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jueves, 31 de diciembre de 2009

Pon las manos...

(La imagen es de: http://www.losporque.com)

Diálogo
Están cayendo las estrellas...
- ¿Qué estás diciendo, hermano?
Son estrellas fugaces.
-¡Están cayendo estrellas!...
- Qué pensamiento extraño...
-¡Cómo del cielo claro
se desprenden estrellas!...
Pon tus manos abiertas
para que en ellas caigan...
-¿Qué estás diciendo, hermano?
Son estrellas fugaces,
ni caen ni se recogen.
- No importa. Pon las manos...

(Dulce María Loynaz)


¡¡¡ FELIZ 2010 !!!


lunes, 21 de diciembre de 2009

Querida M, no estás deprimida, estás distraída

La imagen me la envió Marina y viene de esta web


Mi amiga M no está pasando un buen momento. Para ella y para todas las personas que están "de bajón", quiero subir hoy una reflexión de Facundo Cabral que quizás -sólo quizás- os ayude a ver las cosas de otro color. Aunque sea por un pequeño instante...

No estás deprimido, estás distraído

No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla. Distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 6,000 millones. Además no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco, algo fundamental para vivir. No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie Chopin a los 90 -sólo por citar dos casos conocidos-.

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas, la vida te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones. No perdiste a nadie, el que murió simplemente, se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.

Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús: Amarás al prójimo como a ti mismo. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.
Además, la felicidad no es un derecho sino un deber, porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio. Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó a matar seis millones de hermanos judíos.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven, las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas.... Y si le ganas, serás humilde y más agradecido, por lo tanto fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente. Como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. El servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que la destruye hay millones de caricias que alimentan a la vida. Vale la pena, ¿verdad?

Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones por la cuales sonreír. No, no estás deprimido, estás distraído.

domingo, 13 de diciembre de 2009

¿Regalos navideños?


Faltan unos días para la Navidad. No pensaba hablar de ella porque no estoy segura de que sea una buena noticia, al menos, no para todo el mundo. Pero, de pronto, he recibido una información que me ha encantado y he decidido hablar del tema.

El año pasado pasé estos días en India y tuve una de las mejores Navidades de mi vida. Estuvo llena de Luz y de Amor. Justo lo que pienso que debería ser la Navidad.

La Navidad está relacionada con la fiesta pagana del solsticio de invierno. El 21 de diciembre es la noche más larga, después de la cual, el sol –la luz- “renace”, empieza su crecimiento que seguirá imparable hasta junio, cuando celebraremos el solsticio de verano. En las mismas fechas, los cristianos celebran el nacimiento de Jesucristo, que simboliza el Amor, el regreso del Amor –y de la Luz- a un mundo en tinieblas. “Ego sum lux mundi” dice el Pantocrátor de Tahull, “Yo soy la Luz del mundo”.

Luz y Amor

Como sucede con otros muchos símbolos y ritos, en Occidente hemos perdido el verdadero sentido de la Navidad. Y, casi sin ser conscientes de ello, en el siglo XXI hemos cambiado la Luz y el Amor por la hipocresía y el consumo. Quizás ha llegado el momento de volver a transformar las cosas, quizás ha llegado el momento de dejar que la Luz y el Amor renazcan en nuestros corazones.

No me gusta comprar regalos en Navidad. Pero este año voy a hacer una excepción. Vane, Susana y Sofía coinciden en enviarme (¡¡¡muchísimas gracias!!!) la noticia de la que hablaba al principio: la creación, en Barcelona, de una tienda que vende besos y abrazos para recaudar fondos para el programa benéfico “Cuídame”, del Hospital de Sant Joan de Déu. Así, el establecimiento vende cajas de diez besos, un kilo de amor, 365 abrazos, 1.039 caricias y un millón de mimos, a precios que van desde los 5 hasta los 30 euros. La iniciativa forma parte de una campaña cuyo lema es Todo lo demás es prestado (“Llegué al mundo sin nada, me iré del mundo sin nada. Excepto amor. Todo lo demás es prestado”). Más información aquí.

Cuántas veces nos hemos gastado un dineral comprando un regalo para las personas que tenemos alrededor cuando, éstas, en realidad, sólo quieren que les digamos “te quiero”, sólo necesitan un abrazo que les arrope el corazón, sólo sueñan con un beso que les robe el sueño…

Repartamos Amor y Luz. Es lo único que -curiosamente- cuanto más lo damos, más crece.

martes, 8 de diciembre de 2009

El miedo

El Zambullidor (siglo V a.C.)
(Paestum, Italia)

Hace unos años, Martín Descalzo escribió un artículo con el que estuve completamente de acuerdo. Se titulaba “Las cadenas del miedo” y hablaba de que “el miedoso es alguien que apuesta siempre por el no en caso de duda”, que se rodea de prohibiciones y murallas para intentar evitar el cambio y el sufrimiento. El artículo terminaba diciendo que “no hay que tener miedo. Nunca. A nada. Salvo a nuestro propio miedo”.

Pero, actualmente, ya no estoy de acuerdo con este final. ¿Por qué? Porque he descubierto que tampoco hay que tener miedo al propio miedo. He aprendido que el miedo puede llegar a ser un gran regalo, una buena noticia. Decía Martín Descalzo que se trata de una reacción espontánea y casi inevitable. Lo suscribo. Todos tenemos miedo en algún momento. El miedo es un mecanismo de autodefensa que aparece cuando menos lo esperamos y sin que nos demos cuenta, pero no hay nada malo en él. Lo malo –o lo bueno- es lo que nosotros decidimos hacer con ese miedo.

El miedo no es un veneno que se cuela bajo la piel y lo vuelve todo oscuro. El miedo no es más que una puerta que podemos –o no- atravesar. El miedo surge ante una situación, ante una persona, ante el futuro, pero no es algo tangible. En realidad, no es más que un pensamiento que, si no conseguimos descodificar, puede acabar convirtiéndose en una obsesión, paralizarnos y dejarnos –entonces sí- en la más oscura tiniebla.

Pero, ¿cómo abrir la puerta?, ¿cómo atravesarlo? Dicen que, para vencer el miedo, hay que ser valiente. Pero yo creo que eso no es suficiente. La valentía no siempre sirve. La valentía, en ocasiones, puede ser solamente una pura inconsciencia. Para vencer al miedo hay que mirarlo cara a cara y descubrir qué es lo que está tratando de enseñarnos. Para vencer al miedo sólo existe un arma posible: la luz del conocimiento.

