lunes, 25 de junio de 2012

¿Tener razón o ser feliz?


Marcello Dudovich: "Pareja conduciendo"

Hace unos días, Viky  me envió (mil gracias) una interesante historia que me dio mucho que pensar:

"Son las 8 p. m. en una concurrida avenida. Una pareja va retrasada para cenar con unos amigos. La dirección es en un rumbo que no suelen frecuentar por lo que ella consulta el mapa antes de salir.
Él conduce. Ella le orienta y le indica que gire en la siguiente calle a la izquierda. Él argumenta muy seguro que es hacia la derecha. Así, están a punto de iniciar una discusión hasta que, casi al instante, ella calla y él decide girar a la derecha. En pocos minutos él se da cuenta de que estaba equivocado. Aunque le cuesta, admite que tomó el camino equivocado, al tiempo que inicia el retorno. Ella, en silencio, le sonríe con camaradería. Una vez que llegan a la cita se disculpan por el retraso y la noche transcurre grata y amena.
Cuando emprenden el camino de regreso, él comenta:
- Tú estabas segura de que tomaba el camino equivocado, ¿por qué no insististe para que me fuera por el correcto?
Ella responde:
- Porque íbamos retrasados y el tráfico estaba congestionado, los ánimos estaban calentándose, estábamos a punto de empezar una agria discusión. Si insistía más, habría estropeado la noche, y entre “tener razón” y “ser feliz”, prefiero ser feliz."

Y tú, ¿qué prefieres?

sábado, 23 de junio de 2012

Emparéjate porque eres feliz


Camille Claudel: "La valse"

Hoy quiero compartir la interesante entrevista de Victor Amela a Bernardo Stamateas, psicoterapeuta familiar, teólogo y sexólogo, en La Contra de La Vanguardia.

Stamateas perora con entusiasmo, seguridad y convicción: brillante orador, enfervoriza grandes auditorios hablando de emociones. Su libro Gente tóxica se convirtió en superventas mundial, y ahora llega Emociones tóxicas / Emocions tòxiques (Ediciones B), con pistas para desactivar angustias, ansiedades, insatisfacciones, enfados, envidias, miedos, vergüenzas, depresiones, frustraciones, culpas, celos... y otras emociones ponzoñosas. Abro al azar: "Cuanto más pienses en algo, más será parte de tu realidad: así, en vez de pensar 'dejaré de pensar en esta idea negativa', ¡sustitúyela por otra positiva!". No es mal resumen, y estimula: no puedes dominar tu entorno, pero sí tu mente y tu conducta.

Tengo 47 años. Nací y vivo en Buenos Aires. Soy psicólogo. Estoy casado y tengo dos hijas, de 15 y 20 años. No tengo ideología política. Creo en la divinidad de Jesucristo. Juego al ajedrez, toco el clarinete y leo. Te contratan por tus capacidades. . . , ¡y te despiden por tu carácter!

Qué es una emoción?
Lo que sientes en cada momento y situación.

¿Y una emoción tóxica?
No la dominas: te domina.

¿Puedo dominarlas?
Puedes elegir cómo sentirte en cada momento: ¡es sabiduría emocional!

¿Usted jamás grita o rompe cosas?
No.

¿No se enfada nunca?
Sí, ¡pero el enojo es terapéutico! Lo patológico es la conducta violenta. Yo dejo que el enojo llegue... y se largue, sin alterarme.

¿Cómo lo consigue?
Podría explotar, implotar... o hablar: "Esto me ha enojado", verbalizo, y lo comparto.

¿Y ya está?
¡Nos curamos hablando! Nos enfermamos aislados y nos curamos en compañía.

A veces quiero estar solo...
Que te escuchen te cura, pero que te escuchen bien, con los ojos: "¡Mírame!", le pides a alguien que quieres que te escuche.

Es cierto...
En el yo-tú dejamos de ser invisibles. Y lo importante aquí es el guioncito: ¡es lo que nos da existencia!

Deme un ejemplo de emoción tóxica.
Sentir miedo ante un león y salir corriendo es sano. Lo mismo ante un mosquito... es desproporcionado: ¡es un miedo... tóxico!

