurathri, que tras perder a su mujer y a sus dos hijos en un accidente, decidió convertir su dolor personal en una oportunidad para ayudar a los menos afortunados. Desde entonces, dedicó todos sus ahorros a crear un instituto de oftalmología, que lleva el nombre de su hijo, en el que el tratamiento es gratuito y que, hoy en día, ha devuelto la vista a 137.000 personas, y una escuela, también gratuita, que lleva el nombre de su hija. Ésta es su página web: http://msmf.ca/

Joaquim me envía la dirección de un nuevo buscador de internet que salva 2m² de selva tropical en cada búsqueda que hace: http://www.ecosia.org/

Irene me cuenta una pequeña escena –entrañable y solidaria- que vivió en el metro un sábado de carnaval. Me regala su sonrisa.

Los hermanos Juan Manuel y Alejandro me escriben desde Costa Rica para contarme que, un día, decidieron dejar sus trabajos y cumplir su sueño que consiste en intentar despertar a la gente para que se escapen de la masa y se atrevan a brillar con luz propia. Este es su blog: http://despertardelosnormales.blogspot.com/

Luciérnaga de Luz me habla de la asociación QCN (Quédate con nosotros) que hacen, anualmente, un festival benéfico para conseguir aceite para una casa de acogida en Aranjuez. Su labor es preciosa. Aquí podéis encontrar más información: http://asociacionqcn.com/pageID_7868186.html

Devi me habla de Irena Sendler, una enfermera alemana que salvó a 2.500 niños del Ghetto de Varsovia.

Joan comparte un fragmento de la poesía de Maragall, "Elogi del viure":
Estima el teu ofici, la teva vocació, la teva estrella, allò per el qual serveixes,
allò en el qual realment ets un entre els homes.
Esforça't en la teva tasca com si de cada detall que penses, de cada mot que dius,
de cada peça que hi poses, de cada cop del teu martell, en depengués la salvació de la humanitat. Car en depèn, creu-me.
Si oblidat de tu mateix fas tot el que pots en el teu treball,
fas més que un emperador que regís automàticament els seus estats,
fas més que qui inventa teories universals nomes per satisfer la seva vanitat,
fas més que el polític , que l'agitador, que el qui governa.
Pots negligir tot això i l'adobament del món.
El món s'arreglaria bé tot sol, només que tothom fes el seu deure amb amor a casa seva.

Y Luis - I love you - me manda una bella mariposa para que ilumine el periódico, tanto como le iluminó a él. Y aquí está, llena de luz…



Espero que mi montón, alegre vuestra semana...

domingo, 11 de abril de 2010

La impecabilidad


Llevo unos días pensando sobre la impecabilidad, un concepto del que -lo reconozco- no me había preocupado demasiado hasta ahora. Para intentar explicar -explicarme- lo que es exactamente la impecabilidad, he buscado en google alguna definición que me resultara convincente y me he encontrado, cómo no, con el gran Castaneda. Para él, una de las características del guerrero es la búsqueda de la impecabilidad en cada una de sus acciones, tanto en las más grandes como en las más pequeñas. Y la entiende, justamente, como el hecho de dar lo mejor de uno mismo en cada cosa que se hace.

“Yo le narré el modo en que don Juan logró hacerme entender en qué consistía la impecabilidad. Atravesábamos un día un barranco de paredes muy escarpadas; un enorme peñasco se desprendió de su sostén rocoso y cayó con fuerza formidable al fondo del cañón, a veinte o treinta metros de nosotros. El tamaño de la piedra hizo que su caída resultara impresionante. Dijo que la fuerza que rige nuestros destinos está fuera de nosotros y nada tiene que ver con nuestros actos ni con nuestra voluntad. En ocasiones, esa fuerza nos lleva a detenernos en el camino para inclinarnos a atar los cordones sueltos de los zapatos, como yo acababa de hacer, y ganar así un momento precioso. De seguir adelante, era indudable que el inmenso trozo de roca nos hubiese aplastado. No obstante, otro día, en otro desfiladero, era probable que la misma decisiva fuerza exterior nos obligara a anudarnos los cordones en el preciso lugar sobre el cual descendiera un canto rodado de iguales dimensiones. En ese caso, nos hubiese hecho perder un momento precioso, de continuar caminando, nos habríamos salvado. Don Juan concluyó que, dada mi total falta de control sobre las fuerzas que decidían mi destino, el único acto de libertad posible consistía en atarme los cordones impecablemente” (Carlos Castaneda, El segundo anillo de poder)

