Páginas

lunes, 30 de mayo de 2016

Tú decides


Una de las cosas que me fascinan de la vida es que los mensajes y las enseñanzas que tienen que llegarte, te llegarán. De la forma que sea y a través de los mensajeros más insospechados, pero te llegarán.

Mi amiga Pia ha compartido últimamente un par de vídeos que me han gustado y que quiero compartir juntos porque, de alguna forma, tengo la sensación de que se complementan.

En el primero de ellos, un trozo de una antigua entrevista a David Bowie, el famoso cantante afirma que uno debería trabajar para llegar a manifestar algo muy profundo sobre sí mismo, y que debería hacerlo sin tratar de cumplir con expectativas ajenas. Además, señala que “si te sientes a salvo en el área en la que estás trabajando, no estás trabajando en el área correcta”. Y, por ello, recomienda que nos adentremos en el agua hasta sentir que casi no tocamos el fondo, porque justamente ese es el lugar desde el que podemos empezar a hacer algo emocionante.


El segundo vídeo pertenece a la película “The Ramen Girl”. En él, una anciana sabia nos recuerda que para cocinar no sólo es importante conocer la técnica sino utilizar el corazón. “Cocinas con la cabeza”, le dice a la joven, “y tu cabeza está llena de ruido. Debes aprender a cocinar desde un lugar más tranquilo, muy en el fondo de ti. Cada plato que cocinas es un regalo para tu cliente, la comida que les sirves, se vuelve parte de ellos. Contiene tu espíritu. Es por eso que tu comida tiene que ser una expresión de amor puro. Un regalo de tu corazón”.



Creo que todo ello se puede aplicar al trabajo, a la cocina y a cualquiera de las cosas que hagamos en el vida, porque cada uno de nuestros actos es una expresión de quiénes somos y manifiesta algo muy profundo sobre nosotros. Tú decides si te expresas desde el ruido o desde la calma. Tú decides si prefieres utilizar la mente o el corazón.

viernes, 27 de mayo de 2016

Quiero que lo leas



Mi amiga Rocío me invitó, hace unos meses, a participar en su maravilloso proyecto de crear, entre todos, un libro cuyos beneficios irán destinados a la Fundación Uno Entre Cien Mil, a favor de la investigación de la leucemia infantil.  

Lo que me emociona de este libro es que estará escrito por muchas personas, seleccionado entre muchas personas y destinado a muchas personas. Orquestado desde el corazón de  la preciosa LadyHertzio –Rocío- que tiene un alma tan grande como generosa. Y, como ya he dicho, con un objetivo inmenso: la investigación de la leucemia infantil. Me hace muy muy muy feliz poder ser parte del proyecto, y quiero agradecer desde aquí, una y mil veces, a Rocío. Por imaginarlo, por impulsarlo, por ponerle tanta alegría, buen rollo y buena energía, por compartirlo, por darle alas, por la manera de estar, de ser y de soñar. Y, como no,  por invitarme a participar de todo ello.

Los textos que le han enviado son maravillosos. No dejéis de leerlos en su página: Quiero que lo leas.

Hoy, Rocío ha compartido el texto que escribí con muchísima ilusión. Aquí lo tenéis:

ME BASTA

Me basta con saber que hay cosas que existen.
El árbol de mi calle existe.
Las nubes, la lluvia y el sol también existen.
El mar, la montaña y el cielo existen.
Los animales, los vegetales y las piedras existen.

Me basta con saber que hay cosas que son ciertas.
La mañana es cierta. Y la tarde.
E incluso la noche también es cierta.
Las sonrisas son ciertas.
La familia es cierta.
Tener un amigo es cierto.
La alegría, la felicidad y, por supuesto el amor, son ciertos.

Me basta con saber que hay elección.
Que puedo reír en vez de llorar.
Que puedo cantar en vez de reprochar.
Que puedo perdonar en vez de condenar.
Que puedo unir en vez de separar.
Que puedo amar en vez de odiar.

Me basta con saber que aquí y ahora
todo es posible.
Todo.
Y con eso…
Me basta.

lunes, 23 de mayo de 2016

Tu preciosa y única melodía

(Imagen encontrada en Let's See the World)


Mi amiga Wendy ha compartido hoy una frase en Facebook que es un buen colofón a las enseñanzas que he recibido este fin de semana: “¿Y si un trozo de madera descubre que es un violín?” (Arthur Rimbaud).

Swamiji ha estado en Barcelona y, como siempre, sus enseñanzas han sido un gran regalo. Por un lado, porque me pone las pilas para que siga explorando(-me) y trabajando(-me), colocando frente a mí –con mucho Amor y mucho humor- un espejo en el que no tengo más remedio que mirarme y reconocerme, y barriendo, así, sin descanso, cualquiera de las mil excusas que se me ocurren para no hacer lo que sé que debo/quiero hacer.

Y, por otro lado, porque me recuerda justamente eso, que aunque a veces me sienta como un trozo de madera, no debo olvidar que, en realidad, soy un violín. Y que, precisamente por ello, tengo el deber de afinarme para conseguir sacar de mí la mejor de las melodías.

Cuentan que cuando le preguntaron a Miguel Ángel, cómo había, a sus 26 años, esculpido algo tan maravilloso como el “David”, él respondió: “La escultura ya estaba dentro de la piedra. Yo, únicamente, he eliminado el mármol que le sobraba”. De la misma forma, Swamiji siempre insiste en que “la espiritualidad no consiste en adquirir cosas sino que se trata justamente de lo contrario, de desprendernos de todo aquello que nos sobra”.