¿Qué aconseja?
Controlar los pensamientos. Si piensas "¡Tengo que gustar a todo el mundo!", acabarás ansioso y angustiado. Un pensamiento puede provocar mil muertos...

¿En qué está pensando?
"Este barco no lo hunde ni Dios", se pensó del Titanic. Y pusieron pocos botes salvavidas. ¡Las ideas tienen poder, pueden matan! Incluso el amor se tiñe de las ideas...

¿Existe el amor para toda la vida?
¿Qué idea acoges? Lo que hay en el mapa (mente) lo verás en el territorio (afuera).

La crisis: ¿empieza en el mapa?
Una sacudida nos conviene. A ver: tú mismo tienes que agendarte tu felicidad.

Enséñeme a agendar, si le place.
Resérvate tres momentos cada día para alguna felicidad: caminar, tomar algo con un amigo, contar unos chistes... ¡Como prioridad! Y si luego te queda tiempo..., trabaja.

Y si ese trabajo me da gusto, ¡ideal!
Indicio: si mientras trabajas sientes desvanecerse espacio y tiempo, ¡buena señal!

¿Algún consejo para conseguir trabajo y conservarlo?
Tener esto presente: te contratan por tus capacidades y te despiden por tu carácter.

¿Qué quiere decir?
¡Que el trato con los demás es determinante! Si tienes bien armonizadas tus emociones, eso se nota... y todos querrán tenerte cerca. ¡Fuera emociones tóxicas, pues!

¿La envidia, por ejemplo?
Si quiero lo que tienes tú (y quiero que tú lo pierdas), soy un envidioso.

¿Es muy grave? Todos hemos sentido envidia alguna vez...
Denota una mentalidad de escasez: crees que no hay para todos de eso que envidias.

¿Y cómo se derrota a la envidia?
Piensa que hay abundancia de todo, que hay de todo para todos... Y ya está. Más aún: piensa que si el otro tiene algo, es señal de que tú también lo vas a tener. ¡Piensa así!

Interesante.
¡Alégrate del bien del otro! A veces Dios regala bendiciones a los demás... para estudiar tu reacción: ¡si te alegras por el bien ajeno, lo atraes! Si te disgustas..., lo alejas.

Si te va bien, eso me beneficia.
Sí, pues nadie nos roba ninguna bendición. Y nadie llega a ningún sitio a solas: ¡Messi es buen jugador por el equipo en que juega!

Hábleme de otra emoción tóxica.
Los celos: miedo a que otro me robe lo que tengo... porque es alguien mejor que yo. Denota baja autoestima, claro. Otra cosa es la celotipia: ¡tengo la certeza de que mi pareja me engaña! Por eso la mato y me suicido.

¿Cómo limpiar emociones tan tóxicas?
Revalorizando tu capital interno.

¿Cómo se hace eso?
Todos mantenemos un diálogo interno con una hinchada: o bien lo hacemos como equipo local (y nos animan) o como visitante (y nos insultan). ¡Elige tú: sé el equipo local!

De acuerdo, símil comprendido.
Todas las batallas se ganan por anticipado... dentro del corazón. Lo determinante no es lo que otros te dicen desde fuera, sino lo que tú te dices desde dentro.

¿Seguro?
Fíjate: si te dicen que eres mal periodista, sólo te dolerá si tú crees lo mismo; pero si sabes que eres bueno, ¡no te afectará!

Hay quien siente que los demás están siempre faltándole al respeto.
Lo que tienes dentro lo escuchas fuera.

¿Cómo puedo vencer la ansiedad?
Piensa en lo peor que podría pasarte: ¿perder el trabajo?, ¿no tener para comer?, ¿morirte? Y búscale tres soluciones... ¡y respira!

¿Cuál es su agenda del bienestar?
Camino una hora cada día. Hablo. Hago lo que me gusta. Y planifico sueños, ilusiones.

¿Y cómo encaja aquí la pareja?
Tu felicidad no viene nunca del otro. Si pretendes hacer feliz al otro..., seréis infelices. Si pretendes que otro te haga feliz..., seréis infelices. ¡Nadie puede hacer feliz a nadie!