El otro día, el sembrador de estrellas me llevó a pensar en la importancia de la acción por la acción misma. Hoy, Castaneda me lleva a recordar la importancia de la impecabilidad por la impecabilidad misma, de nuevo, con independencia del resultado.

En realidad, supongo que la impecabilidad estaría relacionada con el hecho de vivir en el presente y de actuar poniendo toda la atención –y la energía- en la acción, en el instante mismo en que la estamos realizando. En cualquier momento. En cualquier lugar. Sea cual sea la acción. La buena noticia es que existen dos formas de hacer las cosas: con indolencia y apatía o con impecabilidad, dando lo mejor de uno mismo. ¿El resultado? Como siempre, es lo de menos…

¿Cómo haces, tú, las cosas que haces?

lunes, 5 de abril de 2010

H.H. Swami Vijayananda

"A yogi who has reached the supreme state is not scared of death anymore, not being identified with his body and knowing when he will die. He is also free of the most subtle fears, like fear of failing to accomplish fully his own religious duty, or of doing something wrong spiritually. He is fully identified with the Divine, and when the time comes his body will just fall, like a leave falls from the tree: the tree (the divine Conscience) is not affected by it.
Before you reach that state, remember what Ma used to say: death is like going from a room to another, or like changing your clothes. In reality, we are usually more afraid of suffering than of dying. Usually we imagine how death might be according to what we saw or heard about other people's death. So we often think that it might be terrible, although it is often just like falling asleep! Anyway, death is just the end of your "envelope", the body; the Being that is the real you is Eternal, and can never be damaged in any way."

Buen viaje, queridísimo Swamiji.
Om Anandamayi Namah

May your LOVE beat in my heart.

lunes, 29 de marzo de 2010

No dejes de sembrar estrellas...

Marina me envía (mil gracias!!!) una imagen que me ha enamorado: el sembrador de estrellas. El texto que la acompaña dice: “El sembrador de estrellas es una estatua que está en Kaunas (Lituania). Durante el día puede pasar desapercibida, como muestra la foto. Un bronce más, herencia de la época soviética. Pero cuando llega la noche, la estatua justifica su título y su nombre pasa a tener sentido…

Dice el texto que debemos aprender a ver en las sombras tanto como en la luz. Y su recomendación final es: “No dejes de sembrar estrellas, aunque a simple vista no se vean”.

La sabiduría popular nos recuerda que “quien siembra vientos, recoge tempestades” y nos aconseja plantar buenas semillas para recoger cosechas hermosas. Pero lo que me llama la atención es que siempre exista una contrapartida. Me explico, parece que si no fuera porque luego recogeremos una buena cosecha, no valdría la pena sembrar dichas semillas. Y me pregunto, ¿es qué el ser humano siempre necesita una “recompensa” para que le “salga a cuenta” actuar desde el corazón?

Por eso me ha encantado este sembrador de estrellas. Porque parece que, en un acto de generosidad suprema, se siente feliz sencillamente por sembrar estrellas, por crear un camino luminoso en la noche oscura, por brindar claridad a los corazones en tinieblas. Y no se plantea qué será lo que recibirá a cambio o si valdrá la pena hacerlo. Es más, siembra también durante el día, a pesar de que nadie lo vea, aunque pueda parecer un loco. Sencillamente… siembra estrellas.

Me ha gustado. Porque, a veces, se me olvida lo hermosa que es la generosidad por la generosidad. El valor de la acción, con un total y absoluto desapego por los frutos de la misma.

