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lunes, 10 de enero de 2011

Laberintos


Me fascinan los laberintos. Me fascina la mitología griega. Y me gusta intentar comprender los símbolos que esconden esas antiguas historias que trataban de ordenar el mundo, de llevar luz al caos de la existencia.

Ayer visité la exposición del CCCB, “Por laberintos”, y salí convencida de que los mitos son mucho más actuales de lo que, a veces, pensamos.

El mito del laberinto es la historia del héroe Teseo que entra en él para derrotar a la bestia que lo habita: el minotauro, un extraño ser mitad hombre mitad toro. Para poder llevar a cabo su misión, Teseo cuenta con la ayuda de Ariadna, que le da el famoso hilo que le mostrará el camino de vuelta, la salida del laberinto.


En el siglo XV, el físico Giovanni Fontana decía: “En el pequeño tratado sobre laberintos he diseñado varios, según cinco tipos de figuras de mi invención, diferentes entre sí, en los que hay caminos sin salida, digresiones, extravíos, sinuosidades, confusiones, miedos, circunvalaciones, desvíos, vueltas atrás y conversiones, que engañan a quien entra”. Y, así, el laberinto se convierte, como señalaba el famoso filósofo Mircea Eliade en un símbolo de la vida misma.

La vida es, pues, un laberinto. Caminamos -a veces a ciegas, a veces plenos de luz- con el objetivo de llegar al centro, a ese lugar sagrado -¿por qué no?- donde nos espera el minotauro -la bestia- que no es otra cosa que una parte de nosotros mismos. Teseo representa la luz, el héroe, el yo más noble y puro. El minotauro, por el contrario, es la parte oscura, la brutalidad, la materia más vil -¿el ego?-. El héroe debe entrar en el laberinto y debe alcanzar el centro donde se desarrollará la más dura lucha: la lucha contra sí mismo.

Teseo resulta vencedor en el combate pero su odisea no acaba ahí, debe volver a salir a la superficie y, para ello, necesita un hilo, el hilo de Ariadna, el hilo del Amor. Sin el Amor, Teseo corre el riesgo de quedarse dando vueltas por el laberinto que ha sido testigo de su victoria, de atascarse, enredado entre el orgullo y la autocomplacencia.

Un laberinto, tu vida. Un héroe, tu yo luminoso. Una bestia, tu yo oscuro. Una lucha, la tuya. Un hilo, tu salvación. Una heroína, tu Amor. Y, finalmente... LA LUZ.

24 comentarios:

  1. Y que cada vez que te leo me gustas más, jodía... Un montón de besos, queridísima.

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  2. jajajjaja, muchísimas gracias, preciosa. Y miles de besos también para ti. A ver si me paso a verte esta semana que últimamente estoy muy poco bloggera.... Pero que sepas que te quiero tanto como siempre!!!! ;-)
    Muaaaaaaaas

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  3. Qué linda reflexión Helenita, qué ricas la imágenes, qué bueno empezar la semana visualizando un laberinto, nuestro laberinto...un mirar para adentro...
    Besos y GRACIAS

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  4. Y qué dificil y estrecho es el laberinto cuando la bestia que hay en nosoros predomina en nuestras acciones! Y que largo y sin sentido es cuando no hay amor...
    Feliz semana,
    Roberto

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  5. ¡Maravilloso, Elena!
    Un besazo.

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  6. Interesante reflexión. Me ha gustado.
    Y hola otra vez, Elena, ¿qué tal te va todo?
    Un abarazo virtual de
    Señor Naranja.
    P.D.: qué guay (no sé si es la palabra) volver a escribir aquí un comentario.

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  7. Muchas gracias, Iona, me alegra que te haya gustado la reflexión. Un abrazo y gracias a ti por la visita y el comentario.

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  8. ¿Verdad que sí, Roberto? Feliz semana para ti también. Un abrazo fuerte.

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  9. jajajaja, muchas gracias, Señor Naranja, estoy encantada de verte de nuevo por aquí. Es guay, sí, me gusta la palabra ;-)
    Todo bien por el mundo de las buenas noticias, ¿qué tal por el mundo naranja?
    Un abrazo bien grande.

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  10. Debería acercarme, sin duda.

