lunes, 15 de diciembre de 2014

Conflictos


(Imagen de Tommy Ingberg)


Hace unos meses hice un curso on-line sobre resolución de conflictos, a cargo de la maestra zen Diane Musho Hamilton. Fue muy interesante y aprendí muchas cosas (que desde entonces estoy intentando practicar con mejor o peor resultado…), pero hubo una en concreto que pensé que debía grabarme a fuego. En realidad, no era más que una pregunta pero era una de las buenas. Diane proponía que, en momentos de conflicto -incomodidad, tristeza, caos-, nos preguntáramos sobre lo que tenía de positivo dicha situación.

Cuando un conflicto irrumpe en nuestra vida, sea del tipo que sea, la mayoría de las veces nos altera, nos perturba y nos remueve. Y, a menudo, olvidamos que es una ocasión para aprender algo nuevo sobre nosotros mismos, para descubrir nuestros patrones de comportamiento y para poder empezar a cambiarlos, si es necesario. Afirma Diane que “el conflicto no es el problema, nuestra respuesta al mismo lo es”, porque normalmente nos descoloca y saca lo peor –o lo mejor- de nosotros mismos. Y, sin embargo, es una gran oportunidad para mirarnos cara a cara sin ambages…

Eso sí, para aprender a transformar el conflicto, lo primero es apartar la idea de que algo o alguien está equivocado, pues esta creencia es un obstáculo y nos encarcela en nuestras propias convicciones. Debemos tener claro que, en toda situación, existen tres perspectivas: la primera, la segunda y la tercera persona. Las cosas, en primera persona, siempre son subjetivas; en segunda son intersubjetivas; y en tercera son objetivas. Y lo bueno de todo ello es que el conflicto nos da la oportunidad de abrirnos a conocer otras perspectivas y acceder a otras realidades. ¿Cómo? Diane aconseja escuchar a la persona con la que tienes el conflicto –pero escuchar (y hablar) de verdad, desde el corazón, sin barreras-, empatizar con ella, intentar entenderla y, por último, –¿por qué no?- tratar de aprender de ella.

Así pues, cuando un conflicto irrumpe en nuestra vida, en lugar de pelear, atrincherarnos en nuestras ideas o salir huyendo podemos elegir otra forma de actuar. Podemos recordar que esa situación tiene algo muy positivo, que es una oportunidad para derribar nuestros muros, para conocer otros universos, para agrandar y ampliar hasta el infinito la capacidad de amar de nuestros corazones. ¿Es o no es una buena noticia?


12 comentarios:

  1. ¡Buenos días!

    A mí sí que me parece tanto una buena noticia como un buen consejo.

    Muchas gracias.

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    1. Me alegro, anónimo! Muchas gracias a ti. Un abrazo.

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  2. Y tanto! !!! Es una buena noticia!!!!

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  3. Siiiiiiiiiiiiiiiii! Otro factor importante, desde mi experiencia, es ser consciente y sincera contigo misma. Y a partir de ahí decidir cómo vas a afrontar ese problema, desde el victimismo o desde el aprendizaje como bien nos has dicho. Al principio cuesta darse cuenta de todas estas cosas pero si lo haces la primera vez, la siguiente será pan comido y talvez descubras una nueva persona no?

    Mil gracias Elena un abrazo enooooorme :-D

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    1. Sí, creo que ir haciéndote consciente de ti mismo y de tus propias trampas, poco a poco, en la medida de lo posible, es una de las claves. Y también pienso que es básico ser muy amoroso con uno mismo… Mil gracias a ti, Elena. Y un abrazo bien bien fuerte! ;-)

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  4. Es una muy buena noticia, gracias por compartirla.

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    1. Me alegra que te lo haya parecido, Francisco. Gracias a ti por la visita y el comentario. Un abrazo.

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  5. Muy buena noticia y buen articulo me recuerda a un curso on line que hice el año pasado y que me gusto mucho también relacionado con la resolución de conflictos y aprovechar nuestra creatividad. Esta bien no dejar de aprender y como dices podemos aprender de quien menos no lo esperamos. un saludo y buena semana.

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    1. Muchas gracias, Leonor. Buena semana para ti también. Veo que vamos en paralelo, un día tenemos que quedar para hacer un curso juntas, sería genial.;-) Un abrazo.

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    2. sera un placer y de seguro que aprenderemos mucho del curso, de los compañeros y la una de la otra. un abrazo y buena semana. :)

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    3. Igualmente, Leonor. Un beso grande.

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