Starwalker



lunes, 22 de marzo de 2010

Puertas abiertas para el diálogo

En el umbral de una nueva era, distintas religiones y filosofías, pensando más en lo que las une que en lo que las separa, deciden abrir su puertas ofreciendo, 24 horas al día durante todo un año, un espacio permanente de oración y meditación en silencio”.

Es este año. Y es en Valencia. Bajo el título de “Espacio de Encuentro Interreligioso”, durante 12 meses, 12 templos y 12 religiones abrirán sus puertas a todo el que quiera entrar. Un espacio para el diálogo, para la comunión, para encontrar aquello que es universal a los diferentes credos.

En un momento en el que parece que los seres humanos nos empeñemos en poner fronteras, en remarcar diferencias, en desconfiar unos de los otros, me parece una muy buena noticia que representantes de las distintas religiones se reúnan para realizar el camino contrario e ir en busca de lo que nos une, y para recordarnos que “la fuente de bondad fundamental del ser humano está al alcance de todos, basta con parar un momento y buscar en el interior”.

Porque, como dice el Rev. Swami Rameshwarananda Giri Maharaj, “hay una sola religión, el amor. Hay una sola raza, la humanidad. Hay un solo lenguaje, el del corazón. Hay un solo Dios y está en todas partes.”

Si quieres saber más:

lunes, 15 de marzo de 2010

Gafas para VER


“Recibe servicio” es la historia de un hombre que vive en la pura queja, todo le parece mal, todo le enerva, los otros le resultan idiotas, pesados, cargantes o molestos. Hasta que, un día, un desconocido le regala unas gafas. Al principio se asusta porque, desde el momento en que se las pone, las gafas le muestran los problemas, el dolor o las aflicciones de las personas con las que se va cruzando. Pero, luego, comprende…


Es capaz de comprender porque, por primera vez, se apea de su ego que le hace vivirlo todo como un ataque o una afrenta personal, para ver lo que está pasando en las vidas ajenas. Y no es que aquella mujer ni siquiera le mire –a él-, sino que está de duelo y no consigue ver más allá de su dolor; y no es que aquel hombre le grite –a él-, sino que está frustrado porque se siente solo y necesita un abrazo. Y no es que… sino que…

Evidentemente, el vídeo presenta un caso exagerado pero me ha hecho reflexionar. ¿Cuántas veces, al mirar a los otros y al relacionarnos con ellos, lo hacemos desde nuestro ego, desde lo que nos hacen sentir –A NOSOTROS-, olvidándonos por completo de lo que les pueda estar pasando a ellos? Los miramos, sí, pero somos incapaces de verlos. Las barreras del ego nos lo impiden. Vemos el dolor y las molestias que ellos nos causan pero no vemos la tristeza de sus ojos, las necesidades de su corazón, los miedos de su alma. Si pudiéramos verlos –VERLOS-, ¿cambiaría nuestro acercamiento o nuestro pensamiento sobre las personas que se cruzan en nuestro camino?

“No se ve sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”, decía El Principito. Y es cierto. La buena noticia es que tenemos unas gafas mejores que los ojos, las gafas del corazón. Sólo que, a veces, olvidamos utilizarlas.

¿Y tú?, ¿qué gafas utilizas?

sábado, 13 de marzo de 2010

Buen viaje, maestro Delibes


"El hombre puede cambiarlo todo -me decía-, transformarse hasta físicamente, enmendar su vida, sus instintos, sus costumbres, pero jamás podrá modificar la luz que porta dentro de sí y a cuya claridad examina la mesmedad de su paso..." (La sombra del ciprés es alargada)

“Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así. Daniel, el Mochuelo, desde el fondo de sus once años, lamentaba el curso de los acontecimientos, aunque lo acatara como una realidad inevitable y fatal. Después de todo, que su padre aspirara a hacer de él algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre. Pero por lo que a él afectaba…” (El camino)

