
"Defender la alegría como un principio... defender la alegría como una bandera... defender la alegría como un destino... defender la alegría como una certeza... defender la alegría como un derecho" (Mario Benedetti)
jueves, 8 de julio de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
Un hombre anónimo y sus mensajes optimistas

A través de todo ello, Anoniman nos invita a ir más despacio, a disfrutar de la vida, a sonreír, a valorar lo que tenemos, a usar nuestra magia, a no perder ni un segundo, a ser soles inmensos que, como él, iluminen a todas las personas con las que se cruzan.
(Mil gracias, Irene, por la noticia, me ha encantado...)

domingo, 27 de junio de 2010
Deseos

Entonces me puse trascendente, voy a desear -para mí y para el mundo- Sabiduría, Amor, Paz… Pero, de nuevo, me entraron las dudas. ¿Cómo sé yo que lo que estoy viviendo no es, realmente, lo mejor para mí?, ¿que lo que sucede en el mundo no servirá de enseñanza para alguien? ¿Cómo puedo tener el orgullo de pensar que la vida no es perfecta tal cual es? Y, ¿cómo estar segura de que los procesos que yo estoy viviendo y los caminos que estoy recorriendo no son los que necesito para aprender, para crecer, para llegar a ser la mejor Elena que puedo llegar a ser?
La Sabiduría, ¿cómo me va a venir de golpe?, ¿no es mejor que crezca, día a día, enraizando de forma sólida y profunda en mi corazón? Y lo mismo el Amor o la Paz. Me di cuenta, así, de que el ser humano –al menos yo- necesita convivir con la oscuridad para ser capaz de encontrar la luz. Si todo me fuera dado sin ningún esfuerzo por mi parte, ¿sería realmente capaz de valorarlo?
Vaya que, al final, las luchas entre mi orgullo y mi humildad hicieron que Juan se fuera a Tierra Santa sin mis papelitos. Pero a mí me sobrevino una absoluta y enorme paz. Sabiendo –por fin- que lo que estoy viviendo en este momento es lo que tengo que vivir, que lo que me sucede es lo que mi alma necesita experimentar. Siempre he dicho que la vida es más sabia que yo pero, ahora, además me lo creo…
La buena noticia es justamente esa, que lo que te está pasando, por duro, doloroso o feliz que te pueda parecer, es lo que necesitas vivir para ser la gran persona que un día, tal vez, llegarás a ser.
“Érase una vez, un poblado que tenía entre sus habitantes a un anciano muy sabio. Los habitantes confiaban en este hombre para que diera respuestas a sus dudas y preocupaciones.
Un día, un hombre fue a ver al sabio y le dijo con tono de agitación: “Anciano ha pasado algo terrible, mi buey ha muerto y no puedo arar la tierra de mi campo, esto es lo peor que podía pasarme".
El sabio le respondió: “Puede que sí, puede que no”.
El hombre se apresuró a informar a la aldea que el sabio se había vuelto loco porque sin duda esto era lo peor que le podría haber sucedido. ¿Por qué el sabio no lo veía así?
Al día siguiente, un caballo fuerte y joven fue visto en las cercanías del campo del hombre. Debido a que el hombre no tenía buey para arar su campo, se decidió a capturar el caballo para reemplazar al buey muerto. ¡Y así lo hizo! Qué contento estaba el hombre, nunca fue tan fácil arar su campo. Volvió a visitar al anciano para pedirle disculpas: “Anciano, tenías razón que la muerte del buey no era lo peor. Fue una bendición. ¿Piensas que esto es lo mejor que podía pasarme?”
El anciano le contestó: “Puede que sí, puede que no”.
Otra vez no, pensó el granjero. Ahora sí que el anciano se ha vuelto loco.
Pocos días más tarde, el hijo del granjero, salió a montar el caballo. Este lo arrojó al suelo y el chico se rompió una pierna. No podría ayudar en la cosecha. “¡Oh no! pensó el granjero, ahora moriremos de hambre”.
Una vez más, acudió al sabio y le preguntó: “¿Cómo sabías que la captura de mi caballo no era algo bueno? Has tenido la razón otra vez. Ahora estoy seguro que esto es realmente lo peor que me puede haber pasado”.
Pero el anciano lo volvió a mirar y, con tono paciente, le dijo: “Puede que sí, puede que no”.
Enfurecido a causa de lo que creía ignorancia del anciano, el hombre volvió al pueblo muy enojado.
Al día siguiente, llegaron soldados para llevarse a todos los hombres jóvenes físicamente capaces, a la guerra que acababa de estallar. El hijo del granjero fue el único joven que no tuvo que marcharse. Todos murieron en combate…”
domingo, 20 de junio de 2010
Deja que la vida te despeine