Así pues, cuando llegue el miedo, no lo rehúyas. Acéptalo, míralo a los ojos, trata de comprenderlo, de escuchar lo que viene a contarte. Cuando lo hayas observado bajo la luz del conocimiento –ya lo verás- desaparecerá sin dejar rastro.

viernes, 4 de diciembre de 2009

La felicidad interior bruta


Me manda María (muchísimas gracias!!!) un reportaje que apareció el pasado domingo en elpais.com y que me ha encantado. Había oído hablar del tema de refilón, pero leerlo me ha fascinado. Se trata de un artículo sobre Bután, un pequeño reino situado en el Himalaya cuyo rey dictaminó, hace 35 años, que el verdadero desarrollo de una sociedad tiene lugar cuando los avances en lo material y en lo espiritual se complementan y se refuerzan uno a otro, y que cada paso de una sociedad debe valorarse en función no sólo de su rendimiento económico, sino de si conduce o no a la felicidad. Sorprendente, ¿verdad?

Jigme Singye Wangchuck, cuarto rey de Bután, vivía en una cabaña modesta y cuando la gente se ofreció a construirle un castillo dijo que no, que era mejor utilizar el dinero y el tiempo en levantar escuelas y hospitales. El 2 de junio de 1974, con 18 años, se convirtió, tras la repentina muerte de su padre, en el monarca más joven del mundo y, en su discurso de coronación, dijo: "La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto".

En Bután, cuentan que la felicidad interior bruta se basa en dos principios budistas:
1) Que todas las criaturas vivas persiguen la felicidad. El budismo habla de una felicidad individual. En un plano nacional, corresponde al Gobierno crear un entorno que facilite a los ciudadanos individuales encontrar esa felicidad.
2) El otro es el principio budista del camino intermedio. Como explica Lyonpo Thinley Gyamtso, ex ministro del Interior y de Educación: "Están los países modernos, y luego está lo que era Bután hasta los años setenta. Medieval, sin carreteras, sin escuelas, con la religión como única guía. Son dos extremos y la FIB busca el camino intermedio".

El artículo lo firma Pablo Guimón y las fotos son de Ana Nance. Lo podéis encontrar entero aquí.

lunes, 30 de noviembre de 2009

¿Profunda o frívola?

Helena estudiante / Helena princesa / Helena esquiadora
(De la serie La melena de Helena, regalo de mi amiga artistaza Marta)

En escultura se diferencian dos tipos de trabajos, la escultura de bulto redondo y el relieve. La escultura de bulto redondo es aquélla en la que la piedra está trabajada por completo, que se puede contemplar desde cualquier punto a su alrededor. En cambio, el relieve es la escultura que se realiza sobre una superficie y, por lo tanto, el único punto de vista que tiene es el frontal.

Con las personas sucede lo mismo, se pueden contemplar sólo frontalmente o hacerlo desde sus múltiples facetas. A veces, pensamos que con el relieve nos basta para conocer a alguien pero, en realidad, a una persona hay que darle unas cuantas vueltas antes de empezar a saber quién es.

He hablado, en otras ocasiones, de cuán a menudo ponemos -a los demás y a nosotros mismos- etiquetas y límites que nos hacen sentir protegidos o seguros pero que acaban siendo barreras que solamente nos condicionan y nos recortan. Y es que el ser humano puede ser muchísimas cosas. Yo puedo ser absolutamente profunda pero, también, puedo ser absolutamente frívola. Puedo comprometerme seriamente con las causas más peregrinas, si creo en ellas desde la piel, pero también puedo ser divertida y simpática e, incluso, aburrida cuando no tengo ganas de currarme una conversación que no fluye. Puedo ser todo lo que me atreva a soñar. Alguien me dijo una vez "the sky is the limit", y he descubierto que, si no te pones barreras, si exploras todas tus caras, te atreves a ser tu "yo" más luminoso y abandonas el miedo al rechazo, puedes llegar a volar muy muy alto.

Jill y Kevin lo hicieron, decidieron que su faceta seria y comprometida no estaba reñida con su cara más divertida, así que se casaron, montaron una boda surrealista con el baile de entrada más kitsch del mundo mundial y lo colgaron en internet para recaudar dinero contra la violencia de género. Jamás se imaginaron que recogerían más de 20.000 dólares. Me parece una forma absolutamente generosa de empezar un matrimonio. La buena noticia es que cuando abres tu corazón y te atreves a entregarte, olvidando prejuicios, traspasando límites y rompiendo barreras, la vida te recompensa. Siempre lo hace. No os perdáis el vídeo, cada vez que lo veo me troncho (mil gracias, Luis!!!!). Si un día me vuelvo a casar (je), mi boda será así….



Y, como lo serio no tiene porqué ser aburrido, si un día tengo un hijo, me encantaría que fuera tan divertido como este (mil gracias, Gloria!!!!)…



Esta entrada la dedico a mis amigos, la Reina de la Miel y Neo, que esta semana vinieron a Barcelona y cambiamos el punto de vista del relieve por el de bulto redondo. Todo un descubrimiento que, mira, fue genial…

domingo, 22 de noviembre de 2009

El tipo de amor que quiero en mi vida

"Futuro"
(La foto es de mi amigo Dani, cuyo blog os recomiendo)

Hoy estaba pensando sobre el blog y sobre el hecho de que, a veces, siento que estoy hablando siempre de lo mismo. Y, bueno, en el fondo, supongo que sí, que siempre estoy hablando del mismo tema. Pero es que es un tema que da muuuuuuuuuuucho de sí. Ya sabéis, el AMOR. Y es que las buenas noticias -lo he comprobado- siempre siempre están relacionadas con el amor.

Y, por eso, hoy la buena noticia es una historia que me envió Mari Ángeles (mil gracias!!!) y que quiero compartir porque me ha parecido chulísima. El que la cuenta es un médico y el protagonista es un señor de 80 años. Ahí va:

Eran las 8:30 de una mañana agitada, cuando un señor mayor, de unos 80 años, llegó al hospital para que le sacaran los puntos del pulgar. El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00. Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora antes de que alguien pudiera atenderlo. Lo vi mirando su reloj y decidí que, ya que no estaba ocupado con otro paciente, podía examinar su herida. Durante el examen, comprobé que estaba curado, entonces le pedí a uno de los doctores, algunos elementos para quitarle las suturas y curar su herida. Mientras le realizaba las curas, le pregunté si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado. El señor me dijo que no, que necesitaba ir al geriátrico para desayunar con su esposa. Le pregunté sobre la salud de ella. El me respondió que ella hacía tiempo que estaba allí, ya que padecía de Alzheimer. Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde. Me respondió que hacía tiempo que ella no sabía quién era él, que hacía cinco años que ella no podía ya reconocerlo. Me sorprendió, y entonces le pregunté: "¿Y usted sigue yendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quien es usted?" El sonrió y me dijo: "Ella no sabe quién soy pero yo aún sé quien es ella". Yo me emocioné y sólo pude pensar: "Este es el tipo de amor que quiero en mi vida".