    Yo calificaría a Mircea Eliade de fenomenólogo de la religión, pero como suena más a palabro que a otra cosa, y como sus obras se entudian igual por antropólogos culturales y por filósofos, aceptaremos barco por esta vez. No te acostumbres, mi princesa.

    A ver para cuando haces un post sobre el poder de incienso, jijijiji (la risa con i es risa de secretitos, y mola mucho, verdad?)

    Beso gordo, gordo.

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  11. Estoy de acuerdo con tu puntualización sobre Eliade, Esbar, pero es que poner en el texto "el famosos fenomenólogo de la religión Mircea Eliade" me parecía una sobrada, je je je (la risa con e es de pillina...). Es verdad que con i es de secretitos, jajajajaja, me ha encantado.
    Beso enormeeeeeeeeeeeee.

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  12. Dear Helen in the skies! thanks for the article...you´ve motivated me to go see the exhibition....when is it on til, do you know?

    this week i´ve been hosting nepali´s from the orphanage just outside katmandu. it´s really makes you realise how much we interact within the framework of a culture...i guess you don´t dance nepali style either here in bcn?

    besos
    julia

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  13. Con este último párrafo-resumen, espléndido, he recordado el libro de Guy Corneau "Víctima de los demás, verdugo de sí mismo", un precioso tratado sobre la Luz y las capas de oscuridad que la ocultan, con la mitología egipcia y la dualidad Seth/Osiris de fondo. Fue mi descubrimiento del 2010 y me gusta compartirlo con las personas a las que aprecio, Elenita :-)

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  14. A mí también me encanta la mitología.
    Y jamás hubiera leído en el mito del laberinto esas conclusiones, que son una maravilla.
    Me ha encantado tu post, como siempre.

    Te mando un fuerte abrazo :)

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  15. Mrs. Robinson, sorry to tell you that the exhibition is over, it finished last Sunday...

    And about my super dancing, I will tell you a secret: I can dance nepali style everywhere in the world, je je je. Do I know them? They are not from Tdhf, are they?

    Big kiss!!!!

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  16. Tiene buena pinta el libro, Honey Queen, lo buscaré... Muchísimas gracias por la recomendación, darling. Y un beso enormeeeee.

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  17. Qué bien que te haya gustado, Lucía, muchísimas gracias. Me encanta saber que compartimos intereses ;-)
    Un abrazo enorme.

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  18. Un amigo mío portugués (no griego, pero igualmente sabio) que tenía un bar, me dijo:
    - lo peor no es que ahora se vayan sin pagar, sino que ya no vuelven.

    Sigo en deuda. Todo laberinto es cuestión de tiempo!

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  19. Coincidencia??? Me quería anotar en studiosuniversal.com para ganarme un viaje a Grecia!!!


    Los mitos me fascinan, y no dejo de pensar que son aplicables (sus mensajes) a la actualidad.
    Más que nada, en la parte espiritual.


    Besote amiga, te quiero mucho!!!

    Hoy ando con prisas, pero volveré!!!

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  20. Yo también te quiero mucho, Pau. Quizás un día podemos ir juntas a Grecia, ¿te imaginas? Sería genial!!!
    Un abrazo fuerte.

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  21. Ojala la vida fuese tan fácil como salir de un laberinto... de un laberinto se sale SIEMPRE si pegamos el hombro derecho de la pared del laberinto y caminamos y caminamos hasta la salida...no falla.

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  22. Yo creo que la vida es tan fácil o tan complicada como nosotros la hagamos, anónimo. A veces, construimos laberintos y laberintos dentro del propio laberinto y nos cuesta mucho encontrar la luz que nos guíe a la salida. Está claro que hay que caminar y caminar hasta la salida pero, en ocasiones, agarrarnos/confiar en el hilo de Ariadna puede ser útil. Al menos, en el mito, ese hilo (ese amor) es lo que ayuda a Teseo a salir del laberinto. Y, sin embargo, poco después, la dejará abandonada en una isla mientras ella duerme... Y, siguiendo con el mito, por suerte para Ariadna, allí la encuentra y la recoge un dios... Pero... sólo es un mito.

    Por cierto, ¿te conozco, anónimo?

    Un beso.

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