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viernes, 5 de junio de 2009

La fábula del águila, renovarse o morir


Es curioso porque hoy, en Barcelona, el tiempo ha cambiado y está empezando a llover. Sin embargo, en mi vida ha vuelto a salir el sol. Sí, así es, después de una larga temporada de monzones persistentes, la luz vuelve a recuperar los dominios que, por derecho, le pertenecen. O, al menos, así es como yo lo quiero.

Todo cambia. Todo pasa. Todo vuelve. Y todo se marcha, de nuevo. En las religiones orientales lo tienen muy claro, lo único que es permanente es el cambio. Parece un contrasentido pero, curiosamente, no lo es. Es, más bien, un reto.

Un reto ante el cual, lo más inteligente que puede hacer el ser humano es fortalecerse para que esos cambios no lo arrastren, como lo haría la fuerte corriente de un río. Huir no sirve. Esconderse tampoco. Los cambios te persiguen, te atrapan, te desconciertan. Y eso es, precisamente, lo mágico. La descomposición te lleva a la búsqueda, al intento de recuperar el orden y, finalmente, al crecimiento, a la renovación. Y, para ello, no siempre es necesario prestar batalla, a veces es mejor, incluso, batirse en retirada, refugiarse en la retaguardia y combatir a los propios fantasmas en el silencio de la soledad.

El águila, es el ave que posee la mayor longevidad de su especie. Llega a vivir 70 años. Pero para llegar a esa edad, a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión. A los 40 años, sus uñas curvas y flexibles, no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta. Su pico alargado y puntiagudo, también se curva apuntando contra el pecho. Sus alas, están envejecidas y pesadas y sus plumas gruesas. ¡Volar es ahora muy difícil! Entonces el águila, tiene sólo dos alternativas: morir o... enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared donde no necesite volar. Entonces, apenas encuentra ese lugar, el águila comienza a golpear con su pico la pared, hasta conseguir arrancárselo. Apenas lo arranca, debe esperar a que nazca el nuevo pico con el cual después, va a arrancar sus viejas uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas. Y después de cinco meses, sale victoriosa para su famoso vuelo de renovación, y entonces dispone... de 30 años más.

34 comentarios:

  1. ¿¿¿Síiiiiiiiiiiii???
    Me alegra un montón que vuelvas a ver la luz...¿imagino "el motivo"?
    ¡¡¡Impresionante la renovación del Águila, toda una metáfora...!!!
    Aunque es importante que, durante esos cinco meses, no se caiga del nido, ningún animal le ataque, tenga alimento, salud,....
    Un beso desde el sol.
    Eva.

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  2. Queridísima Evita Dinamita, ya te contaré el motivo próximamente, je je je
    Es curioso que me escribas ahora, justo en este momento. La vida no deja de ser mágica y también te contaré, en privado, por qué lo digo.

    Me alegra que te gustara la fábula del águila. Es cierto que es importante que, durante los meses que dura su transformación, esté a salvo, pero supongo que es precisamente por eso por lo que vuela hasta lo más alto de una montaña. Allí donde no puede llegar nadie más...

    Gracias por tu beso desde el sol. Otro para ti. Desde la lluvia y las nubes. Alegres.
    See you soon!!!!!!!!!!

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  3. Me alegra en demasía saber que está saliendo el Sol para ti, Elenita. De verdad.
    Además pienso que la única manera de crecer es en soledad. Ojo: no es lo mismo estar solo que aislado. Mucha gente le tiene miedo a la soledad porque la confunde con el aislamiento, ¿no crees?

    Y nada, cuando termines de leer Las batallas en el desierto dime qué te pareció. A mí Pacheco me enamoró, qué bárbaro.

    Un abrazo IN MEN SO =D

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  4. Muchísimas gracias, siberianita querida. Estoy de acuerdo contigo, no es lo mismo soledad que aislamiento. La primera es necesaria, el segundo no.

    Ya te diré qué tal el libro. Mañana quiero ir a comprarlo.

    Y gracias, también, por tu abrazo monísimo. Otro muy muy grande para ti

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  5. Amiga, me parece que tenemos que hablar, jajaja!!!
    Yo te contaré de G y vos de tu alegría o renacimiento!!!!
    Cualquiera sea el motivo, me pone contenta que estés bien!!!!