La historia me pareció preciosa, claro, y lo primero que pensé fue justo eso mismo, "este es el tipo de amor que quiero en mi vida". Pero, luego, seguí pensando... Sí, este es el tipo de amor que quiero recibir pero ¿es también el tipo de amor que estoy dispuesta a dar?


(Si no la habéis visto, os recomiendo la película
"El diario de Noa")

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Directora de orquesta

Maria Schneider

Tengo que confesar que nunca he entendido muy bien el papel del director/a de una orquesta. Dicen que es fundamental, importantísimo, pero yo los veo ahí, en medio de todos los músicos, con o sin batuta, y no acabo de comprender en qué consiste ese movimiento de su mano que parece -a mí me lo parece- una preciosa pluma flotando en el aire.

Sin embargo, hoy estoy conmocionada. Llevo dos días asistiendo a los ensayos de Maria Schneider, dirigiendo a los alumnos del Esmuc (Escola Superior de Música de Catalunya), y tengo que reconocer que, por fin, he comprendido. Un poco...

Maria Schneider es una referencia en el mundo del jazz. Ganadora de numerosos premios entre los que se incluyen los grammy, no sólo es compositora y arreglista sino que, además, en 1993, creó su propia orquesta. Verla dirigir es pura magia. Por fin he podido entender en qué consiste "conducir" a un grupo de músicos (en este caso, me gusta más la palabra inglesa, "conduct", que la española "dirigir"). María tiene la música dentro y sabe EXACTAMENTE cómo tiene que sonar cada instrumento para que el conjunto haga vibrar. Es increíble verla, de verdad. Se diría que es una pequeña diosa que, en un acto de suprema generosidad, extiende su mano ante cada uno de los instrumentos, y éstos, al ser tan sutilmente invitados, van cobrando vida, van despertando de un eterno letargo. Con la complicidad de los músicos, evidentemente. Pero ella es quien señala cuándo alargar una nota, cuándo elevar un tono. La melodía entera está en su cabeza, el sonido de cada instrumento; llega incluso a distinguir si aquí o allá debe tocar la trompeta uno o la trompeta dos. Y yo la miro, fascinada, pensando que sí, que es una pequeña y generosa diosa, y que ha venido a regalarnos su música a los privilegiados que tenemos la suerte de poder escucharla.

La buena noticia de hoy es que gracias al Festival Internacional de Jazz de Barcelona, este fin de semana María Schneider dirigirá al Esmuc en dos conciertos: el sábado en el Atrium de Viladecans y el domingo en el Teatre-Auditori de Sant Cugat. Si estáis en Barcelona este fin de semana, no os lo perdáis, pocas veces tenemos el privilegio de ser visitados por los dioses.



domingo, 15 de noviembre de 2009

Abrazar, abrazar y seguir abrazando...


Natalia me envió un power point que hablaba de la necesidad de abrazar. El abrazo, decía el documento, te brinda protección, seguridad, confianza, fortaleza, salud, autovaloración. Los abrazos, continuaba, son necesarios para sobrevivir y para crecer como personas.

Me gusta el concepto de abrazar. Abrazar personas sí, pero también abrazar nuevas ideas, abrazar los cambios, abrazar la vida. Abrazar, dice la RAE, es "ceñir con los brazos", pero lo bueno del abrazo es que, cuando es sincero y real, es espacioso. Se abraza dejando lugar para la diferencia. Un abrazo no constriñe, no limita, no oprime ni reduce. Un abrazo respeta y expande. El corazón. Las sonrisas. El amor.

¿Existe un antónimo para la palabra "abrazo"?
Creo que no. ¿No es genial?

Hace un tiempo apareció un artículo en Selecciones del Reader Digest que se llamaba "El abrazo salvador". Hablaba de dos mellizas que nacieron muy pequeñas y fueron puestas en diferentes incubadoras pero una de ellas no tenía demasiada esperanza de vida. A la jefa de enfermeras del hospital se le ocurrió, a pesar de que las reglas hospitalarias lo prohibían, ponerlas juntas. Al hacerlo, la que estaba bien abrazó a la que no lo estaba, regulando, con el calor de su cuerpo, la temperatura y el pulso de su hermanita y logrando, así, estabilizar su ritmo cardíaco.

Un abrazo puede cambiar una vida.
Un abrazo puede llegar a salvarla.

Os deseo una semana llena -MUY LLENA- de abrazos.

sábado, 7 de noviembre de 2009

¿Quién soy yo?

Joaquín Sorolla: Helena en la Cala San Vicente

Hace unos años, en mi primer viaje a India, tuve la suerte de que me llevaran a Arunachala, la colina sagrada, para visitar el ashram de Ramana Maharshi. En aquella época, yo no conocía demasiado el Hinduismo ni el Vedanta, y tampoco había oído hablar nunca de Ramana Maharshi. Pero en aquel lugar santo, tuve una experiencia inolvidable y, antes de marcharme, decidí comprar el pequeño librito que había escrito el sabio, ¿Quién soy yo?, acerca de la liberación, de la felicidad, de la sabiduría...

El libro es corto y se lee bastante rápido. Pero su enseñanza es larga. Y se asimila bastante despacio.

Desde entonces, la pregunta me persigue: "¿Quién soy yo?" Hace un par de días pensaba de nuevo en ella, empezando por lo más superficial y terminando en lo más profundo: ¿Quién soy yo?, ¿soy estos ojos, estos brazos, este cuerpo?, ¿soy la alegría de hoy o la tristeza de ayer?, ¿soy este carácter que muchos me adjudican o soy el que yo misma me he inventado?, ¿soy esta conversación o, acaso, este silencio? ¿Quién soy yo?

En nuestra oscuridad, constantemente nos identificamos con sombras y olvidamos que nada de eso somos. El miedo al rechazo y el desconocimiento de nuestra esencia verdadera nos hace sentir que necesitamos crearnos un personaje, un carácter, una película. Nada de eso somos. Si borras tu personaje, ¿quién eres? Si eliminas tu carácter, ¿dejas de ser? Si se acaba tu película, ¿qué queda de ti?

La buena noticia es la respuesta.
Pero... debes encontrarla tú.
Una pista: quédate en silencio y busca en tu interior.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Proveedores de buen rollo

Mil gracias a Natalia, Esbarzer, Deray, CMQ, Marta,
Gloria, Eva, Adriana, Mari Ángeles y Ascen,
proveedores de buen rollo y de buenas noticias...

