"Defender la alegría como un principio... defender la alegría como una bandera... defender la alegría como un destino... defender la alegría como una certeza... defender la alegría como un derecho" (Mario Benedetti)
sábado, 5 de noviembre de 2016
jueves, 3 de noviembre de 2016
365 con las estrellas
¿Qué pasa cuando se juntan dos soñadoras con ganas e ilusión
por hacer magia juntas? Esto me preguntaba yo hoy, cuando me dirigía a la
presentación de una agenda femenina para 2017, a la que me había convocado otra
gran maga: Vivi Dalmau (Silencio Barcelona).
Estas grandes soñadoras, Julia y Cristina, se han unido para crear una
agenda de título prometedor: “365 días con las estrellas”. Y yo, que -lo
sabéis- soy “flying”, me enamoré de inmediato, pues en ella se dan consejos
para los ciclos lunares, se recomiendan rituales, se proponen citas
inspiradoras para reflexionar… En esta agenda tan especial se nos invita a
mirar al Cielo y comprender, a mirar a la Tierra y actuar. Con frases como
“Mercurio entra en el signo de Acuario y llena nuestra mente de lucidez. Es un
periodo para dejarse llevar por ideas geniales y ser original y diferente” (7
de febrero), nos ponen al día sobre lo que pasa “arriba” y que tantas y tantas
veces influye en los que nos pasa “abajo”, sin que seamos conscientes siquiera.
Las grandes soñadoras te ofrecen su magia y te invitan a mirar, te proponen escuchar, te retan a
soñar. ¿Cómo lo ves? ¿Te atreves?
*Para comprar la agenda puedes ir a este enlace: 365conlasestrellas.
lunes, 31 de octubre de 2016
El origen de tu sufrimiento
Todos lo sabemos ya. Nos lo han dicho miles de veces. Pero,
de alguna forma, siempre tratamos de buscar fuera el origen de nuestro
sufrimiento. Y, sin embargo…
El
origen de tu sufrimiento eres tú.
¿Qué
te dices a ti mismo?
¿Cómo
te lo dices?
Párate
un momento. Hazte estas dos preguntas.
Hablaba ayer con una amiga que está pasando un mal momento y, después de que me contara lo que le sucedía, después de que llorara, después de
que pusiera sobre la mesa todo su sufrimiento, le pedí que saliera de ese
círculo.
Creo que el sufrimiento es un círculo vicioso dentro del que vivimos
con relativa comodidad porque nos hemos acostumbrado a él (porque, en cierta
forma, “sacamos algo de él”: los otros te escuchan, te compadecen, te acompañan).
Ahora te pido: sal de ese círculo. Obsérvalo desde fuera.
Mi amiga repetía y volvía a repetir las mismas palabras: “es
que siempre me pasa lo mismo”, “es que los otros actúan así o asá”, “es que yo
sé que me voy a volver a encontrar en la misma situación”….
Pero, hablando, nos dimos cuenta de algo importante: eso no
es más que miedo. Y ese miedo comienza en un pensamiento. Y ese pensamiento proviene
de una creencia. Y esa creencia tiene su origen en una experiencia dolorosa.
Una experiencia dolorosa es una oportunidad de aprendizaje. A
menudo, no aprendemos a la primera y la vida tiene la “amabilidad” de
repetirla. De hecho, la repite una y otra vez hasta que aprendemos. Pero, a
veces, esa experiencia dolorosa repetida en lugar de convertirse en
aprendizaje, se convierte en una creencia limitante, que nos condiciona, nos
aprisiona y nos impide salir del círculo vicioso del sufrimiento. Podemos
elegir entonces quedarnos ahí, lamentándonos y sintiéndonos “pollito” o podemos
traspasar el miedo e intentar comprender la enseñanza que hay detrás de todo
ello. Ambas opciones son válidas, por supuesto. La única diferencia es que una
te estrangula y la otra te libera.
El mundo NECESITA personas que se traten con amor.
Urgentemente. Así pues, no te estrangules, no te machaques, no te quedes
atascado en creencias limitantes, en experiencias dolorosas. Hay tanto que
disfrutar, tanto que vivir, tantas cosas por las que ser feliz. No esperes a
mañana. Es hoy. Es ahora. Es ya…
lunes, 24 de octubre de 2016
La única inocencia
La única inocencia
Creo en el mundo como en una
margarita
porque lo veo.
porque lo veo.
Pero no pienso en él,
porque pensar es no comprender...
porque pensar es no comprender...
El mundo no se hizo para que pensemos en él
(pensar es estar enfermo de los ojos)
sino para que lo miremos y estemos de
acuerdo...
Yo no tengo filosofía: tengo
sentidos .....
Si hablo de la naturaleza
no es porque sepa lo que es
sino porque la amo, y la amo por eso,
sino porque la amo, y la amo por eso,
porque quien ama
nunca sabe lo que ama,
ni sabe por qué ama, ni qué es amar
....
Amar es la eterna inocencia
y la única inocencia es no pensar.
(Fernando Pessoa)
jueves, 20 de octubre de 2016
lunes, 17 de octubre de 2016
Mi entrenamiento como guerrera
Imagen de Zhang Jingna
Muchos de los grandes sabios de todas las tradiciones han
hablado sobre la necesidad de convertirse en guerrero. Un guerrero –ya todos
lo sabemos- no es el que vence a los otros sino el que consigue vencerse a sí
mismo.