Qué panorama, ¿no?
Un panorama despejadísimo: tu felicidad o infelicidad es decisión tuya y sólo tuya. No te emparejes para ser feliz: emparéjate porque eres feliz. Y ama: mima al otro.

miércoles, 20 de junio de 2012

lunes, 18 de junio de 2012

Despertar


(Henry Ossawa Tanner: "La Anunciación")

Gracias a Lluisa por la imagen y a Marta por el texto


Despertar - (Anónimo)

Para despertar busca toda la ayuda que puedas, lee los libros que encuentres, asiste a los encuentros que te inviten, medita, respira y espera. Todo ayudará, pero finalmente sólo tú harás la alquimia, pues nada puede precipitarla, sólo tu intención de que suceda. Y aún si no hicieras nada de nada, espera tranquilo, igual ocurrirá...
Si ya has despertado y ves como duermen los otros a tu alrededor, entonces camina de puntillas, respeta su sueño y descubre la perfección de sus propios tiempos, así como fueron perfectos los tuyos. Cuando ellos abran sus ojos, el fulgor de tu brillo los ayudará a despertar sin necesidad de que hagas nada. Si aún duermes, relájate y disfruta tu sueño, estas siendo arrullado y cuidado.


Despertar no es un acto de magia, aunque llenará de magia tu vida.
Despertar no tiene nada que ver con tu mundo externo, aunque todo lo que te rodea parecerá tener un nuevo brillo.
Despertar no cambiará tu vida, si bien sentirás que todo ha cambiado.
Despertar no borrará tu pasado pero, al mirar atrás, lo percibirás como la historia de alguien muy querido que aprendió muchas cosas, pero sentirás que ese alguien ya no eres tú.
Despertar no despertará a tus seres queridos, pero ellos se verán mas divinos ante tus ojos.

Despertar no sanará todas tus heridas, pero ellas dejarán de gobernarte.

Despertar no solucionará tu situación financiera, pero te sentirás millonario.

Despertar no te hará más popular, pero ya no volverás a sentirte solo.

Despertar no te embellecerá ante los ojos de los demás, pero te hará perfecto ante tu propia mirada.

Despertar no te dará mas poder, pero descubrirás el poder que tienes.

Despertar puede que no disuelva los barrotes de tus cárceles, pero te dará la libertad de ser tu mismo.

Despertar no cambiará el mundo, te cambiará a ti.

Despertar no te quitará responsabilidad, sino al contrario, te dará conciencia de las consecuencias de tus actos y elecciones.

Despertar no te hará tener siempre la razón, más bien ya no sentirás deseos de tenerla.

Despertar no traerá caudales de amor a tu vida, descubrirás que ese caudal habita en ti.

Despertar tiene poco que ver con lo que imaginas y tiene todo que ver con el amor.

Despertar es amarte a ti mismo, con tus limites y con tus experiencias, es amar al otro como parte de tu ser y es amar a la existencia... Sí, amar esta bella vida tan sorprendente y variada en todos sus matices.

Permítete disfrutar de la experiencia de ser el maravilloso Ser que ya eres. Tu vida es un acto sagrado pues es la creación del Dios que hay en ti, que eres tú.

lunes, 11 de junio de 2012

La enfermedad como camino




El otro día, mi hermano comentaba que, en Oriente, cuando una persona está deprimida no la envían a comprar un fármaco antidepresivo sino que examinan cómo está su energía y, en base a ello, estudian cuál puede ser el origen de su problema, para tratarlo desde la base. Me gusta este enfoque.

En la misma línea, mi amiga Laura me envió (mil gracias) un texto que quiero compartir por que me pareció muy interesante:

EL CUERPO GRITA LO QUE LA BOCA CALLA
El resfrío “chorrea” cuando el cuerpo no llora.

El dolor de garganta “tapona” cuando no es posible comunicar las aflicciones.

El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir.

La diabetes invade cuando la soledad duele.

El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.

El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.

El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.

La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.

Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.

El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.

La presión sube cuando el miedo aprisiona.

Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.

La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.

Las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega.

El cáncer mata cuando no perdonas y/o te cansas de “vivir”.

¿Y tus dolores callados? ¿Cómo hablan en tu cuerpo?
La enfermedad no es mala, te avisa de que te estás equivocando de camino.
(Nelson Torres, psiquiatra)

Creo que es muy buena noticia que nuestro cuerpo tenga formas de expresarse alternativas a la palabra, más conectadas con el inconsciente, más conectadas con el alma. Ahora sólo nos falta empezar a descifrarlas...

lunes, 4 de junio de 2012

Yukti


El laberinto de Chartres

Hace unos días terminé el excelente libro de Javier Melloni, “El Deseo esencial” y, desde entonces, llevo dando vueltas a un concepto que me parece fundamental: “yukti”. Explica, Melloni, que, en el hinduismo, “yukti contiene y expresa la irrepetibilidad de cada ser, la genuinidad de cada uno que nos es dada como semilla y que tiene que germinar en la tierra que también es cada uno”. La cita pertenece a un capítulo que analiza el tema de la vocación personal y que incide en la importancia de descubrir, reconocer y seguir la propia inclinación. “Cada ser humano está llamado a configurar de un modo único los elementos de su existencia, en función de su llamada interna y de sus circunstancias externas”, comenta Melloni, pues “todas las cosas están constituidas por un impulso interno a ser ellas mismas”. Un impulso que Spinoza describió como una potencia interior que es la esencia misma de las cosas.

Esta idea me pareció muy interesante y despertó mi imaginación. Comprendí que la esencia de -por ejemplo- una flor, es ser una flor. Si la flor quisiera ser piedra, se encontraría con todo tipo de problemas puesto que estaría yendo contra su propia naturaleza y, por mucho que insistiera en ello, nunca conseguiría llegar a serlo. Es la maravillosa historia del patito feo que intenta encajar en un mundo que no es el suyo, adaptarse a una naturaleza que no es la propia y eso sólo le conduce al sufrimiento. No será hasta que descubra su verdadera esencia que el patito -ahora ya un cisne- podrá ser feliz.

Pero, volviendo al ser humano y a la necesidad de encontrar o descubrir la propia esencia, Melloni señala la importancia de escuchar o de sentir tanto a nivel biológico como físico y espiritual. Hoy en día, a nadie le sorprende ya la idea de que “algunas enfermedades provienen del hecho de estar desajustados a la llamada que desea expresarse en nosotros”. Así pues, es preciso prestar atención y tratar de escuchar a esa voz interna que sabe quién es, cómo caminar y hacia dónde dirigirse. 

lunes, 28 de mayo de 2012

Disolver el ego


(Imagen de google)
Gracias a Devi por el texto.


12 MANERAS PARA "DESTRUIR" TU EGO:

1) No lo puedes destruir es tu maestro.

2) Sólo lo puedes trascender y transformar, si lo observas.

3) Toma consciencia de las limitaciones que tienes, son su obra.

4) Localiza las falsas creencias que te implantó, tu sufrimiento te las revela.

5) Evita los hábitos, son su herramienta para mantenerte inconsciente y controlado por tu mente.

6) No te dejes convencer de que posees lo que tienes, solo disfrútalo.

7) Vive con desapego, con divina indiferencia, así evitarás sus deseos obsesivos y su codicia.

8) Bájate de la nube, la vida no es una competencia olímpica.

9) Deja de verbalizar y juzgar todo lo que ves, sólo contémplalo como testigo y goza.

10) Ama sin pretender cambiar a quien dices amar.

11) No aceptes pensamientos negativos, así te induce al sufrimiento.

12) Vive como en un juego de niños: entrégate totalmente y serás feliz, lo que disolverá tu ego.

jueves, 24 de mayo de 2012

Cuando juzgas...


Cuando juzgas a otro,
no lo defines a él,
te defines a ti mismo.

(Wayne Dyer)

miércoles, 23 de mayo de 2012

You should be dancing

Me recuerda Marta lo bueno que es bailar, aunque sea tan solo cinco minutos, cada día.....