Hay veces que recibo un montón de buenas noticias para el blog. Ni os imagináis la ilusión que, cada una de ellas, me hace. Sobre todo, porque siento que cada vez hay más gente que quiere no sólo leer cosas que le den buen rollo sino, también, compartir las que han leído. Y la generosidad sigue creciendo. Al mismo ritmo que mi alegría.

Os contaré algunas de las que han llegado recientemente:

* Natalia me cuenta que la empresa Kiwi (que fabrica betún para zapatos) ha creado el proyecto Shoe Aid for Africa, con el que se propone recoger zapatos sobrantes en Europa y repartirlos entre las personas necesitadas de África: http://www.kiwishoeaid4africa.com/es/index.html. También me ha hablado sobre The Adventurists, una empresa que organiza originales aventuras como dos semanas en rickshaw por India, y que dedica parte del dinero recogido con dichas aventuras a proyectos de ayuda al Tercer Mundo: http://www.theadventurists.com/index.php.

* L'Esbarzer me habló hace un tiempo de la empresa Kona, fabricante de bicis de montaña que, por cada bicicleta vendida, regala otra a África. Su programa se llama Kona Basic Needs y ésta es su dirección: http://www.konaafricabike.com/.

* Deray también me contaba, el otro día, que descubrió, en el blog de Cazadora de Historias, el Plan Ceibal, un proyecto educativo que se ha creado en Uruguay para que todos los niños y todos los maestros puedan tener un ordenador. Recientemente, se han entregado, además, ordenadores a los niños ciegos del sistema educativo público, con el fin de hacer efectiva su integración. Más información en: http://www.ceibal.edu.uy/.

*CMQ me habla de la campaña de Tap Project, en apoyo a UNICEF, para concienciar a los neoyorkinos acerca de la importancia de la potabilidad del agua. Para saber más: http://www.tapproject.org/.

* Martita me habla de la campaña de recogida de juguetes para Navidad que están organizando, conjuntamente, Imaginarium, Mensajeros de la Paz y Antena 3. Del 1 al 14 de noviembre, se recogerán los regalos en las tiendas Imaginarium. Para instrucciones: http://www.imaginarium.es/solidarity.

* Gloria me explica la historia de Juan Mann, creador de Free Hugs, una organización que se dedica a dar abrazos gratuitos por la calle. Porque, ¿quién no necesita, de vez en cuando, un fuerte abrazo? Juan Mann creó esta iniciativa hace ya cinco años. Todo empezó una tarde en la que se sentía solo y agobiado por cantidad de problemas personales. Si quieres conocer su historia, ésta es su dirección: http://www.freehugscampaign.org/.

* Evita dinamita me comenta que ha leído en elmundo.es (http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/31/solidaridad/1251705466.html), la historia de un discapacitado que, inmovilizado desde los 19 años, decidió recorrer el Camino de Santiago en triciclo.

* Adriana me cuenta que el movimiento Help Me para el desarrollo sostenible tiene, actualmente, el proyecto de plantar 500 árboles en Santander. Aquí está la noticia: http://www.tecnogarden.es/es/node/459.

* Mari Ángeles y Ascen coincidieron en enviarme una entrevista al tuareg Moussa Ag Assarid, que apareció en La Contra de La Vanguardia, firmada por Víctor Amela. Acaba de publicar un libro que se titula En el desierto no hay atascos y una de las cosas que más me llamó la atención es que afirma: "Tú tienes reloj, yo tengo tiempo". Da que pensar, ¿verdad?

Y, bueno, después de ver todo esto, ¿hay alguien que siga pensando que el mundo está fatal, que el ser humano es egoísta y que nadie hace nada por los demás?

Que tengáis una buena semana. Positiva y feliz.

jueves, 29 de octubre de 2009

Desde "la quinta estación"...

"inventerò qualcosa
un'altra situazione per te
perché sei un'altra cosa
una quinta stagione per me"

Como muchos ya sabéis y otros sabréis a partir de ahora, este año vuelvo a trabajar en el Festival de Jazz de Barcelona que se ha inaugurado hoy y terminará en Nueva York, la primera semana de diciembre. Trabajar en el festival mola. Tengo la suerte de hacerlo con gente estupenda y que me da muy buen rollo. Y, además, pasan cosas interesantes...

Ayer llegó a Barcelona Roberto Giglio, cuyo concierto hoy jueves en el Jamboree promete ser un bombazo. Presenta su disco La quinta stagione, que a mí me ha "enamorado". Es de esos discos que -a veces pasa- se me cuelan en el corazón nada más escucharlos. Así, a saco. Nada más escucharlo.

Roberto, además de ser encantador, tiene las palabras mágicas. En la entrevista que ha hecho para el blog del Festival ha contado que «la quinta estación es la posibilidad de tener algo mejor de lo que tenemos, en todos los sentidos, sentimentalmente, emotivamente». ¿Existe tal lugar? «Bueno, no, es un estado de ánimo». (Me ha encantado, claro).

Existe algo mejor. Es un estado de ánimo.

Y se llama "la quinta estación".

Ese estado de ánimo es, realmente, una buena noticia. Así que si queréis empezar a buscarlo, tengo dos propuestas: que compréis el disco de Giglio y que os paséis esta noche por el Jamboree. Dos citas, a las 9 y a las 11. Allí estaremos. En la quinta estación.

lunes, 26 de octubre de 2009

Tu punto de vista


"Tu punto de vista puede cambiar el mundo", así se llama el concurso de clipmetrajes que organiza, por segundo año consecutivo, la ong Manos Unidas. La idea es que la ciudadanía tome parte en la campaña de sensibilización para informar y concienciar a la población sobre dos de los Objetivos del Milenio (Erradicar el hambre y la pobreza extrema / Protección del Medio Ambiente y lucha contra del cambio climático), a través de la creación de clipmetrajes de un minuto sobre estos temas.

A mí me parece una iniciativa genial. No sólo porque cumple su propósito de informarnos y concienciarnos sobre estos dos Objetivos del Milenio sino porque, además, nos ayuda a comprender algo básico: que el punto de vista del otro puede ser interesante.

¿Cuántas veces escuchamos -realmente- el punto de vista de los demás? Cuando leí el cartel "Tu punto de vista puede cambiar el mundo" me paré un instante a pensarlo. En nuestras conversaciones, a menudo, estamos tan ávidos de dar nuestra opinión, de que se nos escuche y se nos valore que olvidamos escuchar o valorar lo que expone el otro. No todos los puntos de vista nos van a gustar, no siempre estaremos de acuerdo con lo que opine el otro pero para descubrirlo, primero tendremos que escucharlo, ¿o no?