    Lo del águila no lo sabía.
    Tuve uno, hace mucho, que vino herido (creo que una de sus alas) a mi casa.
    En ese instante, el que era mi marido, lo curó y lo alimentó.
    A mí me encantaba verlo cuando desplegaba sus alas, pero no me acercaba mucho.
    Le temía.
    Lo curioso que jamás lastimó a mis perros y gatos.
    Lo íbamos a llevar a un lugar donde lo cuidaran, pero en cuanto se recuperó, se fue.
    Nos quedamos sorprendidos, y nos dimos cuenta de que nos habíamos encariñado con el aguilucho!!!
    Me había olvidado de eso!!!

    Un besote enorme y espero verte pronto por el msn!!!!!

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  6. Querida Starwalker,
    Por favor, sigue haciéndonos la vida un poquito más levadera y no hagas ni caso de la gente que pone en duda tu universo, es tuyo y nadie podrá quitártelo. Felicidades por este blog maravilloso

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  7. Querida Paulita, sí, sí, tenemos que hablar que yo estoy intrigadísima, jajajajaja
    Qué bonita la historia del águila que cuentas, a mí también me daría cierto respeto tener un ave tan grande y cuidarla pero ha debido de ser toda una experiencia. Me gusta que cuando se recuperara, se fuera. Es una historia preciosa.
    Un beso gordísimo, cariño, nos vemos pronto, seguro!!!!!

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  8. Anónimo, tus palabras han resonado en mi corazón y me han hecho llorar, se parecían mucho a las palabras que decía quien ahora está en silencio. Gracias por el apoyo. Te mando un abrazo muy fuerte

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  9. Elenita:

    En cuanto a lo de Las batallas en el desierto, no es necesario que te lo compres. Te paso el link de donde lo puedes leer en Internet: http://mx.geocities.com/neocortex86/batallas.htm

    Y sobre eso de la inspiración, pues me djas intrigada. Al menos dame una pista, ¿no? jajajaja.
    Pero qué va, mi corazón es tamaño estandar. No te creas =D

    Un abrazotototote.

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  10. Ohhhhh, mil gracias Mariana, esta tarde he recorrido las mejores librerías de Barcelona y no ha habido forma de encontrarlo. Voy a ir al link que me pasas. Yuppi!!!!!

    Te daré una pista, je je je, la inspiración que necesitaba para que mis palabras volvieran a la vida... Luego voy y te cuento... Pero insisto, tu corazón es muy grande, siberiana. No tengo ninguna duda.

    Otro abrazo gordo.

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  11. Bonita metáfora, pero hay que cogerla como tal, pues no existe ningún águila que obedezca a ese comportamiento. A todas las aves les crecen el pico y las uñas y hacen como los gatos... las desgastan para que no les pase lo que describe la fábula y no esperan a cumplir 30 años para hacerlo. De hecho es raro el águila que vive más de 20 o 30 años en libertad, en cautividad viven muchos más años pero no es el caso que se describe, por otra parte no he visto ninguna referencia del tipo de águila a que se refiere, así que me quedo con la metáfora como tal y su relación con la propia vida del hombre y su evolución hasta los 30 y a partir de entonces.

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  12. En mi opinión éste es, de largo, el mejor post que te he leído, aunque lo del águila no sea cierto (yo me lo había creído y estaba flipando)
    suerte con tu nuevo pico y tus nuevas uñas ;)

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  13. Hola Outsider, bienvenido y gracias por el comentario. No conozco yo muy bien la vida de las águilas pero sí, supongo que es una fábula. Dice la RAE que una fábula es: "Breve relato ficticio, en prosa o verso, con intención didáctica frecuentemente manifestada en una moraleja final, y en el que pueden intervenir personas, animales y otros seres animados o inanimados". Así pues, como tú dices, tomemos la metáfora como tal y busquemos su relación con la vida y la evolución del ser humano. A mí me sirvió para reflexionar sobre algunas cosas que estoy viviendo. Un saludo!

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  14. Ahi va, Ina, gracias, me alegro de que te gustara el post... a pesar de la desilusión de lo del águila, jajaja
    Gracias también por tus buenos deseos, ya te contaré....
    Un beso enorme!!!!!!

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  15. A bote pronto, el águila pescadora de cabeza blanca americana (Haliaeetus leucocephalus (águila de cabeza blanca en latín)), vive hasta los 60 años.
    Todavía alguno dirá: «..., ¡pero no 70!».