Y... con esta música, los pies se mueven solos, ¿no?

lunes, 21 de mayo de 2012

Apalabrados



Hoy voy a hacer una confesión: estoy enganchada al Apalabrados. Sí, sí, tal cual. Tengo varias partidas empezadas y juego tanto con amigos como con desconocidos. Enganche total.

Pero el otro día pensaba, y espero que me perdonéis la “frivolidad”, que el Apalabrados (y, de hecho, cualquier juego) es un poco como la vida. Me explico: cuando empiezas la partida, te dan siete letras al azar y, con ellas, tienes que hacer tu primera tirada. A veces, te tocan malas letras y, otras veces, son muy buenas. En ocasiones, tiras tan rápido que no te das cuenta de que, si hubieras pensado un poco más, podrías haber hecho una jugada mejor. Otras veces, te desanimas por que no consigues hacer nada interesante. Pero, de pronto, consigues poner una “z” en triple letra y en triple palabra y te da un subidón por que sumas un montón de puntos. En cambio, en la siguiente tirada tienes sólo vocales y no consigues más de cuatro o cinco.

¿No sucede algo así con la vida? Comienzas “la partida” con una serie de habilidades que, de alguna forma, “te tocan”. Con ellas tienes también diferentes oportunidades que puedes aprovechar o perder. A veces, actúas muy rápido y te das cuenta de que hubieras tenido que pensar un poco más antes de hacerlo. Otras veces, no sucede nada interesante y, en cambio, en ocasiones la vida parece una fiesta.

Te toca lo que te toca. Tienes lo que tienes. Y tanto en la vida como en el Apalabrados puedes quejarte por tu mala suerte o estar agradecido e intentar sacar el máximo partido de lo que te ha tocado.

¿Y si nos tomamos la vida como un juego, dejamos de dramatizar y empezamos YA a divertirnos?

lunes, 14 de mayo de 2012

Ser nadie


René Magritte: "Decalcomanía"

Algo que nos aterroriza: ser nadie. Y, por eso, hacemos lo que sea para evitarlo. Hacemos concesiones, nos traicionamos, nos pisamos, engañamos y nos autoengañamos, utilizamos caretas y disfraces, nos emparejamos (al menos, ser alguien para alguien), nos separamos (ese alguien ya  no me considera alguien), salimos y entramos, trepamos y escalamos, subimos y bajamos. Y todo para ser alguien.

La RAE dice que “alguien” es “persona de alguna importancia”, a diferencia de “nadie” que es “persona insignificante”. Así pues, hay que ser “alguien” y es urgente. La necesidad de ser alguien nos condiciona, nos manipula, nos estresa pero, sin que nos demos cuenta, también nos recorta. Ser alguien es separarse, ser nadie es unirse. "¿Cómo evitar que una gota de agua se seque? Arrojándola al mar..." decía la maravillosa película Samsara.

Mi amiga Inma me contaba el otro día que su maestro la vacía. Y me encantó la metáfora por que creo que eso es lo que un buen maestro hace, vaciarte de ti mismo –o ayudarte a intentarlo- para que puedas llenarte de algo mucho más grande, para que puedas llenarte de Amor. Ser nadie para que puedas ser lo que verdaderamente eres.

"Podemos modelar la arcilla en forma de vasija, pero es el espacio creado lo que le otorga su valor. Podemos abrir puertas y ventanas en una casa, pero es la abertura lo que lleva la luz al interior. Podemos poner radios a una rueda, pero es el eje lo que la hace útil. Por tanto, sé como el espacio en el centro, sé Nada, de forma que puedas dar el Todo a otros", dice el Maestro Po. (Gracias a Sergio por descubrirme los vídeos del pequeño saltamontes).