Así que, esta semana, abrid bien los oídos y dejad que otros puntos de vista os sorprendan, os conquisten y también -¿por qué no?- trastoquen vuestro universo.


domingo, 18 de octubre de 2009

Historias cercanas V


Hoy tengo otra historia cercana. Hoy quiero hablar de otra persona próxima que hizo realidad un sueño. Y que, día a día, lo ve crecer. Conocí a Georgina hace, más o menos, un año, cuando le hice una entrevista para una revista, que se publicó meses después. Y me encantó la ilusión con la que hablaba del pequeño museo que había montado en un pueblecito del Ampurdán. El Museo de la Confitura nació gracias a un limonero que daba demasiados limones, a una amiga inglesa que sabía hacer mermeladas, a un viaje al sur de Francia donde se descubrió un museo del chocolate y a una idea, calificada de surrealista por un amigo, que fue tomando forma hasta materializarse.

El Museo de la Confitura, que surgió de un conjunto de "casualidades" que esbozaron un sueño, ha cumplido ya cinco años y propone más de cien tipos diferentes de mermeladas, desde las clásicas de albaricoque o fresa, hasta sabores mucho más sofisticados como la confitura de pisto, la de chocolate y melón o la de peras al aroma de Juanolas.

Sin embargo, de todo ello, lo mejor es el cariño y la ilusión con los que tanto Georgina como su socia, Teresa, elaboran las mermeladas, cuidan del museo o lo muestran a los visitantes que se acercan a conocerlo (hace un par de meses, mis amigos Natalia y Arturo, que venían de Perú, se quedaron sorprendidos y fascinados).

Hay una diferencia cuando las cosas se hacen con amor.
Y suele ser evidente. Porque brillan.

De corazón, os recomiendo una visita al Museo de la Confitura:
http://www.museuconfitura.com/

jueves, 15 de octubre de 2009

Alcanza tu sueño


Como estoy a tope de curro, hoy he pedido prestado el post... Leí este texto de Gandhi en el blog de Mariní y me encantó. Así que ahí va:

ALCANZA TU SUEÑO - Mahatma Gandhi

"Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato. Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno. Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.

No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás. Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó. Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.

No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer. No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar. No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.

Deja que el amor te toque y no te defiendas de él. Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo. No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”. Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella. Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.

Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso. Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean. La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida. El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.

Dios nos ha creado para realizar un sueño. Vivamos por él, intentemos alcanzarlo. Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas. Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos. No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.

El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.

Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

Que este día sea el mejor de tu vida para alcanzar tus sueños.

Sé tu mismo el cambio que quieres ver en el mundo."

sábado, 10 de octubre de 2009

Hipatia


Acabo de ver Agora, una película por la que tenía curiosidad desde que leí que Alejandro Amenabar estaba filmando la historia de Hipatia y de los últimos días de la Biblioteca de Alejandría, del final de una época. Y, aunque no suelo recomendar películas en el blog, tengo que escribir sobre ésta. Porque me ha fascinado. Y eso es una buena noticia.

Hay películas de las que salgo volteada pero, al mismo tiempo, fortalecida. Pocas. Pero ésta es una de ellas. La filósofa neoplatónica Hipatia es presentada como una mujer fuerte, inteligente e independiente. Una verdadera "filo-sofia" (amante de la sabiduría) que renuncia a comprometer sus ideales, incluso cuando está su vida en juego.

Agora, a través de la figura de Hipatia, me ha recordado que contra la barbarie y el fanatismo sólo se puede luchar con el amor. Y que contra la brutalidad y crueldad inherentes a su naturaleza, el ser humano tiene una única salida: elevar su conciencia a través del conocimiento de sí mismo. El camino de la redención pasa, pues, por la unión del amor y la sabiduría.

Nada hay más amenazador que una turba enfebrecida. Nada hay más peligroso que un loco con carisma. Nada hay más arriesgado que no pensar por ti mismo, que dejar que otros decidan por ti.

Y, en cambio...
Nada ni nadie puede vencer a una persona "verdaderamente" libre.


lunes, 5 de octubre de 2009

Donde sólo se puede ser feliz

La buena noticia de este lunes es personal e intransferible pero espero que os alegréis conmigo o que, al menos, os pueda transmitir mi estado de super happiness.

¡¡¡Por fin tengo casa!!!

Y no es una casa cualquiera, no. Es una casa en la que sólo se puede ser feliz. Y seguramente, ahora, os surgirán algunas preguntas: ¿cómo es una casa en la que sólo se puede ser feliz? y ¿cómo sabes que la tuya lo es? No sabría muy bien cómo responder a eso. Sólo puedo decir que, en mi interior, lo sé. De hecho, lo supe en cuanto la vi. Me ha costado un ratito encontrarla -porque no podía ser cualquier casa- pero la espera ha valido la pena.

Una casa en la que sólo se puede ser feliz es una casa luminosa. Es una casa voladora. Es una casa desde la que, esta noche, se veía la luna llena. Un lugar mágico, en el que -si pones atención- puedes escuchar las campanillas del hada que me acompaña o las risas de mis sobrinos que, esta tarde, jugaban a descubrirlo. Una casa en la que sólo se puede ser feliz es un espacio de paz y amor en el que caben todas -TODAS- las personas que están en mi corazón.

Starwalker
(Ya lo decía Dorothy, There's no place like home)

martes, 29 de septiembre de 2009

¿Friki?

Aunque un poco friki,
igual sí que soy... ;-)

Tengo que poner este vídeo que me pasó L'Esbarzer (mil gracias!!!). Porque me ha encantado, porque da un buen rollo increíble y porque me recuerda que nadie es friki cuando consigue encontrar su espacio y su gente.

Llamamos a alguien friki cuando lo consideramos extraño o extravagante. Es un término peyorativo que usamos cuando alguien no entra dentro de nuestros parámetros, dentro de lo que conocemos, de lo que nos hace sentir seguros y nos da tranquilidad. Lo desconocido nos asusta y nos aparta. Pero hablo de lo desconocido que, supuestamente, debería ser conocido; es decir, no hablo de una persona extranjera que ha venido a nuestra ciudad, a ese se le permite -en teoría- ser diferente, hablo del vecino del quinto, de ese que debería ser y pensar igual que yo pero que tiene la osadía de ser y pensar de forma diferente. Vivimos etiquetando y cuando alguien no entra dentro de alguna de nuestras categorías conocidas -y aceptadas-, “es un friki”.