Vivir despeinada
Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad… El mundo está loco.. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…
Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…
Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.
Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria…
Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser!
Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que quiero ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres y, ¿por qué no?, hombres...:
Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta,
y sobre todo, deja que la vida te despeine!!!!
Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.
lunes, 14 de junio de 2010
Los cuatro acuerdos
domingo, 6 de junio de 2010
El mismo mundo
Esta semana me crucé con el amigo del amigo de un amigo, que estaba subiéndose en su moto gigantesca, último modelo. En la misma tarde, me presentaron al amigo del amigo de otro amigo, que, hace unos años, llegó desde África en una patera. ¿Cómo es posible que personas que tienen vidas tan diferentes vivan en un mismo mundo? Pero, todavía más importante, ¿cómo es posible que vivamos de espaldas a esas diferencias?
Quizás ya va siendo hora que dejemos de dar la espalda y empecemos a dar la cara. Y, para ello, lo primero es informarse a partir de fuentes fiables. La ong Mans Unides ha creado un interesante juego para poner a prueba nuestros conocimientos sobre la situación mundial, vale la pena probarse (y descubrirse…). Además, por si piensas que no puedes hacer nada para cambiar las cosas, ofrecen una serie de sugerencias para que todos podamos poner nuestro granito de arena.
Mónica me manda (mil gracias!!) la información de una página web, Kopernik que se dedican a poner en contacto –a través de donaciones individuales- a pequeñas empresas que tienen tecnologías innovadoras con organizaciones locales que necesitan dichas tecnologías. Vale la pena echar un vistazo a su página, es muy interesante.
Por otro lado, Chony me ha enviado (mil gracias, también!!) una crónica de su estancia en Cochabamba, en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el cambio climático y los derechos de la Madre Tierra. Podéis encontrar más información aquí.
En esta línea, Joaquín comparte (muchísimas gracias!!) una interesante entrevista de Iñaki Gabilondo a Carlos Martínez, presidente de ATTAC España, movimiento que plantea que otro mundo no sólo es necesario sino también posible. La entrevista aquí.
Hace poco he conocido a Sergi Agustí, fotógrafo y documentalista cuyo último trabajo, “One Goal”, me ha impactado. Un equipo de fútbol formado por antiguos niños-soldados de Sierra Leona que, con sus piernas amputadas, juegan para hablar de la paz y la esperanza.
¿Qué vas a hacer tú con todo tu amor?
lunes, 31 de mayo de 2010
De forma poética
En estas últimas semanas, dos personas me han hecho pensar sobre la poesía. Por un lado, María me enviaba (mil gracias) un artículo de El mundo que hablaba de una iniciativa, surgida en facebook, para crear un poema colectivo en homenaje a Mario Benedetti, en el aniversario de su muerte. La idea es que, de todos los rincones del mundo, se envíen mensajes que se irán colocando en el mausoleo del poeta. Me parece una iniciativa genial. La noticia está aquí.
¿Tendremos que volver a aprender a mirar?
"Las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo", decía el fantástico profesor Keating de El club de los poetas muertos, "prosigue el poderoso drama y tú puedes contribuir con un verso". Pero, ¿cuáles son las palabras, las ideas, los versos que realmente cambian el mundo?, ¿cuáles son los actos que hacen de tu vida algo poético?
“Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse”, escribía Gabriel Celaya.
¿Haces de tu vida un acto poético?
En tus palabras, en tus ideas, en tus actos diarios,
¿cuántas veces te manchas?
martes, 25 de mayo de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
La gente que me gusta