Así pues, esta semana la buena noticia es que ser nadie es una buena, una muy buena noticia.

jueves, 10 de mayo de 2012

Happy


(Mil gracias, Siscu)

Mantén la mente despierta, abandona los resentimientos, las preocupaciones y la tristeza, escribe lo que deseas realmente, sal siempre que puedas, aprende a estar cómodo con tu cuerpo, da algo que valores para agradecer lo afortunado que eres, disfruta de la vida, enorgullécete de tus raíces, ilumina tu espíritu, acepta el doloroso pasado con desenfado (lo que no te mata te hace más fuerte), modera tu vida y sé flexible…

Son algunos de los consejos que se pueden encontrar en el libro “Happy. Secretos para la felicidad a través de las culturas del mundo” (Lonely Planet) que revela justamente eso: los secretos de la felicidad en diferentes países y tradiciones. Para aprender a ser feliz en cualquier lugar del mundo. No está mal, ¿verdad?

lunes, 7 de mayo de 2012

Un tiempo de sabiduría

 Las magníficas fotos son de BarcelonaMania Ruslan Shchegolkov


El pasado sábado tuve la suerte de asistir al Fòrum organizado por Fragmenta Editorial con motivo de su quinto aniversario. Fue una jornada enriquecedora en la que editores, autores y lectores pudieron compartir, sobre todo, inquietudes espirituales. Sería complicado resumir aquí las charlas a las que asistí o los pensamientos que éstas me sugirieron pero sí que hay una idea que me gustaría comentar por la importancia que creo que tiene. Una idea que apuntó Amador Vega cuando, citando a Mircea Eliade, dijo: “En el siglo XX, lo sagrado se ha refugiado en las formas profanas”, y remató Lluís Duch al lanzar la pregunta “¿Cómo en lo visible está, de alguna manera, presente lo invisible?” y terminar citando a Rilke: “Bienaventurados los que saben que detrás de todos los lenguajes está lo inexpresable”.

“Cantar no es más sagrado que escuchar el murmullo de un arroyo. Pasar las cuentas de un rosario no es más sagrado que simplemente respirar, los hábitos religiosos no son más espirituales que la ropa de trabajo” (Lao Tse), leí el otro día en Facebook.

“Estamos en un tiempo de síntesis”, decía Javier Melloni en el Fòrum de Fragmenta, “un tiempo de sabiduría que exige una gran madurez por parte de todos”. Y dicha madurez requiere que nos preguntemos cuál es el alimento que nutre nuestro espíritu, cuánto tiempo le dedicamos, con quién lo compartimos y a qué lo entregamos.

Un tiempo de sabiduría en el que es importante abrir los ojos, las manos, el espíritu y el corazón. Un tiempo de sabiduría para comprender e integrar cada vez más. Un tiempo que exige de nosotros compromiso y sacralidad.

“Cada paso que des en la tierra debe ser una plegaria.
La fuerza de un alma pura y buena
está en el corazón de cada persona
y crecerá como una semilla
cuando camines de forma sagrada.
Y si cada paso que das es una plegaria,
entonces caminarás siempre de forma sagrada.”
(Joseph Bruchac: La sabiduría del indio americano, Olañeta)

 “No creas que por que meditas silenciosamente, estás clarificando tu mente. La claridad de la mente no se alcanza con sólo huir del mundo. Cuando honres a tus padres, ames a tus hijos, ayudes a tus hermanos, seas leal con tus amigos, cuides a tu pareja con devoción, trabajes con alegría y asumas tus responsabilidades; cuando practiques la virtud sin exigirla primero a los otros; cuando, aunque comprendas las verdades supremas, mantengas una forma ordinaria de proceder, entonces -y sólo entonces- habrá claridad en tu mente y sabrás que tu forma de meditar es la correcta”. (Lao Tse)

Un gran sabio me dijo hace años que, aunque la montaña es una, existen múltiples senderos para alcanzar su cima. Descubrir lo sagrado en lo profano, sacralizar cada uno de tus pasos, tal vez no hará que asciendas más rápido pero sí que el camino sea mucho –MUCHO- más luminoso.

domingo, 29 de abril de 2012

¿Y si...?


¿Y si resulta que tienes alas y puedes volar?
(La imagen me la ha prestado Inés, de su colección de hadas…)


Ayer estaba viendo una de esas películas románticas y cursis que –para qué nos vamos a engañar- me encantan, y ya casi me caía la lagrimita cuando se planteó una pregunta que siempre me ha motivado: “¿y si?”.