Bien, pues hoy propongo darle la vuelta a este asunto. Acercarnos al otro, al que es diferente. Escucharle y ver qué nos cuenta. La buena noticia es que, si nos tomamos el tiempo de hacerlo, nos puede llegar a abrir las puertas de mundos insospechados y -¿por qué no?- maravillosos. Porque, además, si él es friki para mí, seguramente yo seré friki para él (¿hay alguien que se considere friki a sí mismo?). Entonces ¿por qué no abrir un poquito la mente y tratar de acercar nuestros diferentes universos?, ¿no consisten justamente en eso el respeto y la tolerancia?



miércoles, 23 de septiembre de 2009

Todos por todos (Tots x Tots)

Pescando en el río
(Mongolia)

Si el otro día comentaba que uno por uno puede dar muchísimos, imaginad lo que supondría que actuáramos todos por todos. Un mundo mejor. Eso seguro.

Sin embargo, para actuar, primero hay que conocer. Actuar desde el desconocimiento nos puede llevar a caer en etnocentrismos o, incluso, a realizar acciones que suponemos necesarias pero que, en realidad, son inútiles. Comentaba el otro día L'Esbarzer que es mejor enseñar a pescar a un pobre, que darle un pescado. Estoy de acuerdo. Si le das un pescado cada día, lo esclavizas, siempre dependerá de ti. Si le enseñas a pescar, lo haces libre, le pones alas. Y la pregunta es, ¿qué queremos?, ¿un mundo de seres libres e independientes o un mundo de esclavos que dependan de nuestra "generosidad"? Yo lo tengo claro.

Así pues, en mi pequeña parcela y con mis pequeños granitos de arena, sé que primero debo conocer para saber, después, dónde o cómo actuar de una manera eficiente y eficaz.

El programa Tots x Tots de COMRàdio ha organizado una muestra de documentales solidarios, dentro del IX Festival Internacional Documental de Barcelona Docúpolis. Dicha muestra, que tendrá lugar los próximos días 3 y 4 de octubre, en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, se inaugurará con el documental "Desplazados", de Josep Lluís Penadès. Además, se podrán ver una cincuentena de trabajos de documentalistas y organizaciones no gubernamentales, producciones audiovisuales hechas por periodistas y cooperantes que, a menudo, no llegan al público por la dificultad de encontrar canales de exhibición. Encontraréis más información en: http://mostradocssolidaris.wordpress.com/

Un primer paso para conocer otras realidades y descubrir cómo y dónde poner nuestro granito de arena. Yo pienso ir.

domingo, 20 de septiembre de 2009

I gotta feeling...



... that today's gonna be a good day.

Para desearos una buena semana, os invito a ver este vídeo super buen rollero que me ha enviado mi hermana (mil gracias!!!), de la fiesta sorpresa de Oprah, con The Black Eyed Peas.

La buena noticia es que es posible creer -¿por qué no?- que "hoy va a ser un buen día" (y mañana y pasado y el otro...).


También quiero compartir un texto que me envía Cristina (mil gracias también!!!!), que se atribuye a William Shakespeare, y que me ha gustado.

"Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma.
Y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.
Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni los regalos, promesas.
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto.
Y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado.
Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas…
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma…
Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida.
Aprenderás que las buenas amistades continúan creciendo a pesar de la distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por el placer de disfrutar de su compañía.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene la influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.
Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queremos imitarlos para mejorar.
Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve…
Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.
Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias.
Aprenderás que la paciencia requiere mucha practica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da derecho a ser cruel.
Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprenderás que con la misma severidad con la que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía mas.¡Y es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla!"

martes, 15 de septiembre de 2009

Con el corazón de un niño

Leyendo cuentos en el orfanato de Bal Mandir (Nepal)

Joan empezó ayer "el cole de mayores" y hoy por la mañana, cuando su padre lo dejaba de nuevo en clase, el niño le ha cogido fuerte de la mano y le ha dicho: "Papá, yo no quiero ser grande". Teniendo en cuenta que la frase viene de un enano de dos años y medio que lleva todo el verano insistiendo en que "él es mayor", me he emocionado. (Mis sobrinos me tienen robado el corazón, ya sabéis...).

Hace unos días leía en el blog de mis amigos desneuronados un post de Marcelo (Muaaaak) que se llamaba "Cuando seamos grandes..." y me encantó porque hablaba de aquello que decía el gran Anthony de Mello: "uno no puede evitar hacerse mayor, pero puede evitar envejecer". Todo esto me ha hecho pensar en que, cuando somos niños, una de las cosas que nos encantan son los cuentos y que, a veces, cuando nos hacemos mayores, lo olvidamos...

Hoy he leído que, con motivo del próximo aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, algunos de los más importantes autores contemporáneos (como Joyce Carol Oates, Henning Mankell, Paulo Coelho o David Mitchell ) donarán sus cuentos, inspirados en los Derechos Humanos, para una antología que se publicará a fines de este año, y cuyos beneficios serán para Amnistía Internacional. Y me ha parecido una super buena noticia que escritores consagrados ofrezcan gratuitamente sus palabras por los Derechos Humanos.

Dar con el corazón de un niño.
Leer y escuchar con el corazón de un niño.
Creer con el corazón de un niño.
Soñar con el corazón de un niño.

Mi gemela de alma, Marina, me ha regalado un cuento (moltíssimes gràcies, zapatilla...) que quiero compartir con vosotros:

"Cuenta un relato africano que una niña estaba mirando un trozo de madera y, cuando le preguntaron qué pensaba hacer con él, dijo: tallar un elefante. ¿Pero cómo? –insistieron. Es fácil -contestó la niña- sólo quitaré poco a poco lo que os impide verlo".

Y ver con el corazón de un niño.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Uno por uno, cuando las matemáticas fallan

Sin zapatos en las calles de Katmandú (Nepal)

Siempre nos han dicho que uno por uno es uno, ¿verdad? Pues acabo de darme cuenta de que eso no siempre es cierto, de que -en ocasiones- uno por uno puede llegar a ser... muchísimos. Pero, para que no os penséis que se me ha ido la pinza mucho más allá de lo que es normal en mí, paso a explicaros mi teoría.

El otro día leía en el blog de Pablo una noticia genial, se trata del proyecto One for One, de la empresa americana Toms Shoes. Toms Shoes se dedica -of course- a la fabricación de zapatos y fue fundada por el americano Blake Mycoskie, en el año 2006. Hasta aquí, nada sorprendente. Lo interesante viene en la principal premisa que se adoptó al crear la empresa: por cada par de zapatos que se compran, Toms da un par de zapatos nuevos a un niño necesitado. Uno por uno. Hasta la fecha, llevan entregados unos 150.000 zapatos. Uno por uno, ¿cuánto es, entonces?