"Es lo mismo que tú, Mario que me hiciste reír, palabra, la seriedad con que dijiste en la entrevista aquella que hoy en España no se lee, que te crees que porque no te lean a ti a los demás les va a suceder lo mismo, que estoy cansada de decirte que tú, escribir, sabes escribir, que escribes con soltura y eso, pero, hijo mío, de unas cosas tan aburridas y de unos tipos tan poco apetecibles que tus libros se caen de las manos, la verdad." (Cinco horas con Mario)

"Sus ideas sobre lo bello y lo feo eran categóricas. Había en ella una predisposición contra lo preparado, lo obvio, lo pretencioso... Amaba los espacios libres, los muebles desnudos, el brillo espartano de una mesa de nogal. Y aborrecía, en cambio, las vitrinas, la exhibición, los bibelots, los libros en piel, los cuadros demasiado altos. En la naturaleza no era el orden natural sino el desorden lo que admiraba: el caos profundo de una noche estrellada o la frondosidad impenetrable del bosque... Le conmovía la belleza de un macizo de flores iguales en el rincón más humilde e imprevisto de un jardín, y, detestaba, por contra, las glorietas de recibo, los arriates ostentosos, la miscelánea de los parterres. Esta faramalla le producía la misma ingrata impresión que una flor en una maceta o un pájaro enjaulado. Para ella las flores eran la imagen de lo espontáneo, de lo libre, lo más opuesto a la organización. Y todo lo que supusiera constreñir su libertad, hacer geometría con ellas, constituía un contrasentido." (Señora de rojo sobre fondo gris)

“Por la noche, en la posada, Cipriano padeció angustias de muerte, no consiguió dormir. Sentía su espíritu turbado, afligido. Ya en el tollo había experimentado un tirón violento, como una amputación. Ahora advertía que su mundo se había visto alterado de raíz con las palabras de Cazalla. Y, entre el cúmulo de ideas que se mezclaban en su cabeza, solamente una veía clara: la necesidad de modificar su pensamiento, poner todo patas arriba para luego ordenar serenamente las bases de su creencia.” (El hereje)

"Cuando sonó la campana del camposanto, el viejo Eloy levantó la cabeza y dio dos vueltas sobre sí mismo antes de incorporarse a la realidad. Saltando de tumba en tumba, de recuerdo en recuerdo, le había sorprendido la puesta del sol." (La hoja roja)

Buen viaje, maestro Delibes.
Gracias por las horas y horas de felicidad
que me han proporcionado sus novelas.

lunes, 8 de marzo de 2010

A la velocidad de las mariposas


La semana pasada asistí a una actividad muy interesante: la presentación de “Biciclown, el documental. A la velocidad de las mariposas” (Filmina), que cuenta la historia de Álvaro Neil. Álvaro es un asturiano que se cansó de trabajar en una notaría y decidió marcharse a cumplir su sueño: recorrer el mundo en bicicleta, con su proyecto M.O.S.A.W. (Miles Of Smiles Around the World), un espectáculo de clown, que va ofreciendo a las poblaciones más humildes de los países por los que pasa. Su historia es increíble, os recomiendo que le echéis un vistazo: http://www.biciclowneldocumental.com/

Viajar en bicicleta para recaudar dinero, con el objetivo de construir una escuela en Costa de Marfil, es la meta de mi amigo Juan Díaz. Su proyecto se llama “Más allá del Dakar” y, a partir de noviembre, recorrerá -también a la velocidad de las mariposas- los 7.000 kilómetros que separan Tánger de la pequeña aldea de Bodouakro, en Costa de Marfil. La idea es que cada kilómetro esté patrocinado por alguien, y el precio son 5 euros. Conozco a Juan desde hace muchos años y es un fenómeno, estoy segura de que conseguirá su objetivo. Si queréis colaborar o saber más, podéis encontrar información en la página http://www.masalladeldakar.org/

Ya sabéis que me encanta la gente que se atreve a vivir sus sueños y, claro, me han fascinado estos dos proyectos. Me gustan estas dos personas que viajan pedaleando, que se mueven con suavidad, que caminan por la vida… a la velocidad de las mariposas.

viernes, 5 de marzo de 2010

Recomponer las alas

Millones de gracias, de corazón,
a Roberto, Joaquín, Marta e Irene.