Sabes que eres un violín, ¿a qué estás esperando para afinarte? El mundo NECESITA escuchar tu preciosa y única melodía…

lunes, 16 de mayo de 2016

Los 7 principios de un samurái



(Imagen de la maravillosa película "Hero")



Los 7 principios de un samurái



1. YU – Coraje. Un samurái lleva implícito el coraje; es coraje. Vive la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego, es inteligente y fuerte. El samurái desarrolla el coraje y hace que su cuerpo lo sea ejerciendo el control sobre el mismo y reemplazando el miedo por el respeto y la precaución.

El valiente no sigue los pasos de la estupidez.



2. REI – Cortesía.
 Un samurái es cortés con sus enemigos y no necesita demostrar su fuerza. Es por ello que un samurái recibe más respeto por su manera de tratar a los otros que por su destreza en el campo del batalla. Es en las situaciones limites, en las que el samurái invoca y manifiesta la fuerza interior.

Un alma sin respeto es una morada en ruinas

.

3. JIN – Compasión.
 Mediante el entrenamiento intenso el samurái se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que emplea en beneficio de todos. Aunque su lealtad sea al señor, debe ser compasivo ayudando a sus compañeros en cualquier circunstancia.

 Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.



4. GI – Justicia. 
Es honrado en su trato con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los otros, sino en la suya propia. Para un samurái no existen las tonalidades de grises en lo que a justicia y honradez se refiere.

 Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.



5. MEIYO – Honor. 
El samurái sólo tiene un juez para juzgar sus actos y es él mismo. Las decisiones que se toman y el cómo son ejecutadas son el reflejo de quien es.

La muerte no es eterna; el deshonor, sí



6. CHUGO – Lealtad.
 Un samurái es leal a su Señor, y a todos aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, siempre responde con su vida.



7. MAKOTO - Sinceridad – Verdad. 
Cuando un samurái dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada lo detendrá en la ejecución de lo dicho. No da su palabra. No promete. El simple hecho de hablar pone en movimiento el acto de hacer. Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.

 Decir y hacer es la misma cosa. Cuidado con el camino que sigues.


Creo que quiero ser una mujer samurái…



jueves, 12 de mayo de 2016

Una cooperativa de confituras africana



Desde uno de los espacios más mágicos del Ampurdán, el Museu de la Confitura de Torrent, me han hecho llegar la información de un precioso proyecto que tienen en marcha y que quiero compartir por si alguien se anima a colaborar. Se trata de la creación de una cooperativa de confituras a beneficio de la Asociación Diandé África.

La Asociación Diandé Africa, creada por Mamadou Saliou trabaja desde hace 4 años en Ziguinchor (Senegal). Actualmente, tiene a un grupo de 17 niños escolarizados, a los que ofrecen clases de refuerzo y dotan del material escolar necesario.

El reto es formar en la autogestión de una cooperativa de confituras y en su producción a las madres de los/as niños/as escolarizados por la Asociación, con la estrecha colaboración del Museu de la Confitura de Torrent. En especial cuentan con la implicación de su directora Georgina Regàs que formará en terreno a dos mujeres, que serán las encargadas; y a otras dos, que se dedicarán a la producción de confituras de mango. Han decidido empezar a elaborar esta fruta autóctona porque cada año en Senegal se tiran a la basura toneladas de mango que no tienen salida comercial.

Las familias con las que trabajan tienen una cadena de necesidades básicas por cubrir que les deja en una situación de total vulnerabilidad. La Asociación quiere capacitar a las familias para que sean ellas mismas quienes generen su propia mejora de vida, haciéndolas protagonistas y responsables de este proceso.

Si queréis colaborar, este es el link: migranodearena.

lunes, 9 de mayo de 2016

Hacia dentro



El otro día, alguien compartió una frase en Facebook que me dejó pensando un buen rato: “Llegas a tu casa, te haces un café, te sientas en el sillón, todo está en silencio a tu alrededor… Cada uno elige si eso es soledad o libertad”.

Y me quedé pensando porque justamente eso me sucede a mí: llego a casa, me pongo cómoda, me preparo algo para comer, me siento en el sillón, todo está en silencio… Y resulta que, a veces, eso me hace sentir maravillosamente bien. En cambio, otras veces, eso me hace sentir absolutamente mal. Así pues, la situación no es la que cambia, sino que es mi estado mental el que varía.

Y cuando me siento maravillosamente bien, me paro a pensar en lo feliz que soy. Y cuando me siento absolutamente mal, me paro a pensar en lo desgraciada que soy. Qué curioso, ¿verdad? Porque, entonces, resulta que a veces soy feliz y a veces soy desgraciada pero parece ser que eso no está relacionado con mi situación externa sino con cómo la leo, cómo me la cuento, cómo la interpreto. En definitiva, eso está relacionado con mi estado interno.

Seguía pensando en todo esto cuando me llegó la imagen que acompaña a esta entrada y que dice: “El propósito de la meditación no es controlar tus pensamientos sino impedir que ellos te controlen a ti”.

¿Cómo te cuentas lo que te está pasando?, ¿qué pensamientos permites que invadan tu espacio interno?, ¿cuánto tiempo dejas que se queden?

La clave para la paz, la tranquilidad, la felicidad e incluso para el amor, nunca está fuera. Siempre siempre siempre la encontrarás yendo hacia dentro.