Y, siguiendo con las multiplicaciones, me he acordado de aquella película que se llamaba Cadena de favores. La idea era que uno hacía un favor a tres personas y estas tres personas tenían que hacérselo, a su vez, a tres más, y así hasta el infinito. En este caso sería uno por tres. Teóricamente el resultado es tres pero, en la práctica -y si nadie corta la cadena-, ¿cuántos favores son?

Cuando das, multiplicas.
Cuando guardas, divides.
¿Qué haces tú con tu vida?, ¿multiplicas o divides?


domingo, 6 de septiembre de 2009

Momentos

¿Has visto la belleza de los olivos iluminados por el sol?
Sus hojas parecen de plata...

Hace unos meses escribí una entrada sobre la importancia de disfrutar de cada instante pero hoy quiero volver a hablar del tema porque, en el blog de Clementine, he encontrado un vídeo que me ha fascinado. Es un corto realizado por Will Hoffman y se titula "Moments". Creo que vale la pena verlo porque, además de ser precioso, nos recuerda que la vida está hecha de momentos únicos e irrepetibles. Momentos grandes y momentos pequeños. Momentos alegres y momentos tristes. ¿Por qué no celebrarlos todos? Al final, la suma de todos ellos es lo que conforma nuestros días.

Estar vivo no es llenarte las horas para que pasen sobre ti sin dejar huella, no es correr y correr sin llegar a ningún lado, no es buscar parches -del tipo que sea- para evitar enfrentar aquello que no te gusta. Estar vivo es ser consciente, ser consciente y despertar a la belleza que encierran todos y cada uno de los instantes que te han sido regalados. Estar vivo quizás consista, solamente, en ver... (ver desde el corazón, of course).



martes, 1 de septiembre de 2009

Retales, hilos y una colcha voladora

"Jamás la perderé. Cuando me instale en Inglaterra enmarcaré esta pequeña manta, (...) la colgaré en mitad de mi salón, encima de la chimenea. Cada año, el primero de enero, se la señalaré a mis hijos y les explicaré: Mirad bien este tejido, es la manta de vuestra abuela. Aparentemente, uno diría que no es más que un viejo tapete bastante feo; pero en realidad es una alfombra voladora."
(Eric-Emmanuel Schmitt,
Ulises from Bagdad)

¿Sabéis?, estoy cosiendo una colcha voladora. Este mes de agosto he empezado a recibir y a coser los primeros retales de mi colcha de los 100 deseos. Y, es curioso, se ha convertido en un proceso mágico que me ha dado mucho que pensar (qué raro, ¿verdad?, je je je). Cada retal que llega es una sorpresa maravillosa y siento que, de alguna forma, mi corazón viaja sobre él y se une, con un hilo invisible, a la persona que me lo ha enviado. Los hilos que utilizo para coserlo simbolizan esa unión y, así, cada vez que llega un retal, saco la aguja y enhebro el hilo, me siento más y más llena de amor.

Este proceso ha hecho que me dé cuenta de que las cosas que realmente importan -y que están siempre relacionadas con el amor- requieren tiempo para desarrollarse y crecer. Yo había pensado coser la colcha aprovechando el verano, el mes de agosto. Pero resulta que no todo el mundo ha podido enviarme su retal en agosto y, por eso, creo que tardaré todavía unos meses en terminarla. Y me ha parecido genial porque he comprendido que, cada minuto que dedico a mi colcha, es un minuto mágico, que hace que ésta me importe un poquito más.

También he descubierto que las personas están unidas por hilos. Hay veces que los hilos son fuertes e irrompibles, otras veces son hilos de colores, también hay hilos que son débiles y quebradizos. Pero, al final, la calidad de cada hilo depende solamente de las dos personas que lo sujetan. Cuando, desde ambos extremos, se sostiene con decisión, amor y sabiduría, el hilo es indestructible.

Ya ha llegado septiembre. Para mí, empieza el año y es el momento de abrir ventanas para que corra el aire, es el momento de cerrar algunas puertas y de abrir otras, de revisar mis proyectos y mis ilusiones y de volver a enfocarme en ellos. Y, también, de comprobar todos mis hilos para enviar trocitos de mi corazón a las personas que sujetan los otros extremos, para que sepan que estoy aquí y que aquí me tienen. Para lo que quieran y cuando quieran.

Así que espero que me perdonéis si esto no es estrictamente una buena noticia pero sentía que tenía que hacer esta pequeña "declaración" a las personas que quiero y, además, debía una entrada sobre el tema a las personas que me han enviado su retal y a las que están a punto de enviarlo y a las que todavía tardarán unos días más. Muchísimas -MUCHÍSIMAS- gracias por ayudarme, desde todos los rincones del mundo, a fabricar una colcha voladora para mis sueños. Estáis en mi corazón. Y aquí os quedáis. Para siempre.
Elena
(Flying and Dreaming)

martes, 25 de agosto de 2009

Historias cercanas IV

http://www.goear.com/listen/e2f14be/oh-my-love-john-lennon

Maravillosa "Oh my love" de John Lennon,
dedicada a mi amiga M.,
para que nunca deje de brillarle la mirada...

Me gusta contar historias cercanas, porque están tan cerquita que me tocan profundamente el corazón. Hoy quiero hablar de mi amiga M. Mi amiga M. tiene alrededor de 60 años. Trabaja en el mercado. Sus hijos son mayores y hace mucho mucho que se separó. Mi amiga M. no ha tenido pareja desde entonces. Es una mujer divertida, estupenda y muy pero que muy potente.

Este verano mi amiga M. se ha ido a pasar una semana de vacaciones a una isla. Y, allí, ha conocido a un hombre. "Un hombre que me escucha", me dijo. Un hombre que no sólo la ha escuchado sino que también la ha cuidado y la ha valorado. Un hombre que la ha llevado a ver el amanecer en la playa, y le ha servido cava en copas de cristal. Un hombre que le ha hecho reír y que le ha respetado sus momentos, tanto los de soledad como los de compañía. Un hombre que le ha regalado una ilusión.

Mi amiga M. ha regresado nueva a Barcelona. Y le salen chispitas de los ojos. Y me cuenta que él la llama casi cada día y que ya han hecho planes para que venga un fin de semana a verla. Mi amiga M. está preciosa. Y, de verdad, le salen chispitas de los ojos.