Hace unos días recibí un mail firmado por un desconocido, llamado Roberto, que me enviaba una buena noticia, muy buena. Sin embargo, llevo una semana tan a tope que no pude subirla. Días después tenía otro mail. Esta vez de mi amigo Joaquín, que me enviaba la misma noticia. Ayer la recibí también de parte de Marta y esta noche, he abierto mi correo y otra persona desconocida, en este caso, Irene, volvía a enviarme la noticia. Incluso mi amiga Ina habló del tema en su blog. Cuestión: que tengo que hablar sobre ello. No sólo porque he paseado por su web y me ha parecido muy interesante, sino también porque el proyecto viene acompañado de tanta ilusión y entusiasmo que creo que es necesario difundirlo.

Se trata de una campaña, estosololoarreglamosentretodos.org, que incluso está saliendo por televisión. No sé muy bien quién está detrás del tema pero lo que es evidente es que está consiguiendo reunir a muchas, muchísimas personas que tienen ganas de dejar ya de hablar del tema de la crisis y focalizarse en las posibles soluciones, en los pequeños detalles que cada uno de nosotros puede hacer para empezar a pensar en positivo, cambiar su visión de las cosas y, a partir de ahí, comenzar a arreglarlas. Poco a poco. Pero entre todos. Alguna vez lo he comentado en el blog: yo creo que uno solo puede hacer mucho, pero si nos unimos, podemos ser invencibles.

Una web inspiradora, llena de pequeñas historias sobre personas -conocidas y desconocidas- que decidieron cambiar el rumbo de sus vidas. Vale la pena echarle un vistazo. Que todos estamos deseando recuperar el optimismo lo demuestra el hecho de que más de 50.000 personas se han sumado ya a un manifiesto que habla de valores, de creer en las personas, de soñar que todo es posible, de volver -en definitiva- a volar tan alto como sólo nosotros podemos hacerlo.

La crisis trató de cortarnos las alas.
La ilusión y el entusiasmo volverán a recomponerlas.

domingo, 21 de febrero de 2010

Segundo cumpleaños feliz


Acabo de encender dos velas. Ahora voy a pedir un deseo, escribiré un post y, cuando termine, soplaré las velas. Porque hoy -justo hoy- hace dos años que empecé a escribir este blog.

Y, una vez hecho esto, me voy a poner a celebrar. Y celebraré que encontré una llave y que descubrí una puerta. Celebraré que se abrió un camino y que empecé a recorrerlo. Celebraré que aprendí, que fui, que viví, que amé. Y celebraré que sigo haciéndolo. Celebraré que me caí y que alguien me tendió su mano, que dejé que me levantara y que fue, entonces, cuando comprendí la amistad. Celebraré que el orgullo, el miedo, los celos, la ira, la angustia y la tristeza se cruzaron en mi camino. Y que me enseñaron la humildad, el valor, la confianza, la paciencia, la serenidad y la alegría. Celebraré que me perdonaron y que, gracias a ello, mi corazón aprendió a olvidar. Celebraré que, en algunos momentos, perdí la fe pero encontré la esperanza. Celebraré que me creí débil hasta que descubrí mi fuerza – ¡cuánta fuerza tenía dentro!-. Celebraré que existe un espacio para mí. Y que sólo tengo que ocuparlo. Suavemente. Celebraré que, en la oscuridad de mis batallas, se encendió la luz de la paz. Que el amor, que un día creí perdido, palpita firmemente en mi interior. Y, por último, celebraré que la vida es movimiento, que todo cambia y que si dejo abiertos mi corazón, mi mente y mis manos podré sonreír -y agradecer- tanto a lo que viene como a lo que se va.

