Georgia O'Keeffe: "Escalera a la luna"
Necesitamos gente que tenga ilusión. Necesitamos gente que se atreva a luchar. Necesitamos gente que no se dé por vencida. Gente alegre, que baile, que cante, que comparta. Gente que quiera ser feliz. Necesitamos soñadores.
Por que, a veces, el mundo parece hostil, el camino se hace cuesta arriba y los fantasmas (internos o externos) nos atropellan. Siempre son necesarios pero es, en estos momentos, cuando los soñadores son indispensables.
Hace ya un tiempo descubrí una web que me encantó, La Tierra de los Sueños, un magnífico lugar donde tienen cabida los sueños de todos y donde nos cuentan historias de personas que han hecho realidad los suyos o están camino de hacerlo. No os podéis perder su página. Entre otras muchas historias interesantes, allí encontré este precioso vídeo, titulado “Vendedor de sueños”.
Es importante soñar. Es imprescindible tener sueños. Como dice Eduardo Galeano, “el derecho de soñar no figura entre los 30 derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas pero si no fuera por él, por el derecho de soñar y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed”.
Y, para terminar, quiero compartir la historia de Emmanuel Kelly que soñaba con ser cantante profesional y cuya vida es un ejemplo de superación que me emociona cada vez que vuelvo a escucharla.
La buena noticia es que los soñadores somos muchos. “Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único. Espero que algún día te unas a nosotros y el mundo vivirá como uno solo”. Necesitamos soñadores, sí. Y necesitamos estar unidos.





