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen animo, dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo y de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A estos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica, la gente que mediante bromas, nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía contagia. Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. La gente que lucha contra adversidades. Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que es capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza, aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad , el coraje, la solidaridad , la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, las alegrías, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, los sueños, la humildad, el arrepentimiento, el amor propio y para los demás, son cosas fundamentales para llamarse GENTE. Con gente como esa me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi, me doy por bien retribuido."
lunes, 3 de mayo de 2010
El elefante en la oscuridad

La vela, en este cuento, simboliza una conciencia iluminada.
Y tengo dos buenas noticias: la primera es que los otros ni están locos ni mienten, sencillamente ven una parte diferente de la realidad (uno de los problemas de vivir a oscuras). La segunda es que, aunque ahora vivas a oscuras, tú también tienes una vela. Y -cuando quieras- puedes encenderla. No lo olvides…
lunes, 26 de abril de 2010
Hacer montones

Así que hoy quiero regalaros uno de mis montones alegres. Aunque, en realidad, no es verdaderamente mío, yo sólo lo he recopilado. En realidad, está hecho de pedacitos de buenas noticias que me habéis ido enviando:
Natalia me habla de Earth United, una iniciativa que quiere ser un punto de encuentro entre la necesidad y la generosidad e intenta poner en contacto a las personas para compartir pequeños proyectos personales. Su lema es: “Se puede construir felicidad con muy poco”. Ésta es su dirección: http://www.earthunited.info/
Sarvavita, en su blog anterior, compartía la historia de un médico indio, el Dr. Chandra Sankurathri, que tras perder a su mujer y a sus dos hijos en un accidente, decidió convertir su dolor personal en una oportunidad para ayudar a los menos afortunados. Desde entonces, dedicó todos sus ahorros a crear un instituto de oftalmología, que lleva el nombre de su hijo, en el que el tratamiento es gratuito y que, hoy en día, ha devuelto la vista a 137.000 personas, y una escuela, también gratuita, que lleva el nombre de su hija. Ésta es su página web: http://msmf.ca/
Joaquim me envía la dirección de un nuevo buscador de internet que salva 2m² de selva tropical en cada búsqueda que hace: http://www.ecosia.org/
Irene me cuenta una pequeña escena –entrañable y solidaria- que vivió en el metro un sábado de carnaval. Me regala su sonrisa.
Los hermanos Juan Manuel y Alejandro me escriben desde Costa Rica para contarme que, un día, decidieron dejar sus trabajos y cumplir su sueño que consiste en intentar despertar a la gente para que se escapen de la masa y se atrevan a brillar con luz propia. Este es su blog: http://despertardelosnormales.blogspot.com/
Luciérnaga de Luz me habla de la asociación QCN (Quédate con nosotros) que hacen, anualmente, un festival benéfico para conseguir aceite para una casa de acogida en Aranjuez. Su labor es preciosa. Aquí podéis encontrar más información: http://asociacionqcn.com/pageID_7868186.html
Joan comparte un fragmento de la poesía de Maragall, "Elogi del viure":
Estima el teu ofici, la teva vocació, la teva estrella, allò per el qual serveixes,
allò en el qual realment ets un entre els homes.
Esforça't en la teva tasca com si de cada detall que penses, de cada mot que dius,
de cada peça que hi poses, de cada cop del teu martell, en depengués la salvació de la humanitat. Car en depèn, creu-me.
Si oblidat de tu mateix fas tot el que pots en el teu treball,
fas més que un emperador que regís automàticament els seus estats,
fas més que qui inventa teories universals nomes per satisfer la seva vanitat,
fas més que el polític , que l'agitador, que el qui governa.
Pots negligir tot això i l'adobament del món.
El món s'arreglaria bé tot sol, només que tothom fes el seu deure amb amor a casa seva.
Y Luis - I love you - me manda una bella mariposa para que ilumine el periódico, tanto como le iluminó a él. Y aquí está, llena de luz…
Espero que mi montón, alegre vuestra semana...
lunes, 19 de abril de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
La impecabilidad