    P.D.: ¡No sabía cómo saludarte!

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  16. jajajaja, bixen, un buen saludo!!! Bienvenido y gracias por la información.
    Bonito sol... Por cierto, comparto tus intereses de ser feliz.
    Un abrazo

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  17. Se agradece un lugar con buenas noticias, vendrá por aque mas amenudo..

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  18. Bixen... ya se que no todo lo que pone la wiki es cierto, pero en este enlace de la wiki dicen que ni 60... solo 50 en cautividad... 20 de media en libertad.

    Que no sea cierto en el águila no le quita ningún mérito a la enseñanza que promulga.

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  19. Violeta, bienvenida y gracias por tu comentario. Vuelve cuando quieras. Un beso

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  20. Outsider, disfrutemos de la enseñanza y dejemos de lado los detalles, pues. Un abrazo

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  21. Sea como sea, y por lo que sea, me alegro de que andes feliz Elenita. El refranero que es muy sabio ya lo recoge "renovarse o morir".
    Increibles las águilas!
    Un beso.

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  22. Hola!!

    En primer lugar, muchas gracias por tu visita y tu comentario, que me permitió conocer tu interesante espacio ;)

    Me ha encantado leer este post. Todo proceso de renovación implica una muerte previa. Ya sea a una idea, a un estado anterior o a una situación determinada... Pero sin muerte no hay renacimiento, tal cual nos lo enseña el águila.. Los cambios nos traen esa oportunidad ;)

    Me quedaré leyendo tus interesantes posts...

    Un abrazo ;)

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  23. Ohhhh, querida Cristal, qué mona!!!! Muchísimas gracias. Por tu comentario y por compartir tu sabiduría en tu blog. El post de hoy me ha parecido increíble...
    Un abrazo fuerte

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  24. Isis de la noche, gracias a ti por la visita. Es genial conocer o (re)encontrarse con otra guerrera de la luz.
    Me encantó lo que escribiste sobre Matrix en el blog de Cristal, ya te lo dije. Es cierto, es necesario dejar morir una parte de ti, para poder renacer como un ser nuevo. Es un proceso que asusta pero siempre vale la pena. La clave está, supongo (intuyo), en no aferrarse. Ni a las cosas ni a lo que uno se cree que es.
    Espero que estemos en contacto. Me ha encantado conocerte.
    Otro abrazo para ti

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  25. Hola blonda Diosa!
    Qué fuerte la historia del águila!
    Deberíamos hacer como esas aves: aislarnos, sacarnos lo viejo, lo doloroso y seguir.
    Un beso bien grande, hermosa!

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  26. Hola, que alegria de conocer tu blog a mi tambien me encantan las buenas noticias, agradecida tambien por tus amables palabras en mi sitio,....Es tan importante aprender de los animales, nos asombramos tanto de que un lisiado obtenga premios en basquetbol o en una carrera teniendo una sola pierna, nos toca aprender de los animalitos que ellos jamas se autocompadecen, salen a flote de sus adversidades o mueren en el intento, es necesario aprender de ellos e imitarlos, nos enseñan de fuerza interior, coraje y valentia.
    Un placer conocerte
    Besos
    Janeth

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  27. Príncipe Marcelo!!!! Qué ilusión!!! Te estaba echando de menos ;-) Estoy totalmente de acuerdo contigo, deberíamos hacer como las águilas.
    Otro beso enorme para ti.
    ¿Terminaste ya el trabajazo?

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  28. La alegría es mutua, Janeth. Bienvenida y gracias por tu comentario. Tienes razón, muchas veces los animales nos muestran grandes lecciones.
    Un beso grande,
    Elena

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  29. Tu sol me calienta como si fuera mío. Lo sabes ¿no?

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  30. Buuuu, entonces que se ponga las pilas, Elenita. ¡Poque si no, me le voy! jajajajaja.

    Muá =)

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  31. Empiezo a saberlo, querida paciente. Debe ser que compartimos el mismo sol. Me has alegrado con tu comentario. Siempre me alegras, espero que también lo sepas...
    Un beso muy muy grande

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  32. Siberiana, eso espero para ti, que se ponga las pilas. Y que se las ponga a tiempo. Un beso grande, linda

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  33. Para la crisálida es la prueba de poder vencer de belleza al Arco Iris.
    Besotes

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