Y, a mí, me hace muy feliz verla tan feliz. Y me hace muy feliz poder contarlo. Porque, a veces, parece que la vida se nos acabe a cierta edad. Y me alegra saber que no es verdad. Que la vida está llena de sorpresas, que siempre hay tiempo para ilusionarse, y que, cuando menos te lo esperas, tus sueños se hacen realidad (y que conste que no hablo, solamente, del amor). Mi amiga M. está viviendo un sueño que ni siquiera se atrevió a soñar. Mañana te puede pasar también a ti. Así que... abre bien los ojos. Y abre también, de par en par, tu corazón.

jueves, 20 de agosto de 2009

Vivir con dignidad

Bebés en un orfanato de Dakar (Senegal)
Sunita, una madre cuyo hijo fue robado para darlo en adopción (Nepal)
Lhamo, una chica tibetana que tuvo que huir de su país por sus creencias religiosas y hoy vive refugiada en Dharamsala (India)

Leo en la revista de Amnistía Internacional que cada vez hay más gente, de todos los rincones del mundo, que participa en su campaña "Exige dignidad", cada vez hay más personas que elevan su voz por los Derechos Humanos y por la dignidad de las personas. En la web, plantean una pregunta: ¿Qué significa para ti vivir con dignidad?

La Declaración Universal de Derechos Humanos lo dice bien claro: todos los seres humanos somos libres e iguales y tenemos derecho a la seguridad, a la protección, a la propiedad, a la libertad de pensamiento y de reunión, al trabajo, a la educación, a un nivel de vida adecuado para asegurarnos la alimentación, el vestido, la vivienda, la atención médica...

Ya todos sabemos que los Derechos Humanos se incumplen en todos los rincones del mundo. ¿Hay algo que podamos hacer para cambiar las cosas?

He viajado por muchos lugares. Y he conocido a niños con la barriga hinchada por el hambre, a mujeres a las que les han robado a sus hijos para darlos en adopción, a niños que han sido abandonados en las calles y que no reciben educación ni atención médica ni siquiera una sola caricia, a personas que han sido torturadas por dar su opinión, a gente que no se le permite sonreír por haber elegido una opción diferente.

He vivido muchas vidas. Y he aprendido muchas cosas. Y estoy cansada de no hacer nada. Porque hoy sé que si no hago algo para cambiar las cosas, estoy manteniendo el statu quo. Si veo lo que sucede y miro hacia otro lado, soy igual de responsable. Pero, ¿qué puedo hacer?

Hoy no tengo una buena noticia, hoy tengo una pregunta, ¿qué puedo hacer? ¿Alguien puede ayudarme?

viernes, 14 de agosto de 2009

Equivocarse

Amanecer en Creta
(¿Te imaginas que, un día,
el sol no saliera, por temor a equivocarse?)

Hay palabras que parecen malditas. "Equivocarse" es una de ellas. Según la RAE, equivocarse significa "tener o tomar algo por otra cosa, juzgando u obrando desacertadamente". Pero, ¿es eso cierto? ¿Equivocarse es no acertar? ¿Qué es, realmente, equivocarse?

Y me lo pregunto porque yo me he equivocado cientos (o miles) de veces. Y, en muchas ocasiones, eso me ha llevado, al final, a elegir el camino correcto. Así pues, no creo que las equivocaciones sean siempre malas o desacertadas. Aunque he decidido tratar de pensar -al menos, un poco- antes de actuar, la verdad es que soy de naturaleza impulsiva y, a menudo, actúo por instinto más que por verdadero conocimiento. Y eso me ha llevado a equivocarme, sí. Pero mis equivocaciones me han acabado acercando a lugares maravillosos que, tal vez, no me estaban destinados pero que, gracias a mis tropiezos, me fueron regalados.
Nunca podemos saber si algo que al principio parece una equivocación lo es realmente. De hecho, intuyo que no existen las equivocaciones, que son solamente una manera de inculcarnos el miedo a actuar. Si tienes miedo a equivocarte, a menudo, no actúas. Y ese es, al final, para mí, el mayor error: no actuar por miedo a equivocarse.

La Buena Noticia es que no pasa nada, que puedes equivocarte. Que equivocarse forma parte del proceso maravilloso de aprender, de vivir, de crecer. Destierra, pues, el miedo. Nadie dejará de quererte por que te hayas equivocado, no se te cerrarán caminos, no se te impondrán destierros. Equivócate. Equivócate, aprende de ello, reestructúrate y, después… sigue adelante.

"No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar.
Se equivoca el agua que, por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.
No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta;
se equivoca la que, por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.
No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo; se equivoca aquél que por temor a caerse renuncia a volar por la seguridad del nido.
No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas; se equivoca aquél que por temor a equivocarse nunca acciona.
Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre es buscarse a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente.
Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres,
sino por aquello que hayas buscado honestamente.
El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte,
te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.
"
Rabindranath Tagore

miércoles, 5 de agosto de 2009

La belleza

Creta
(esta foto va dedicada a mi amiga siberiana)

Tengo una mancha en mi piel. Hace muchos años, cuando era adolescente, mi mancha suponía un problema. Hoy ya no lo es. Sin embargo, descubrí que Inés también tiene una mancha. Y para que, cuando creciera, no se sintiera acomplejada, se me ocurrió decirle que la mancha era una isla. Una isla que guardaba un gran tesoro. Le mostré la mía, tan grande que había formado un archipiélago. Le dije que, un día, viajaríamos juntas para encontrar el tesoro que esconden nuestras islas.

He contado esto porque el otro día me sucedió algo que me descolocó. Hace muchos años que ya no escondo mi mancha pero, por primera vez en mi vida, alguien la señaló y me dijo: "Qué bonita mancha tienes en el brazo. Te hace única y diferente". Si no fuera por que la persona que me lo dijo merece todos mis respetos, hubiera pensado que me estaba tomando el pelo. Sin embargo, no era así.

Y, de esta manera tan sencilla, descubrí que la belleza no está en mí sino en los ojos de la persona que me mira. Y, mira por dónde, el descubrimiento supuso una liberación.

La vida va poniendo semillitas de sabiduría en el camino. Y de nosotros depende cogerlas o desecharlas. Hace muchos años también, mis pasos me llevaron a un lugar maravilloso. Al llegar dije: "Estoy en el paraíso". Por suerte, cerca había un sabio, dispuesto a regalarme otro rayito de sabiduría: "Elena, si puedes ver el paraíso, es que lo llevas dentro de ti".

Ahora lo he comprendido. Y sé lo que debo hacer. Voy a limpiar bien mis ojos y mi corazón. Porque quiero ver bien clara la belleza. En todos mis días. En todas las personas con las que me cruzo. En todos los instantes que me sean regalados.