“Yo le narré el modo en que don Juan logró hacerme entender en qué consistía la impecabilidad. Atravesábamos un día un barranco de paredes muy escarpadas; un enorme peñasco se desprendió de su sostén rocoso y cayó con fuerza formidable al fondo del cañón, a veinte o treinta metros de nosotros. El tamaño de la piedra hizo que su caída resultara impresionante. Dijo que la fuerza que rige nuestros destinos está fuera de nosotros y nada tiene que ver con nuestros actos ni con nuestra voluntad. En ocasiones, esa fuerza nos lleva a detenernos en el camino para inclinarnos a atar los cordones sueltos de los zapatos, como yo acababa de hacer, y ganar así un momento precioso. De seguir adelante, era indudable que el inmenso trozo de roca nos hubiese aplastado. No obstante, otro día, en otro desfiladero, era probable que la misma decisiva fuerza exterior nos obligara a anudarnos los cordones en el preciso lugar sobre el cual descendiera un canto rodado de iguales dimensiones. En ese caso, nos hubiese hecho perder un momento precioso, de continuar caminando, nos habríamos salvado. Don Juan concluyó que, dada mi total falta de control sobre las fuerzas que decidían mi destino, el único acto de libertad posible consistía en atarme los cordones impecablemente” (Carlos Castaneda, El segundo anillo de poder)
El otro día, el sembrador de estrellas me llevó a pensar en la importancia de la acción por la acción misma. Hoy, Castaneda me lleva a recordar la importancia de la impecabilidad por la impecabilidad misma, de nuevo, con independencia del resultado.
En realidad, supongo que la impecabilidad estaría relacionada con el hecho de vivir en el presente y de actuar poniendo toda la atención –y la energía- en la acción, en el instante mismo en que la estamos realizando. En cualquier momento. En cualquier lugar. Sea cual sea la acción. La buena noticia es que existen dos formas de hacer las cosas: con indolencia y apatía o con impecabilidad, dando lo mejor de uno mismo. ¿El resultado? Como siempre, es lo de menos…
lunes, 5 de abril de 2010
H.H. Swami Vijayananda
"A yogi who has reached the supreme state is not scared of death anymore, not being identified with his body and knowing when he will die. He is also free of the most subtle fears, like fear of failing to accomplish fully his own religious duty, or of doing something wrong spiritually. He is fully identified with the Divine, and when the time comes his body will just fall, like a leave falls from the tree: the tree (the divine Conscience) is not affected by it.Before you reach that state, remember what Ma used to say: death is like going from a room to another, or like changing your clothes. In reality, we are usually more afraid of suffering than of dying. Usually we imagine how death might be according to what we saw or heard about other people's death. So we often think that it might be terrible, although it is often just like falling asleep! Anyway, death is just the end of your "envelope", the body; the Being that is the real you is Eternal, and can never be damaged in any way."
Buen viaje, queridísimo Swamiji.
May your LOVE beat in my heart.
lunes, 29 de marzo de 2010
No dejes de sembrar estrellas...
Marina me envía (mil gracias!!!) una imagen que me ha enamorado: el sembrador de estrellas. El texto que la acompaña dice: “El sembrador de estrellas es una estatua que está en Kaunas (Lituania). Durante el día puede pasar desapercibida, como muestra la foto. Un bronce más, herencia de la época soviética. Pero cuando llega la noche, la estatua justifica su título y su nombre pasa a tener sentido…”La sabiduría popular nos recuerda que “quien siembra vientos, recoge tempestades” y nos aconseja plantar buenas semillas para recoger cosechas hermosas. Pero lo que me llama la atención es que siempre exista una contrapartida. Me explico, parece que si no fuera porque luego recogeremos una buena cosecha, no valdría la pena sembrar dichas semillas. Y me pregunto, ¿es qué el ser humano siempre necesita una “recompensa” para que le “salga a cuenta” actuar desde el corazón?
Por eso me ha encantado este sembrador de estrellas. Porque parece que, en un acto de generosidad suprema, se siente feliz sencillamente por sembrar estrellas, por crear un camino luminoso en la noche oscura, por brindar claridad a los corazones en tinieblas. Y no se plantea qué será lo que recibirá a cambio o si valdrá la pena hacerlo. Es más, siembra también durante el día, a pesar de que nadie lo vea, aunque pueda parecer un loco. Sencillamente… siembra estrellas.
Me ha gustado. Porque, a veces, se me olvida lo hermosa que es la generosidad por la generosidad. El valor de la acción, con un total y absoluto desapego por los frutos de la misma.