Yo intento ser una guerrera. Y me sucede últimamente que,
cada vez que me tropiezo con un problema, una incomodidad, un enfado, un
malentendido o con lo que sea que
consigue perturbar mi “aparente” paz, pienso que se trata de esa gran maestra,
-la vida- entrenándome para hacer de mí una buena guerrera. Y me gusta este
planteamiento porque, entre otras cosas, le quita hierro a cualquiera de las
pequeñas miserias que pueden llegar a descolocarme.
Una guerrera aspira a conseguir una paz “real” y, para ello,
sabe que debe poner límites, decir que no cuando hay que decir que no o decir que sí cuando hay que decir que sí. Una guerrera evita las expectativas, vive al día y permite
que la vida la sorprenda. Una guerrera
tiene claro que no va a gustarles a todos y no gasta energía luchando en ese tipo
de batallas. Una guerrera destierra la culpabilidad pues admite que se puede
equivocar, pero acepta las consecuencias de sus errores, los reconoce, los
repara si puede, y sigue adelante. Una guerrera tampoco busca culpables afuera, sino que asume la responsabilidad de sus estados de ánimo, de sus alegrías y de
sus tristezas. Una guerrera sabe que puede morir mañana, y no pierde el tiempo
dando explicaciones innecesarias, aplazando decisiones que deben tomarse o
acciones que deben realizarse. Una guerrera comprende que todos los dragones
que encuentra en su camino han surgido en su interior, y los reconoce como necesarios, pues sabe que
forman parte de su entrenamiento. Una guerrera siente miedo a veces, y lo mira cara a
cara y lo atraviesa y descubre que -detrás- no hay más que humo. Una guerrera
observa, escucha y tiene paciencia. Una guerrera se observa, se escucha y se
respeta. Una guerrera no juzga ni pone etiquetas, sino que se entrega a lo que la vida le trae. Porque acepta, asume y agradece la
sabiduría inherente a todo momento presente.
No sé si conseguiré ser una buena guerrera. No sé si
alcanzaré esa paz real, esa plenitud serena. Pero sí sé que estoy poniendo toda mi
energía, toda mi fuerza y todo mi corazón en ello.
Elena Almirall Arnal
lunes, 10 de octubre de 2016
Desde la celda
Mi amigo Juan me manda, para el PBN (mil gracias), un
fragmento de una carta de Nelson Mandela, desde la cárcel de Robben, dirigida a su mujer
Winnie, encarcelada en Kroonstad. En su mail, Juan dice: “A mi me gusta mucho por quien la
escribió: una persona que se pasó mas de una década en una celda de poco mas de
7m2, en la que fue encerrado por luchar en favor de los derechos humanos. Mandela, en vez de legitimar su odio por los que le encerraron, se liberó como ser y eso
le dio la fuerza y la sabiduría para hacer lo que hizo luego. Un maravilloso
ejemplo, muy necesitado estos días.” Estoy totalmente de acuerdo con Juan. Aquí
tenéis el precioso escrito de Mandela:
“La celda es un lugar
ideal para aprender a conocerse uno mismo, para escrutar de una manera realista
y regular el funcionamiento de tu propia mente y tus propios sentimientos.
Cuando juzgamos nuestro progreso como individuos, tendemos a concentrarnos en
factores externos tales como la posición social, la influencia y la
popularidad, la riqueza y el nivel educativo. Por supuesto, esto es importante
para medir el éxito de una persona en los asuntos materiales y es perfectamente
comprensible que mucha gente se esfuerce principalmente por conseguir estas
cosas. Pero los factores internos pueden ser aún más decisivos cuando se trata
de calcular nuestro desarrollo como seres humanos. La honestidad, la
sinceridad, la sencillez, la humildad, la generosidad pura, la ausencia de
vanidad, la disposición a servir a los demás – cualidades que están al alcance
de cualquier alma – constituyen la base de la vida espiritual de un individuo.
Es inconcebible que nos desarrollemos en cuestiones de esta naturaleza si no
hacemos una introspección seria, si no nos conocemos a nosotros mismos, con
nuestras debilidades y nuestros errores. Como mínimo, aunque sólo sea para eso,
la celda te da la oportunidad de observar diariamente tu conducta global, de
superar la parte mala y de desarrollar lo bueno que hay en ti. Meditar
regularmente, pongamos unos quince minutos al día antes de acostarse, puede ser
muy útil en este sentido. Al comienzo, puede resultar difícil incidir en los
aspectos negativos de tu vida, pero en el décimo intento podría reportarte una
enorme recompensa. No olvides nunca que un santo es un pecador que sigue
esforzándose.”
(Fragmento de una carta de Nelson Mandela, desde la cárcel de
Robben, a Winnie Mandela, encarcelada en Kroonstad. 1 de febrero de 1975)
viernes, 7 de octubre de 2016
Your smile keeps us going
Hoy es el Día Mundial de la Sonrisa y eso me ha hecho pensar
en el cartel que encontré, hace mil años, en una gasolinera perdida en medio de
la India y que se convirtió en el icono de este blog… “Your smile keeps us
going”, que podría traducirse como “Tu sonrisa nos ayuda a seguir adelante”.
Ya
sabes, nunca dejes de sonreír…
jueves, 6 de octubre de 2016
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