Gracias a los que estáis a mi lado.
Y gracias a los que estuvisteis.
Sois parte de lo que sé y de lo que soy.
GRACIAS.

Elena

miércoles, 17 de febrero de 2010

Tu propio reflejo


Vengo pensando, últimamente, en cómo nuestra actitud configura, de alguna manera, lo que recibimos de las personas con las que nos vamos cruzando. En relación a esta idea, recientemente, me contaron una pequeña pero interesante historia que me gustaría compartir:

"El maestro entra en una habitación con espejos. Se sienta en silencio. Mira a su alrededor y se ve reflejado en todas partes. Se siente en paz.
El perro entra en la misma habitación. Mira a su alrededor y ve miles de perros. Se pone nervioso y les enseña los dientes. Observa que los otros perros también están enseñándole los dientes. Se siente agredido y decide atacar".

Lo curioso de esta historia es que, tanto uno como otro, todo lo que ven es su propio reflejo.

¿Qué ves tú, cuando miras alrededor?

domingo, 14 de febrero de 2010

Stoneheart


Guardo

-en mis manos-

un corazón de piedra...

(Starwalker)

martes, 9 de febrero de 2010

Los colores olvidados


El libro empieza con una cita de "El Principito": Y yo puedo llegar a ser como las personas mayores, que sólo se interesan por las cifras. Para evitar esto he comprado una caja de lápices de colores. "Los colores olvidados y otros relatos ilustrados", así se llama el libro que la agencia de comunicación Play Creatividad acaba de publicar. Un 10% de los beneficios de su venta se destinarán a la ong Educación Sin Fronteras.

Y es que Play Creatividad es una agencia diferente que ha creado una filosofía propia: la "frescología" o hacer de tu trabajo algo original y fresco pero también comprometido con la sociedad y el mundo actual. En este sentido, otro de sus proyectos se llama "Camisetas con causa" y consiste en una colección de camisetas, fabricadas con respeto al medio ambiente y bajo valores de comercio justo, de cuyas ventas se benefician también diferentes ongs como Sonrisas de Bombay, Veterinarios Sin Fronteras o la Fundación Vicente Ferrer, entre otras.

Los encontré por casualidad, saltando de blog en blog y navegando por la web, pero me flipó tanto su propuesta que hoy mismo he ido a comprar un par de ejemplares de su libro. Lo primero: me ha encantado descubrir que el marketing y la comunicación no están reñidos con la solidaridad y el compromiso con un mundo más justo. Lo segundo: me ha chiflado conocer a Carmesina, la niña que vive en un mundo gris y que, gracias al gato negro, consigue recuperar todos los colores. Porque, al final, no estaban tan lejos. Sólo tenía que mirar en su interior, dentro de su alma. Maravilloso. Os lo recomiendo.

jueves, 4 de febrero de 2010

Deja que llueva


La noticia de hoy la encontré en el blog de mi querida CMQ, es una de esas historias que me enamoran y me ha gustado tanto que quiero poner mi granito de arena para que vuele. Y ojalá que vuele muy muy alto.

El protagonista se llama Carlos, vive en Huelva, tiene 32 años y acaba de superar un cáncer. Sin embargo, en este último año, mientras luchaba contra su enfermedad, se le ocurrió una idea: iba a montar una fundación para enfermos y familiares de cáncer. Un lugar para compartir, para luchar, para reír y para llorar unidos pero, sobre todo, sobre todo, para ayudar. Ayudar a comprender, a enfrentar el miedo, a saltar obstáculos. Ayudar a luchar.

Es así, hay gente que hasta en los momentos más duros de su vida, es capaz de pensar en los demás.

La fundación ya está en marcha y se llama "Deja que llueva". Precioso nombre. Que llueva. Para que la lluvia limpie, para que se lleve la contaminación, para que, cuando vuelva a salir el sol, nos encuentre a todos empapados de esperanza.

Felicidades a Carlos por el proyecto
y muchísima suerte para el camino.