lunes, 22 de marzo de 2010
Puertas abiertas para el diálogo
Es este año. Y es en Valencia. Bajo el título de “Espacio de Encuentro Interreligioso”, durante 12 meses, 12 templos y 12 religiones abrirán sus puertas a todo el que quiera entrar. Un espacio para el diálogo, para la comunión, para encontrar aquello que es universal a los diferentes credos.
En un momento en el que parece que los seres humanos nos empeñemos en poner fronteras, en remarcar diferencias, en desconfiar unos de los otros, me parece una muy buena noticia que representantes de las distintas religiones se reúnan para realizar el camino contrario e ir en busca de lo que nos une, y para recordarnos que “la fuente de bondad fundamental del ser humano está al alcance de todos, basta con parar un momento y buscar en el interior”.
Porque, como dice el Rev. Swami Rameshwarananda Giri Maharaj, “hay una sola religión, el amor. Hay una sola raza, la humanidad. Hay un solo lenguaje, el del corazón. Hay un solo Dios y está en todas partes.”
lunes, 15 de marzo de 2010
Gafas para VER
Evidentemente, el vídeo presenta un caso exagerado pero me ha hecho reflexionar. ¿Cuántas veces, al mirar a los otros y al relacionarnos con ellos, lo hacemos desde nuestro ego, desde lo que nos hacen sentir –A NOSOTROS-, olvidándonos por completo de lo que les pueda estar pasando a ellos? Los miramos, sí, pero somos incapaces de verlos. Las barreras del ego nos lo impiden. Vemos el dolor y las molestias que ellos nos causan pero no vemos la tristeza de sus ojos, las necesidades de su corazón, los miedos de su alma. Si pudiéramos verlos –VERLOS-, ¿cambiaría nuestro acercamiento o nuestro pensamiento sobre las personas que se cruzan en nuestro camino?
“No se ve sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”, decía El Principito. Y es cierto. La buena noticia es que tenemos unas gafas mejores que los ojos, las gafas del corazón. Sólo que, a veces, olvidamos utilizarlas.
sábado, 13 de marzo de 2010
Buen viaje, maestro Delibes