Una pregunta que supone el inicio de cualquier aventura… ¿y si?

¿Y si lo intentas y sale bien?
¿Y si lo dices y te responden igual?
¿Y si apuestas y ganas?

A veces, no actuamos por miedo al “si no”. Pero, en realidad… ¿qué pasa “si no”? La buena noticia es que tampoco pasa nada. Aprendes (o no) y sigues adelante.

Pero… ¿y si lo intentas y tu sueño se hace realidad?

Bruna me envió (mil gracias) el otro día el vídeo perfecto para esta entrada. Ahí va...

miércoles, 25 de abril de 2012

Maravilloso


Maravilloso. Nada más que añadir.


(Mil gracias, Cris)

lunes, 23 de abril de 2012

Lo que yo puedo aportar

(Imagen de google)

Gracias a mi compañero David, el jueves pasado proyectamos en Altaïr un documental que me impactó: “Los olvidados de los olvidados”, la historia de un hombre que, un día, se preguntó: ¿Qué es lo que yo puedo aportar? Y, a partir de ese día, Grégoire Ahongbonon, de profesión mecánico, decidió dedicarse a una misión: rescatar, curar y reinsertar en la sociedad a aquellos que padecen enfermedades mentales en África, muchos de ellos, encadenados -y no es un eufemismo- de por vida. El documental es realmente sobrecogedor pero pone en evidencia algo muy importante: el esfuerzo, la constancia –y la fe- de un solo hombre puede cambiar las cosas para muchos de los que le rodean. Hoy, Grégoire Ahongbonon se ha convertido en un caso de estudio para los psiquiatras occidentales que “alucinan” con la forma en que, con “su método”, consigue tan buenos resultados.



¿Te has preguntado qué podrías hacer tú con tu esfuerzo, tu constancia -y tu fe-? Desde el jueves –o tal vez desde mucho antes- yo me lo estoy preguntando. A veces me enfado conmigo misma. Me enfado porque me quedo atascada en mis pequeñas miserias y me olvido de que el mundo es grande y de que hay muchas personas que podrían necesitar, por ejemplo, mi sonrisa. Luego me reconcilio. Porque recuerdo que enfadarse no sirve para nada y decido que si Grégoire Ahongbonon  está cambiando el mundo para cientos de personas, quizás yo también tengo algo que aportar a algunos de los que me rodean. Y eso es también una muy buena noticia. Sólo hace falta ponerse en marcha, empezar a caminar...

¿Empezamos?

lunes, 16 de abril de 2012

Se necesitan soñadores


Georgia O'Keeffe: "Escalera a la luna"

Necesitamos gente que tenga ilusión. Necesitamos gente que se atreva a luchar. Necesitamos gente que no se dé por vencida. Gente alegre, que baile, que cante, que comparta. Gente que quiera ser feliz. Necesitamos soñadores.
Por que, a veces, el mundo parece hostil, el camino se hace cuesta arriba y los fantasmas (internos o externos) nos atropellan. Siempre son necesarios pero es, en estos momentos, cuando los soñadores son indispensables.

Hace ya un tiempo descubrí una web que me encantó, La Tierra de los Sueños, un magnífico lugar donde tienen cabida los sueños de todos y donde nos cuentan historias de personas que han hecho realidad los suyos o están camino de hacerlo. No os podéis perder su página. Entre otras muchas historias interesantes, allí encontré este precioso vídeo, titulado “Vendedor de sueños”.


Es importante soñar. Es imprescindible tener sueños. Como dice Eduardo Galeano, “el derecho de soñar no figura entre los 30 derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas pero si no fuera por él, por el derecho de soñar y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed”.


Y, para terminar, quiero compartir la historia de Emmanuel Kelly que soñaba con ser cantante profesional y cuya vida es un ejemplo de superación que me emociona cada vez que vuelvo a escucharla.



La buena noticia es que los soñadores somos muchos. “Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único. Espero que algún día te unas a nosotros y el mundo vivirá como uno solo”. Necesitamos soñadores, sí. Y necesitamos estar unidos.