"Es lo mismo que tú, Mario que me hiciste reír, palabra, la seriedad con que dijiste en la entrevista aquella que hoy en España no se lee, que te crees que porque no te lean a ti a los demás les va a suceder lo mismo, que estoy cansada de decirte que tú, escribir, sabes escribir, que escribes con soltura y eso, pero, hijo mío, de unas cosas tan aburridas y de unos tipos tan poco apetecibles que tus libros se caen de las manos, la verdad." (Cinco horas con Mario)
"Sus ideas sobre lo bello y lo feo eran categóricas. Había en ella una predisposición contra lo preparado, lo obvio, lo pretencioso... Amaba los espacios libres, los muebles desnudos, el brillo espartano de una mesa de nogal. Y aborrecía, en cambio, las vitrinas, la exhibición, los bibelots, los libros en piel, los cuadros demasiado altos. En la naturaleza no era el orden natural sino el desorden lo que admiraba: el caos profundo de una noche estrellada o la frondosidad impenetrable del bosque... Le conmovía la belleza de un macizo de flores iguales en el rincón más humilde e imprevisto de un jardín, y, detestaba, por contra, las glorietas de recibo, los arriates ostentosos, la miscelánea de los parterres. Esta faramalla le producía la misma ingrata impresión que una flor en una maceta o un pájaro enjaulado. Para ella las flores eran la imagen de lo espontáneo, de lo libre, lo más opuesto a la organización. Y todo lo que supusiera constreñir su libertad, hacer geometría con ellas, constituía un contrasentido." (Señora de rojo sobre fondo gris)
“Por la noche, en la posada, Cipriano padeció angustias de muerte, no consiguió dormir. Sentía su espíritu turbado, afligido. Ya en el tollo había experimentado un tirón violento, como una amputación. Ahora advertía que su mundo se había visto alterado de raíz con las palabras de Cazalla. Y, entre el cúmulo de ideas que se mezclaban en su cabeza, solamente una veía clara: la necesidad de modificar su pensamiento, poner todo patas arriba para luego ordenar serenamente las bases de su creencia.” (El hereje)
"Cuando sonó la campana del camposanto, el viejo Eloy levantó la cabeza y dio dos vueltas sobre sí mismo antes de incorporarse a la realidad. Saltando de tumba en tumba, de recuerdo en recuerdo, le había sorprendido la puesta del sol." (La hoja roja)
Buen viaje, maestro Delibes.
lunes, 8 de marzo de 2010
A la velocidad de las mariposas

Viajar en bicicleta para recaudar dinero, con el objetivo de construir una escuela en Costa de Marfil, es la meta de mi amigo Juan Díaz. Su proyecto se llama “Más allá del Dakar” y, a partir de noviembre, recorrerá -también a la velocidad de las mariposas- los 7.000 kilómetros que separan Tánger de la pequeña aldea de Bodouakro, en Costa de Marfil. La idea es que cada kilómetro esté patrocinado por alguien, y el precio son 5 euros. Conozco a Juan desde hace muchos años y es un fenómeno, estoy segura de que conseguirá su objetivo. Si queréis colaborar o saber más, podéis encontrar información en la página http://www.masalladeldakar.org/
Ya sabéis que me encanta la gente que se atreve a vivir sus sueños y, claro, me han fascinado estos dos proyectos. Me gustan estas dos personas que viajan pedaleando, que se mueven con suavidad, que caminan por la vida… a la velocidad de las mariposas.
viernes, 5 de marzo de 2010
Recomponer las alas
domingo, 21 de febrero de 2010
Segundo cumpleaños feliz
Y, una vez hecho esto, me voy a poner a celebrar. Y celebraré que encontré una llave y que descubrí una puerta. Celebraré que se abrió un camino y que empecé a recorrerlo. Celebraré que aprendí, que fui, que viví, que amé. Y celebraré que sigo haciéndolo. Celebraré que me caí y que alguien me tendió su mano, que dejé que me levantara y que fue, entonces, cuando comprendí la amistad. Celebraré que el orgullo, el miedo, los celos, la ira, la angustia y la tristeza se cruzaron en mi camino. Y que me enseñaron la humildad, el valor, la confianza, la paciencia, la serenidad y la alegría. Celebraré que me perdonaron y que, gracias a ello, mi corazón aprendió a olvidar. Celebraré que, en algunos momentos, perdí la fe pero encontré la esperanza. Celebraré que me creí débil hasta que descubrí mi fuerza – ¡cuánta fuerza tenía dentro!-. Celebraré que existe un espacio para mí. Y que sólo tengo que ocuparlo. Suavemente. Celebraré que, en la oscuridad de mis batallas, se encendió la luz de la paz. Que el amor, que un día creí perdido, palpita firmemente en mi interior. Y, por último, celebraré que la vida es movimiento, que todo cambia y que si dejo abiertos mi corazón, mi mente y mis manos podré sonreír -y agradecer- tanto a lo que viene como a lo que se va.
Y gracias a los que estuvisteis.
Sois parte de lo que sé y de lo que soy.
GRACIAS.
Elena
miércoles, 17 de febrero de 2010
Tu propio reflejo
domingo, 14 de febrero de 2010
martes, 9 de febrero de 2010
Los colores olvidados

jueves, 4 de febrero de 2010
Deja que llueva

viernes, 29 de enero de 2010
Yo quiero a Pepe
Hace un tiempo escribí un post sobre una historia que me encantó. Se titulaba "¿Dónde está Pepe?" y me pareció super romántica. Un padre y un hijo habían encontrado en la calle una alianza que llevaba grabado un nombre (Pepe) y una fecha (la supuesta fecha de matrimonio de Pepe). Decidieron mover cielo y tierra para encontrar a la mujer de Pepe que, supuestamente, habría perdido el anillo y, para ello, contactaron con diferentes medios y abrieron un blog llamado "Quién quiere a Pepe".
Ahora, un año después y tras una búsqueda infructuosa, han decidido que ya no encontrarán a la dueña del anillo pero, para que no quede todo en una bonita anécdota, han pensado en una historia alternativa: la mujer de Pepe perdió su anillo y no recuerda dónde podría estar porque tiene Alzheimer. Así, el anillo adquiere ahora un nuevo reto: se destinará a recaudar fondos para la Fundación Alzheimer Catalunya. La campaña terminará el día 11 de febrero con una fiesta en la que se subastará el anillo (en el casinet d'Hostafranchs de 19.00 a 21.00 horas). Se puede ayudar de varias maneras: haciendo un donativo a una cuenta corriente, aportando joyas (relojes, pulseras, anillos...) que hayáis encontrado o que ya no utilicéis, o pasando la voz para que la campaña vaya creciendo. Toda la información, en su blog: http://quienquiereapepe.blogspot.com/
No puedo ni imaginar lo que debe ser que tus recuerdos se evaporen, que día a día una nube de olvido se vaya tragando tu vida, vaciándote de todo aquello que fuiste o que conociste; lo desorientada que se debe sentir una persona que, de pronto, ya ni siquiera recuerda que, tiempo atrás, en su dedo anular llevaba -feliz- un anillo con el nombre de Pepe.
He querido volver a hablar de esta historia porque me emociona ver que hay personas a las que no les asustan los grandes objetivos/retos, pero me emociona aún más ver que no se rinden si no consiguen alcanzar dichos objetivos, y que, en lugar de tirar la toalla, buscan soluciones alternativas, igual o más generosas. Además, porque me gusta reafirmarme en la certeza de que hay gente que sueña, que cree en sus sueños y que se atreve a luchar por ellos. Y, por último, porque me recuerda que el ser humano siempre -SIEMPRE- me acaba conmoviendo por su grandeza.
Gracias, muchísimas gracias,
lunes, 25 de enero de 2010
Enamórate

Es lunes: ENAMÓRATE
domingo, 17 de enero de 2010
Personas que cambian el mundo. Y una colcha mágica...
Y es así. Sólo tienes que indagar un poco para descubrir que la mayoría de las personas que te rodean hacen -a veces, incluso, sin darse cuenta- muchas cosas (grandes y pequeñas cosas), que vuelven al mundo más luminoso. El ser humano siempre me fascina…
A mi alrededor, entre otros ejemplos (hay muchísimos más...), tengo a X que envía, cada viernes, un mail a sus amigos para recordarnos que “la vita é bella” y que, además, tiene una red social tan grande como su corazón y siempre que alguien busca algo, vende algo o compra algo, la pone en movimiento para intentar echar un cable.
También está G, que organiza, cada año, una gran fiesta, con subasta incluida, para recaudar dinero con fines benéficos. Y se deja la piel.
P, que va cada lunes a Cotolengo para ayudar a las monjas que atienden a personas con síndrome de down.
ML, que cuida a su marido enfermo y me cuenta qué todavía lo quiere tanto como cuando eran jóvenes y se besaban a escondidas en el umbral de su puerta.
Y, claro, G, que, con más de 90 años, casi no puede caminar, pero ha acogido en su casa a su hija y a su yerno. Y cada noche les prepara la cena.
Ellas están, día a día, cambiando mi mundo y el de todas (TODAS) las personas que las rodean. ¿No es una super buena noticia? Para mí, lo es. Y se lo agradezco de corazón.
Hace días que debo, a las personas que me van enviando retales para la colcha, una entrada con fotos incluidas. Pero como ya he subido dos posts sobre el tema, y no quiero repetirme, añadiré aquí solamente unas líneas.
He recibido ya el retal número 53, lo que significa que, en unos seis meses, llevo la mitad de la colcha. Lo más destacado de estos meses es que estoy aprendiendo a fluir con la costura. Sin expectativas. Me he dado cuenta de que, como tantas otras cosas en la vida, el resultado final no depende sólo de mí. Así que yo hago mi parte lo mejor que puedo y espero, con toda la paciencia de la que soy capaz, poder -algún día- terminar la colcha.
También he aprendido (o me he reafirmado en la creencia de) que todo llega en el momento justo. Si el primer mes me hubieran llegado 100 retales, el agobio hubiera sido tal que aún estaría pensando por dónde empezar a coser. Y, en cambio -mira por dónde- tengo ya 50 retales cosidos (eso sí, los que me rodean aún están flipando).
Con cada retal que llega, mi corazón se expande y me siento absolutamente feliz. Así que, gracias –MIL GRACIAS- a todos los que estáis participando, por hacer posible que este pequeño proyecto siga adelante. Y por recordarme que yo sola puedo hacer muchas cosas pero acompañada soy invencible.


lunes, 11 de enero de 2010
Con sentido del humor

martes, 5 de enero de 2010
¿Más? o ¿menos "válidos"?
Ya he comentado, en otras ocasiones, que hay palabras que no me gustan. Palabras que utilizamos a menudo y sin pensar realmente su significado profundo. Una de estas palabras es "minusválido". ¿Minus-válido? ¿Qué se supone que significa eso?
La semana pasada, Lucía me recomendaba el documental "Capacitados", del Programa Por Talento, en el que tres prestigiosos directivos se enfrentan durante un día a sus tareas profesionales habituales como si tuvieran una discapacidad. Vale la pena verlo. Y vale la pena pensarlo. ¿Cómo vivirías tú el hecho de no poder caminar, no poder escuchar, no poder ver? Yo reconozco que no tengo ni idea de cómo me enfrentaría a ello.
Sin embargo, en mi camino se han cruzado algunas personas que han significado verdaderos ejemplos de fuerza, coraje y corazón. Si alguna vez me encuentro en su situación, me gustaría parecerme a ellos porque sé que, para muchas cosas, son más válidos que yo. Mucho más válidos.
Conocí a S. en Katmandú. Era su viaje número tropecientos a India y Nepal. Iba en silla de ruedas pero viajaba sola. Siempre siempre llevaba una sonrisa en el rostro y me contaba que, en todas partes, encontraba gente dispuesta a ayudarla.
Es curioso, todos ellos brillan...
Son personas que he tenido la suerte de conocer y que me han ayudado a comprender que lo importante no son las piernas, los ojos o la cara. Lo único verdaderamente importante es el corazón. La buena noticia es que todos somos válidos para algunas cosas e inválidos para otras. Pero nada importa mientras nuestra "invalidez" no resida en el corazón.


